• Diario Digital | Martes, 13 de Noviembre de 2018
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Judiciales - PROCESO JUDICIAL

"Te vas a morir porque con el barrio no se juega”, le dijeron pandilleros a un hombre que se negó a ser su colaborador

Un hombre por varios años fue acosado por las pandillas de su colonia que en repetidas ocasiones le decían que tenía que meterse a la organización o irse del lugar. Al no acceder a sus demandas fue brutalmente golpeado. 

Imagen de referencia
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"Te vas a morir porque con el barrio no se juega”, le dijeron pandilleros a un hombre que se negó a ser su colaborador

Un hombre que por varios años se negó a ser colaborador de la pandilla que acechaba la colonia donde vivía estuvo a punto de morir luego de recibir una brutal golpiza que los criminales le propinaron frente a la vivienda que tuvo que abandonar por amenazas.

Camilo (nombre modificado por seguridad) vivió varios años en una populosa colonia de de San Salvador, de a poco en el lugar aparecieron pandilleros que alejaron la tranquilidad de la zona.

Pese a esto, Camilo seguía con su filosofía de no tener problemas con nadie, conocía bien a los criminales, pero prefería pasar de largo. Todos los días eran iguales: salir temprano en la mañana para su trabajo y regresar en la noche a descansar.

Los delincuentes habían puesto su mirada en Camilo, ya que su perfil era perfecto para que pasara desapercibido ante las autoridades y que estos no sospecharan que era un colaborador de las estructuras criminales.

A mediados de 2012, el cabecilla de la pandilla de la zona le exigió a la víctima ser parte de la estructura criminal: “Yo solo me dedico a trabajar y no me meto con nadie”, respondió el hombre.

Ante esto, el pandillero lo trató de intimidar: “Ya te dije hijo de puta que te fueras de la colonia, ya que no colaboras con la pandilla”. Camilo ante la amenaza del sujeto no se quedó callado y le contestó que no se iría.

“Vos sos un gran culero porque no le colaboras al barrio, pero ya vas a ver que te va a pasar algo”, finalizó el criminal quien luego de ese episodio desapareció por cinco años. Camilo creyó que había sido detenido y enviado a un penal.

A principios de 2017, Camilo notó que la pandilla que había sido desarticulada estaba volviendo a reunirse y a sus oídos llegaron rumores que el cabecilla de la estructura quería atentar en su contra por llevarle la contraria.

El 6 de abril de 2017 la amenaza sobre la víctima se volvió realidad, cuando regresaba a su casa encontró a ocho pandilleros, entre ellos el cabecilla, quienes le advirtieron que debía de abandonar la casa por no colaborarles. 

Al día siguiente, los delincuentes se posaron frente a la casa de la víctima "hoy si te vamos a matar por ser hijo de puta”, fue el grito que Camilo escuchó antes de comenzar a ser despojado de todas sus pertenencias.

“Te vas a morir porque con el barrio no se juega”, escuchó el hombre antes de recibir un puñetazo que dio inició con una ola de golpes y patadas en su contra. Cuando Camilo quedó inconsciente los delincuentes optaron por dejarlo en la zona.

En su declaración, la víctima dijo que no tiene claro el tiempo que pasó en el suelo sin poder levantarse por la gravedad de las lesiones provocadas. Arrastrándose logró abrir la puerta de su casa sin hacer ningún ruido, por temor a que sus agresores regresaran a buscarlo para matarlo.

A primeras horas de la mañana del día siguiente, Camilo llamó a un familiar para que llevara una ambulancia para que lo trasladaran a un centro asistencial en el que fue intervenido quirúrgicamente.

La víctima no pudo regresar a su casa por sus cosas, ya que esto significaba poner en peligro su vida. Lo que si pudo hacer fue denunciar a los sujetos que lo habían agredido.

Camilo reconoció a Bladimir V., alias “Devil”, Francisco C., Carlos C., alias "Foxi", y Jonatan E., alias “Gato”. Todo ellos pandilleros activos de la padilla 18 quienes fueron acusados por homicidio agravado, limitación ilegal a la liberta y agrupaciones ilícitas.

Sin embargo, el juez del tribunal Quinto de Sentencia de San Salvador decidió absolverlos de toda responsabilidad legal pese a que existía suficientes pruebas en su contra. 

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