• Diario Digital | Lunes, 20 de Agosto de 2018
  • Actualizado 19:49

Judiciales - LESIONES CULPOSAS

Acusan a ginecóloga del ISSS por dejar residuos de placenta y dañar el útero a una mujer que dio a luz en el hospital Amatepec

La paciente había dado a luz a través de una cesárea normal, pero fue semanas después que ella despertó en su casa inunda de sangre.

La paciente y su familiar señalaron que cuando llegaron al Seguro Social el personal no quiso atenderlos porque no aparecía en el registro, aunque nunca obtuvo explicación por qué no se encontraba registrada.
La paciente y su familiar señalaron que cuando llegaron al Seguro Social el personal no quiso atenderlos porque no aparecía en el registro, aunque nunca obtuvo explicación por qué no se encontraba registrada.
Acusan a ginecóloga del ISSS por dejar residuos de placenta y dañar el útero a una mujer que dio a luz en el hospital Amatepec

Una mujer que dio a luz acusó de lesiones culposas a una ginecóloga del Seguro Social del hospital Amatepec, después de realizarle una cesárea, la cual le ocasionó una hemorragia interna provocando que perdiera su útero.   

Carolina (nombre modificado por seguridad) estaba embarazada desde el 15 de mayo de 2016 y según los registros médicos todo era normal por lo que ella se sentía tranquila.

Sin embargo, al límite de los nueve meses del embarazo, ella decidió ir al Seguro Social de la colonia Amatepec a pasar consulta, ya que tenía cuatro días de presentar dolores en el vientre, según consta en el expediente judicial por este caso.

Los doctores que la atendieron le dijeron que aún le hacían falta unos cuantos días por lo que debía esperar para el parto. El expediente judicial señala que Carolina fue internada el 7 de febrero de 2017 porque su cuerpo estaba en proceso de parto.

Una de las doctoras a cargo era la ginecóloga Ángela C., quien sería la encargada de realizarle una cesárea, ya que la dilatación del útero no era suficiente para que el bebé saliera de su vientre sin problemas. Así fue, después de varias horas de trabajo en la sala de operaciones su hija nació sin inconvenientes. A los 10 días, Carolina fue dada de alta.

El 17 de febrero ella fue a la unidad médica de Ilopango para que le retiraran los puntos de la cesárea, pero el personal médico le dijo que todo estaba bien sin advertirle de algo malo en su organismo. Ella regresó a su casa despreocupada.

Carolina relató a las autoridades policiales que eran las 2:00 de la madrugada cuando se despertó para ir al baño, palpó las sábanas de su cama y estaban totalmente húmedas. Al encender las luces de su habitación, observó que había un charco de sangre que llegaba al piso debajo de la cama.

Ella estaba horrorizada ante la escena de terror que nunca pensó vivir.

Le niegan la atención

Su tío decidió subirla a su vehículo para trasladarla al Seguro Social donde había dado a luz. El trayecto no fue fácil, ya que no dejó de sangrar en ningún momento y su pariente aseguró que había perdido el conocimiento hasta que llegaron al hospital.

El pariente de Carolina exclamaba desesperado en busca de ayuda: “¡Una camilla, por favor!”, gritó una y otra vez, pero nadie los atendió en el momento, según consta en el expediente judicial por este hecho.

Él dijo que algunas de las enfermeras estaban dormidas y fue minutos después que le tomaron los datos, pero el personal médico le indicó que ella no estaba registrada como cotizante por lo que no podría ser atendida.

Según el expediente judicial, señala que cuando ellos se disponían a retirarse del Seguro una doctora salió para decirles que hablaría con el coordinador del hospital para ver si aprobaba inyectarle suero y la realización de algunos exámenes. A pesar de dicha atención ella seguía sangrando.

El suero y los medicamentos no estaban haciendo efecto, ya que Carolina estaba sangrando demasiado así que la transfirieron al Hospital de la Mujer. El tío nuevamente solicitó a las personas que le proporcionaran una ambulancia, pero la respuesta fue la misma: no era cotizante así que “no tenía derecho”.

Ambos estaban desesperados y no entendían por qué no estaba en el registro si meses antes había dado a luz en ese mismo hospital.

Como pudo, el pariente la llevó al otro sanatorio. Eran las 7:00 de la mañana cuando Carolina fue internada a una sala de operaciones. Su diagnóstico resultó ser una hemorragia postparto.

Los médicos que la atendieron le dijeron que el incidente fue causado por la mala sutura después de la cesárea y los residuos de placenta ayudaron a que el sangrado fuera más constante. Ella estaba devastada y asustada ya que no sabía lo que podría pasarle.

Carolina dijo en su declaración que el doctor le dijo que había perdido su útero a la hora del parto, por lo que ya no podría tener hijos. Para ella se le disolvieron los sueños de poder tener más hijos; se sentía impotente y furiosa con las personas que le hicieron ese daño.

Con el paso de los días, ella se fue recuperando y decidió interponer una denuncia en contra de la ginecóloga que la atendió en el Seguro Social Amapatepec por el delito de lesiones culposas.

El proceso pasó todas las etapas y ahora se encuentra en la etapa condenatoria. Será el Tribunal Tercero de sentencia de San Salvador, quien determinará la responsabilidad de los cargos en contra de la médico.

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