• Diario Digital | Martes, 23 de Octubre de 2018
  • Actualizado 08:04

Sucesos - INVESTIGACIONES AVANZAN LENTAS

El asesinato del dueño de Termales de Santa Teresa da un nuevo giro y la Policía tiene una nueva hipótesis

Inicialmente los dedos apuntaron hacia la esposa y la amante de Marco Antonio Batres; ahora, la Policía cree que su temperamento pudo ser el detonante para el brutal asesinato.

Termales de Santa Teresa, ubicado en Ahuachapán
Termales de Santa Teresa, ubicado en Ahuachapán
El asesinato del dueño de Termales de Santa Teresa da un nuevo giro y la Policía tiene una nueva hipótesis

Las investigaciones que se siguen por el asesinato del empresario Marco Antonio Batres Bendix, propietario del turicentro Termales de Santa Teresa, siguen su curso lento y ahora han dado un nuevo giro. La Policía cree que no fueron problemas sentimentales los detonantes del crimen, como se dijo en un inicio, sino más bien este tuvo que ver con el temperamento del cafetalero.

Como relató en su momento El Salvador Times, en un primer momento la Policía manejó la hipótesis que la esposa y la amante de Batres Bendix podrían estar involucradas en el homicidio por ciertas circunstancias que apuntaban a conductas sospechosas por parte de alguna de las mujeres.

Una fuente cercana a la investigación reveló que la esposa y la otra mujer, con quien procreó un hijo, fueron investigadas. Las pesquisas incluyeron la revisión de los bienes que le quedaron a la esposa y ahí no se encontró nada anormal.

Luego de dos meses de haber sido asesinado -el crimen ocurrió el 20 de octubre pasado-, la investigación del caso ha tomado un nuevo giro, y ahora los reflectores apuntan a pandilleros de la Mara Salvatrucha (MS) de la zona que habrían actuado por venganza.

La hipótesis que involucra a pandilleros

De acuerdo con la fuente, la víctima tuvo problemas con los pandilleros de la MS ya que éstos llegaban a querer intimidar a algunos clientes que llegaban al lugar.

Anteriormente él tuvo unos empleados jóvenes los cuales tenían vinculación con pandillas, quienes se cree que brindaron información a los otros criminales sobre los movimientos que hacía el empresario, la seguridad en el lugar y la distribución sísica del sitio turístico.

La Policía presume que los sujetos llegaron a pedir renta y Batres discutió con ellos de una manera prepotente; esto habría derivado en un odio hacia él, por lo que los delincuentes tomaron venganza que se consumó con el asesinato.

Los pandilleros habrían planificado como asesinarlo, tomando en cuenta que ya que tenían información previa de dónde dormía y a qué horas lo podían encontrar.

Esta teoría se sustenta al conocer más de cerca la personalidad de Batres Bendix, a quien la Policía describe como "una persona prepotente, egocéntrica y creía que el podía hacer lo que el quisiera por la simple razón que tenía dinero".

Según informes policiales, en la zona lo consideraban una persona "jodida", incluso se han encontrado con quejas que a las mujeres las acosaba sexualmente. Su relación con su esposa ya no era muy estable por sus constantes infidelidades.

La fuente incluso asegura que la actitud de la esposa, de abrir el negocio al día siguiente como si nada ocurriera, explica que "ella ya no lo quería y le daba igual si estaba vivo o muerto", en relación a los problemas de pareja que aparentemente tenían.

Las investigaciones continúan en curso y la Policía asegura tener más claro quienes fueron los hechores, por lo que estiman que en los primeros meses del próximo año pueda haber novedades sobre el caso. 

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