• Diario Digital | Jueves, 23 de Noviembre de 2017
  • Actualizado 23:27

Sucesos - QUEDÓ EN LIBERTAD CONDICIONAL

Estudiante de derecho que mató por accidente a concejal de Ciudad Victoria: “Nosotros éramos como uña y mugre, nunca quise matarlo”

El joven fue encontrado culpable de el homicidio culposo de su primo y fue condenado a tres años de prisión, pero la jueza decidió darle libertad condicional porque se quedó a auxiliarlo luego de dispararle. 

Mauricio Jonathan Benítez Díaz, de 30 años, fue condenado a tres años de prisión, pero se le cambió por medidas.
Mauricio Jonathan Benítez Díaz, de 30 años, fue condenado a tres años de prisión, pero se le cambió por medidas.
Estudiante de derecho que mató por accidente a concejal de Ciudad Victoria: “Nosotros éramos como uña y mugre, nunca quise matarlo”

La noche del 8 de julio de 2016 una partida de billar y tragos con viejos amigos terminó en tragedia. El alcohol y las armas resultó una mala combinación, esa noche que Fredy Ernesto García Laínez, de 39 años, murió a manos de su primo, su amigo, su casi hermano.

A Mauricio Jonathan Benítez Díaz, de 30 años, se le disparó el arma que el mismo Fredy le había regalado tiempo atrás. Esa única bala sirvió para arrebatarle la vida al concejal de ARENA y veterinario de profesión.

Esa noche Jonathan había regresado a su pueblo natal, en Ciudad Victoria, Cabañas, pues le gustaba pasar ahí los fines de semana. De lunes a viernes, se mantenía en San Salvador, ya que estudiaba Derecho en la Universidad Matías Delgado y trabajaba en un despacho de abogados en Santa Elena. 

Justamente ese fin de semana había llegado un viejo amigo de Estados Unidos y la novia de Jonathan le daría donde guardar el carro. Así que después de dejar los carros en el lugar. Se fue caminando hacia su casa. A pocos metros de la casa de su novia, el billar de Fredy estaba abierto y sus amigos ya departían en el lugar.

Jonathan estaba cansado, pero sus amigos le insistieron que se quedara, que departiera un rato con ellos y accedió. 

Unas 15 cervezas más tarde, era hora de cerrar el billar y fue entonces que cuando ya iba hacia su casa, Jonathan tomó el arma, pero esta se disparó. La bala penetró el abdomen de Fredy. 

El joven decidió ayudarlo y junto a otro amigo llevarlo al hospital, pero en el camino sufrieron un incidente vial. Ambos se cayeron del carro en el que se dirigían hacia el hospital. Fredy murió en el camino. 

Cambio de vida

Tres días después de ese hecho, Jonathan despertó en el Hospital Nacional de Sensuntepeque con varios raspones y la cara golpeada. No recordaba muy bien lo que había pasado, pero sabía que las cosas no andaban bien. Entonces se dio cuenta que era el principal acusado de haber matado a su primo. 

De ahí en más, un largo litigio se armó en su contra y en el que este jueves fue encontrado culpable por el homicidio culposo y condenado a tres años de prisión, pero fue dejado el libertad condicional por haberse quedado a ayudar a su primo.

Luego de un año de estar en detención provisional, Jonathan habló con El Salvador Times y asegura que ha sido una bonita experiencia, pues en el penal de San Vicente pudo conocer personas que verdaderamente lo ayudaron a conocer a Dios. 

"Siempre he sido optimista y no me he quejado de nada, sino que siempre he confiado en Dios y lamentablemente se perdió una vida, la de mi mejor amigo Fredy, que yo era como su mano derecha. Fue un accidente y había que tomar la responsabilidad que se debía", dijo. 

Al ver hacia atrás se asombra de cómo la vida puede cambiar en un segundo y cómo se van dando los hechos. Recuerda que los hechos ocurrieron en junio y él hubiera egresado de derecho en diciembre. Incluso, este mismo 16 de junio se hubiera graduado como licenciado. Sin embargo, la vida dio vueltas y tuvo que pasar por todo este proceso. 

Lamenta que la misma familia de Fredy haya malinterpretado la situación. "Todos en Victoria saben que éramos los mejores amigos, si solo juntos pasábamos, éramos como uña y mugre. Por situaciones de la vida la familia interpretó mal las cosas y se comenzaron a dar confusiones y pensaron que había enemistad, pero todos saben que éramos como hermanos", dijo.

Nunca olvidará cuando Fredy llegó a los 15 años al pueblo y aunque él era bastante menor, se convirtió en su entrañable amigo.

Ahora intentará retomar su vida donde la dejó. Dice que el próximo 28 de junio se abre la inscripción en la universidad e intentará volver. Terminar las únicas cuatro materias que le faltaban será su prioridad y regresar a su pueblo, que dejó por tanto tiempo. 

Aunque se imagina que la Fiscalía y la familia de Fredy apelarán la decisión de la jueza, se mantiene positivo en que saldrá airoso del proceso. 

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