• Diario Digital | Lunes, 05 de Diciembre de 2016
  • Actualizado 10:33

Internacional - LÁNCARA, ESPAÑA

El pueblo español "cuna de la Revolución" de Fidel, orgulloso de su lugar en la historia

Los habitantes de Láncara, España, se encuentran orgullosos de tener un lugar en las páginas de la historia, como cuna del padre de Fidel Castro y sitio que visitó el líder cubano.

Esta foto del 9 de junio de 2005 muestra una placa que dice: 'Ángel Castro Argiz nació en esta casa en 1875, un gallego que emigró a Cuba donde plantó árboles que aún florecen', en Lancara, un pueblo a 20 kilómetros de Lugo, al noroeste de Esp
Esta foto del 9 de junio de 2005 muestra una placa que dice: 'Ángel Castro Argiz nació en esta casa en 1875, un gallego que emigró a Cuba donde plantó árboles que aún florecen', en Lancara, un pueblo a 20 kilómetros de Lugo, al noroeste de Esp
El pueblo español "cuna de la Revolución" de Fidel, orgulloso de su lugar en la historia

Amado u odiado, a los habitantes de Láncara les da igual. En este pequeño pueblo rural de España están orgullosos de tener un lugar en las páginas de la historia, como cuna del padre de Fidel Castro y sitio que visitó el líder cubano.

"Uno lo puede tachar de dictador, otro de revolucionario, pero es un icono y un símbolo de un momento de la historia, y tiene sus orígenes en Láncara, por eso estamos muy contentos", dice a la AFP Manuel Fernández, un jubilado de 60 años.

Sentado en un bar, uno de los pocos locales con vida un sábado por la noche en este pueblo de Galicia (noroeste), Fernández cuenta que logró ver de lejos a Castro, fallecido este viernes a sus 90 años de edad, en su visita el 28 de julio de 1992.

"No lo crees hasta que aparece por ahí con su Mercedes Benz y su séquito", recuerda este docente retirado.

- "Láncara, cuna de la revolución" -

Carlos López Sierra, de 69 años, sí estuvo cerca del líder cubano ese día, cuando, aprovechando su visita, el pueblo de 2.700 habitantes lo nombró "hijo predilecto". 

No oculta su tristeza por su muerte, algo que cree es extensivo a gran parte de los lugareños. "Todo el mundo tiene su opinión, pero todo el mundo está orgulloso de que Fidel sea descendiente de Láncara. Como dicen en Cuba: 'Láncara es la cuna de la Revolución'".

Aunque cansado luego de atender todo el día a periodistas ("cuanto medio de comunicación existe pasó hoy por aquí"), narra que vio salir a Fidel de la casa de su padre con lágrimas en los ojos.

"Entró solo y salió secándose las lágrimas", dice López Sierra en el salón de su albergue rural, aledaño a la vivienda de los Castro, decorado con fotos de muchos ilustres visitantes, entre ellos, Fidel.

Si no fuera por una placa conmemorativa, nada revelaría que la modesta y ruinosa casa de piedras, en un callejón de este pueblo de difícil acceso conformado por casas desperdigadas en colinas, aún pertenece a la familia de un personaje que marcó el siglo XX.

"En esta casa, en 1875, nació Ángel Castro Argiz, gallego que emigró a Cuba donde plantó árboles que aún florecen", reza la placa en la fachada de la casa, que el ayuntamiento de Láncara busca que sea cedida por los Castro para convertirla en un museo.

En un discurso, Fidel afirmó que su padre siempre quiso regresar, luego de haber emigrado a América para buscar una mejor vida, y de allí su honda emoción, según recogieron los periódicos de la época.

- El cocinero Fidel -

Pero más que esa visita, a López Sierra lo marcó un viaje a Cuba en 2001 junto a funcionarios del ayuntamiento y habitantes de Láncara, en el que recibieron honores "como de jefes de Estado".

"Fidel nos vino a buscar al hotel a las 07H00 de la noche y volvimos a las 06H00 de la mañana", recuerda el lancarés, quien visitó Cuba en otras dos oportunidades junto a otras personas del pueblo.

"Hizo hasta de cocinero, porque dijo que en Cuba hacían la langosta muy seca, así que cocinó él. Estaba con nosotros ahí, como si fuera un familiar de toda la vida, cariñoso, cercano", dice con una sonrisa en el rostro.

"Es como que te toca la lotería", agrega López Sierra, quien acompañó en la jornada a autoridades de Láncara a dar la noticia del fallecimiento de Fidel a una de sus dos primas aún vivas en la zona, ambas en residencias de mayores.

Manuela, con 103 años, recibió con tranquilidad la noticia, indicó a la AFP el alcalde de Láncara, el socialista Darío Piñeiro. "Que Dios lo perdone", fueron algunas de sus escasas palabras, según el regidor.

Piñeiro, que logró que el pueblo también nombrara "hijo adoptivo" a Raúl Castro en julio, dijo no saber si ahora pospondrán un nuevo viaje a Cuba previsto para el primer trimestre de 2017, para entre otras cosas, conseguir el traspaso de la propiedad de la casa de piedra.

Pero aún con la casa de los Castro en ruinas, la gente está interesada en conocer el lugar donde están las raíces de los Castro, afirman sus habitantes.

"Viene mucha gente a visitar, vienen seguidores pero vienen también los anticastristas. Sin haber museo, hay peregrinaje, imagínate si lo hubiera", remata Manuel Fernández.

 

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