• Diario Digital | Viernes, 24 de Noviembre de 2017
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Judiciales - EN ETAPA DE SENTENCIA

Se salvó de la muerte tras dormirse en un microbús de la ruta 29-C y que pandilleros lo amenazaran

Por este hecho, dos sujetos están enfrentando la justicia, acusados por el delito de privación de libertad.

Imagen referencia.
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Se salvó de la muerte tras dormirse en un microbús de la ruta 29-C y que pandilleros lo amenazaran

El pecado de Ronald Gutiérrez, de 18 años, fue quedarse dormido la mañana de ese domingo 18 de diciembre cuando iba en un microbús de la ruta 29 C. El cansancio lo venció, pero jamás se imaginó que minutos después se llevaría el susto de su vida.  

Eran alrededor de las 10:30 de la mañana. Ronald había tomado el microbús minutos atrás, pero algo le dijo que era momento de despertarse. Decidió bajarse en la siguiente parada, la del centro comercial Unicentro en Altavista, Ilopango.

Se puso de pie y caminó a la puerta trasera. Fue entonces que desde la parte de atrás un sujeto lo tomó del cuello, le dijo que no se moviera, que lo iba a matar. Ronald no tuvo otra opción que quedarse callado.

Dentro del microbús, buscó de reojo algún alma caritativa que lo ayudara. Fue entonces que todas sus esperanzas se derrumbaron, la unidad de transporte estaba sola.

El motorista continuó su camino y fue hasta que llegaron a un estacionamiento, frente al pasaje 60-A de la residencial Altavista, ya en la jurisdicción de San Martín, donde el sujeto lo bajó a empellones y patadas. Ronald no tuvo más que colaborar.

Salvado de milagro

El sujeto lo llevó por la fuerza adentro del estacionamiento y ahí, otro hombre abrió el portón. Introdujeron a Ronald a empujones y comenzaron a planear como matarlo. No había un plan claro, pero sabían que debían deshacerse de él.

Ronald no tiene problemas con la justicia ni antecedentes delictivos. Su único error fue haberse dormido y estar en el lugar equivocado a la hora equivocada.

Aquellos dos hombres apresuradamente intentaban buscar una solución para deshacerse de su víctima, cuando de repente, de un lado del estacionamiento, escondidos entre los matorrales, unos hombres de uniforme vieron a los tres sujetos. Se trataba de un policía y dos soldados que forman parte de las Fuerzas Especiales de la Policía.

Les pidieron que se detuvieran, pero dos de ellos no hicieron caso y se dieron a la fuga. Ronald se quedó en el lugar y les contó lo sucedido. Habían llegado a tiempo para salvarle la vida.

A los otros dos sujetos los capturaron a pocos metros. Se trata de dos conocidos pandilleros de la 18 que operan en la zona de Altavista que fueron identificados como Mauricio Genaro Salinas Olivares, alias “El Chacal”, de 18 años, y Ariel Alejandro Castellanos Mejía, alias “Cerebrito”, de 23.

El caso ha sido judicializado y los sujetos están a punto de enfrentar un juicio en su contra por el delito de privación de libertad.

La audiencia estaba programada en el Tribunal Quinto de Sentencia de San Salvador para este 12 de septiembre. Sin embargo, fue reprogramada debido a que uno de los sujetos fue trasladado a un centro penal bajo las medidas extraordinarias, por lo que su presencia en el juicio será mediante el formato de audiencia virtual. La nueva fecha fue estipulada para el 28 de noviembre.   

Aclaración

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