• Diario Digital | Lunes, 05 de Diciembre de 2016
  • Actualizado 10:36

Política - REPORTAJE EN ENTREGAS

Cómo y por qué colapsó la credibilidad en las instituciones del país

En un reportaje de 4 entregas, Diario El Salvador Times, recorrerá las instituciones del país, intentando descubrir desde decenas de estudios de opinión pública, los motivos que las llevaron a la crisis, desde el Ejecutivo, la Policía, el Ejército, el Órgano Judicial, los partidos políticos e Iglesia.

Cómo y por qué colapsó la credibilidad en las instituciones del país

El Salvador vive su peor momento en materia de credibilidad en las instituciones públicas, desde el Ejecutivo hasta las fuerzas policiales, el desencanto de la población crece y cada vez es más evidente.

Así lo han revelado todas las estadísticas sobre confianza en las instituciones que se han hecho en el último año en el Instituto Universitario de Opinión Pública (IUDOP) de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA).

Esta institución con larga data en mediciones de opinión pública tiene bien cuadriculada la situación del país, del Gobierno y de las principales instituciones de la vida nacional en la que está cimentada la incipiente democracia salvadoreña. Y los números no mienten. En los últimos años la caída de la credibilidad ha sido vertiginosa.

La única institución que reina por sobre todas las instituciones del Estado es la Fuerza Armada que, desde la cima, observa como otras instituciones como la Asamblea Legislativa y los partidos políticos se quedan a la saga. La credibilidad que tiene el Ejército solo es superada por las iglesias, las cuales también han comenzado a sufrir el desprestigio.

Pero el IUDOP, encargado de medir el pulso ciudadano, solo es posible por la cabeza de una mujer que desde hace 10 años es la directora de esta institución. Jeannette Aguilar conoce a profundidad las entrañas de cada una de las encuestas y estudios que el instituto ha hecho a lo largo de los 30 años en los que se han hecho las distintas mediciones.

Aguilar es sicóloga y una representante pura de la tradición de la escuela de pensamiento jesuita. Es una investigadora de larga trayectoria, además es master en psicología comunitaria, y desde el IUDOP se ha especializado en temas de reforma policial, seguridad ciudadana, pandillas y opinión pública.

Con voz suave, Aguilar no teme señalar los pecados de cada Gobierno, de cada político, identificar a los errores de la derecha y de la izquierda. Tampoco le tiembla su temple al hablar de cómo las pandillas se han tomado el país y de cómo se resquebrajan las instituciones que se formaron tras los Acuerdos de Paz. 

El Salvador TIMES sostuvo una plática con Aguilar, desde la que se desglosa el análisis de la crisis institucional, política, económica y de seguridad que sufre El Salvador.

El vaivén de las instituciones

Tras la firma de los Acuerdos de Paz, la estela de esperanza y confianza en la institucionalidad estuvo presente en la mayoría de la población salvadoreña, pero a la vuelta de unos años la coyuntura sociopolítica y las políticas públicas comenzaron a evidenciar una caída en picada en la confianza en las instituciones.

El Salvador se introdujo al siglo XXI con una grave crisis institucional enmarcada por un primitivo fenómeno de pandillas que comenzaba a poner a las autoridades de cabeza. Pero al finalizar la primera década, un nuevo rostro político volvió a despertar aquella esperanza dormida.

Un Mauricio Funes con altos índices de aceptación apareció en el espectro político. En 2008, la sola idea de que por primera vez después de 20 años de gobiernos de derecha, llegara uno de izquierda elevó los ánimos de la población y la confianza en las instituciones creció por primera vez en años.

Pero a la vuelta de un par de años el desplome sería mucho más grave. No solo la crisis de seguridad le estalló en las manos tanto a Funes como posteriormente a Salvador Sánchez Cerén, sino que las instituciones fundamentales de la democracia comenzaron a desquebrajarse.

Desde ahí, se monta este análisis en entregas que explica cómo y por qué se fueron debilitando todas las instituciones del Ejecutivo, las de seguridad como la Policía Nacional Civil, la Fiscalía, el Órgano Judicial y hasta las Iglesias.

Ahora no solo la credibilidad de estas entidades está por los suelos, sino que además –a criterio de Aguilar- el país atraviesa un nuevo ciclo político, el que se caracteriza por un estallido de la inconformidad de la población, donde incluso nuevos actores políticos podrían empeorar el rumbo del país.  

 

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