• Diario Digital | Domingo, 19 de Noviembre de 2017
  • Actualizado 19:48

Sucesos - HOMICIDIOS

Ajustician a marero rehabilitado de la MS 13 que vendía comida en Nuevo Cuscatlán

La víctima había formado su hogar y tenía un negocio de venta de pollo y sopas.

FOTO DE REFERENCIA. Hospital San Rafael de Santa Tecla.
FOTO DE REFERENCIA. Hospital San Rafael de Santa Tecla.
Ajustician a marero rehabilitado de la MS 13 que vendía comida en Nuevo Cuscatlán

José Alexander Hernández Anaya, de 30 años, fue un pandillero de la MS 13 que se había rehabilitado, pero que el sábado fue atacado mortalmente a balazos frente a su esposa y otros acompañantes no identificados cuando terminaba su jornada de comerciante.

Tres balazos, uno de ellos en la cara, lo mandaron al hospital nacional San Rafael de Santa Tecla de donde salió en una caja para muertos.

La gravedad de las lesiones en el pómulo derecho, pecho y brazo lo llevaron a la muerte este domingo a las 4:48 de la madrugada en dicho hospital.

El ataque fue registrado el sábado alrededor de las 7:20 de la noche en la calle a la finca La Joya, bulevar Cuscatlán, entre las colonias Esperanza 1 y 2, del municipio de Nuevo Cuscatlán en La Libertad.

La información brindada por la Policía detalla que José Hernández junto a su compañera de vida y otras seis personas se trasladaban en el microbús placas
P-104-497, cuando tres hombres abordo de un vehículo color blanco (de acuerdo a los testigos que presenciaron el hecho) les sobrepasaron y les atravesaron el carro.

Del vehículo blanco, se bajó uno de los hombres quien sacó su arma y le disparó tres veces, posteriormente; el hechor abordó el vehículo en que se conducían los otros dos y se fueron del lugar.

La Policía sostuvo que el ataque iba dirigido a José Hernández ya que el delincuente no disparó contra nadie más: ni su compañera de vida ni las otras seis personas que lo acompañaban resultaron lesionadas.

En el lugar no se encontraron casquillos, por lo que se presume que habría sido atacado con un revolver calibre .38.

La víctima tenía un tatuaje con las letras MS 13 en el abdomen y hacía ocho años había retornado de los Estados Unidos; además, había formado un hogar.

José junto a su mujer se dedicaban a vender comida casera como carnes, pollos y sopas en el municipio de Nuevo Cuscatlán.

La Policía afirmó que el fallecido no tenía registros de problemas con la ley y no tienen un móvil claro del crimen.

 

 

 

 

 

 

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