• Diario Digital | Sábado, 20 de Octubre de 2018
  • Actualizado 19:23

Política - NICARAGUA

Nacionalizarse como nicaragüense, una de las pocas salidas que Mauricio Funes tiene para evadir la justicia salvadoreña

El expresidente Funes podría aplicar a la nacionalidad nicaragüense para acobijarse a la constitución nicaragüense, la cual establece que ciudadanos de ese país no pueden ser objeto de extradición.

Funes y el presidente Daniel Ortega. Foto: archivo AFP.
Funes y el presidente Daniel Ortega. Foto: archivo AFP.
Nacionalizarse como nicaragüense, una de las pocas salidas que Mauricio Funes tiene para evadir la justicia salvadoreña

El expresidente de El Salvador, Mauricio Funes, podría buscar nacionalizarse como nicaragüense para evadir el proceso de extradición que se ha planteado desde la Fiscalía General de El Salvador (FGR) por el proceso judicial que se tiene en su contra.

El exmandatario, que se encuentra asilado en Nicaragua desde septiembre de 2016, podría solicitar ser nacionalizado para que la justicia de ese país opte por negar una solicitud de extradición; la cual el fiscal general ya ha dicho que se va a realizar.

Anteriormente, la Corte Suprema de Justicia de Nicaragüa ha negado la extradición de personajes acusados, algunos hasta condenados, que son reclamados por la justicia de su país. 

Uno de los más sonados es el del italiano Alessio Casimirri, condenado por secuestro y asesinato de un primer ministro, quien recibió asilo político durante la primera gestión de presidente Ortega.

En 1988, fue nacionalizado como nicaragüense para evitar su extradición a Roma, la cual había sido solicitada en reiteradas ocasiones. Casimirri incluso no fue entregado a Italia cuando Ortega salió del poder.

Con este antecedente, el expresidente Funes y su familia podrían aplicar a esta medida para resguardarse en la constitución nicaragüense, la cual establece que no hay extradición por delitos políticos o comunes conexos.

Además, la presidencia de Ortega ha sido caracterizada por el resguardo a personas que han huido de sus países porque se les acusa de algún delito, algunos de estos relacionados al narcotráfico y terrorismo.

En 2016, Funes y varios de sus familiares pidieron asilo político alegando una persecución en su contra, algo que fue concedido por Ortega, quien está siendo señalado por convertir a Nicaragua en un “refugio de delincuentes”. 

Según el periódico La Prensa, otros de los casos en los que Ortega otorgó asilo fue en el de Rubén Darío Granda, acusado por Colombia de realizar transacciones millonarias con dinero de Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Además, el peruano Alberto Pizango acusado por sedición y homicidio calificado y ataque a las fuerzas armadas, cargos por los que habría sido condenado a hasta 35 años de cárcel.

Por último, a las colombianas Martha Pérez Gutiérrez, Doris Bohórquez Torres y Lucía Morett, de origen mexicano, vinculadas con las guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.

Comentarios