• Diario Digital | Viernes, 16 de Noviembre de 2018
  • Actualizado 20:57

Sucesos - UN EJEMPLO A SEGUIR

José Ardón: El médico que se costeó sus estudios universitarios vendiendo minutas

Este joven de 26 años se trazó como meta graduarse de medicina luego de ver como una de sus hermanas sufría un tumor cerebral por el que terminó muriendo y que estuvo a punto de sacarlo de sus estudios que costeaba vendiendo minutas.

Jose Daniel Ardón Ruíz, de 26 años de edad, quien se costeó sus estudios universitarios de medicina vendiendo minutas
Jose Daniel Ardón Ruíz, de 26 años de edad, quien se costeó sus estudios universitarios de medicina vendiendo minutas
José Ardón: El médico que se costeó sus estudios universitarios vendiendo minutas

Las adversidades que ha tenido que enfrentar a sus 26 años no han sido impedimento para que un hombre lograra graduarse de médico trabajando como vendedor de minutas, algo que además le permitía llevar el sustento a su esposa y dos hijos.

Luego de la muerte de su hermana a causa de un tumor cerebral, Jose Daniel Ardón Ruíz se fijó como meta ser un profesional de la salud, objetivo que cumplió el pasado 24 de agosto cuando se recibió en la la Universidad Nueva San Salvador (UNSSA).

Ardón Ruíz es parte de una familia de siete hermanos, algo que complicó su formación académica y que lo obligó a comenzar a trabajar a los 12 años junto a su padre vendiendo minutos por diferentes puntos del departamento de La Libertad.

A los 17 años y sin haber iniciado sus estudios de educación superior, este médico decidió formar su propia familia. Un año después, a una de sus hermanas se le detectó una terrible enfermedad y esto fue lo que lo llevó a plantearse ser doctor.

"Lo que me motivó a estudiar medicina fue por el hecho de que hace cuatro años falleció mi hermana por un tumor cerebral; el no poder hacer nada por ella y ni poderla llevar a otro centro hospitalario me instó a querer ser médico y atender a mi familia", expresó.

Cumplidos los 19 años, Ardón comenzó a estudiar la carrera que le exigió siente años de su máximo esfuerzo, sacrificio, entrega, desvelo, ya que para pagar la cuota establecida por la UNSSA seguía vendiendo minutas.

Durante ese tiempo, su jornada iniciaba a las 4:00 de la madrugada para ayudar a su madre en el negocio que iniciaron hace 35 años y que era atendido por este de lunes a viernes.hasta las 5:00 de la tarde. 

Una anécdota que lo ha marcado fue cuando una clienta quien le compraba minuta diariamente, ya no lo vio durante tres días y luego al encontrárselo nuevamente le preguntó que porqué no pasaba todos los días para comprarle, por tal razón Ardón le manifestó de que era por el hecho de estudiar medicina. Desde ese momento la señora le regalaba $40 para sus gastos de estudios.

La pena por vender minutas y la muerte de su hermana 

Ardón recordó que ingresar a la universidad lo marcó, a tal punto que se sentía apenado cuando tomaba el carretón y recorría las colonia de Santa Tecla ofreciendo su producto, especialmente cuando se encontraba con mujeres.

"Me dije a mi mismo, ahora voy a pasar por esto, pero me voy a esforzar por un futuro mejor. Tengo un lema de que la vergüenza es momentánea, pero la satisfacción será duradera", expresó el médico.

El tercer año de estudios fue el más duro para este joven ya que su hermana murió a causa del tumor que tenía y esto provocó que sus ganas de seguir adelante desaparecieran. Sin embargo, su padre lo motivó para no dar marcha atrás y continuar con sus estudios.

Para hacer su año social en una unidad de salud, Ardón trabajaba sábado y domingo, con lo que ganaba se compraba alimentos para la semana y llevaba dinero para los pasajes del transporte colectivo y su almuerzo. Además, su papá le ayudaba comprándole más comida.

Por su experiencia, Ardón remarcó que no es necesario salir del país para poder superarse señalando que "el límite de una persona es su propia mente, la oportunidad llega en cualquier momento, hay que saber esperar y trabajar por lo que se quiere".

Actualmente el joven médico no ejerce su profesión, sigue vendiendo minutas como lo ha hecho siempre, eso si, no pierde la fé, ni reniega, su corazón late a mil por hora y espera una sola oportunidad para aprovecharla. Bien por él.

Doctor Ardón2

Foto de José Ardón, recibiendo su título de doctor en Medicina de la UNSSA.

Carretón minutero

Foto del Carretón que utiliza José Ardón para vender sus minutas.

Comentarios