• Diario Digital | Sábado, 18 de Noviembre de 2017
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Judiciales - JUICIO SERÁ EN OCTUBRE

“Me estoy muriendo, me acaban de meter seis balazos”

La víctima intervino en un pleito de pareja que sostenían su sobrina y el compañero de vida de esta; ahora, la pareja es juzgada por el homicidio.

Imagen de referencia
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“Me estoy muriendo, me acaban de meter seis balazos”

A Sara Girón, de 44 años, la mataron a quemarropa la noche del 10 de julio de 2016 en el cuarto de un mesón en el barrio Las Victorias de Ciudad Delgado.

En el cuarto donde vivía estaba cenando junto a un amigo, a quien en el caso ha sido bautizado con la clave “Randy”. De repente, de la pieza de la par surgió un escándalo que interrumpió la conversación que tenían; eran “Cheyo” y su compañera de vida, Katy, quien era su sobrina.

Como muchas parejas, a veces les daba por pelear, por lo que Sara no puso mayor atención en lo que ocurría.

Sin embargo, la pelea comenzó a subir de tono. No solo eran los gritos de ambos, sino que comenzaron a darle de golpes a la lámina que dividía la habitación de ellos con la de Sara. Ella dejó la comida a medias y decidió ir a ver que sucedía. Tocó la puerta y les pidió calma, que dejaran que golpear su pared.

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La mujer volvió a su habitación, pero a pocos pasos iban “Cheyo” y “Katy”. Según reza el expediente judicial, “Randy” alcanzó a ver al hombre con un arma en la mano y vio además cómo Katy tomaba a su tía de los brazos para inmovilizarla.

“Mire vieja puta, usted me cae mal”, dijo “Cheyo”, quien siguió descargando su furia al son de tres disparos que fueron a dar al estómago y las piernas de Sara. Cuando cayó al suelo, Katy tomó el arma y le dio otros tres tiros.

Según el expediente judicial, antes de huir “Cheyo” amenazó de muerte a Randy para que no dijera nada. Después, le dio con la cacha de la pistola en la cabeza y lo dejó inconsciente.

Tomó el teléfono para avisar que estaba muriendo

A pesar de los seis balazos que habían perforado el cuerpo de Sara, aún estaba consciente. Alcanzó a arrastrarse y tomar su teléfono. Eran pasadas las 8:30 de la noche cuando marcó el número de “Génesis” –tal como ha nombrado la Fiscalía a este testigo protegido-.

- “Me estoy muriendo, me acaban de meter seis balazos”, le dijo a “Génesis” con las palabras cortadas.

Él no le creyó.

- Dejá de estar bromeando con eso, le advirtió.

- Es verdad. Estoy sola, me estoy desvaneciendo, venga a verme.

Cuando “Génesis” notó que era una situación seria, colgó el teléfono, dejó la cena a medias, se vistió y salió de inmediato.

Identificó a sus verdugos

A Sara la trasladaron alrededor de las 9:30 de la noche al hospital Rosales. “Génesis” llegó apurado y por suerte lo dejaron entrar a verla.

Sara se encontraba en máxima urgencia, debatiéndose entre la vida y la muerte, pero de su boca salieron unas últimas palabras: “Me estoy muriendo, me metieron seis balazos el 'Cheyo' y la Katy”. Justo en ese momento, su condición se agravó y tuvo que ser trasladada a la unidad de cuidados intensivos, donde finalmente murió.

Por este hecho, se acusó a Katy, su sobrina, quien en el requerimiento fiscal es identificada como Carmen Marina Rivas Mejía, de 32 años, y a su pareja sentimental, José Eliseo Molina Rivas, de 20 años. A ambos se les imputa el delito de feminicidio, que podría implicarles una pena de hasta 35 años de prisión.

El caso está siendo ventilado en el Tribunal Quinto de Sentencia de San Salvador. El juicio estaba programado para esta semana, sin embargo, debido a la ausencia del defensor fue reprogramado para octubre próximo.

Aclaración

 

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