• Diario Digital | Lunes, 05 de Diciembre de 2016
  • Actualizado 10:38

Sucesos - UN SUJETO FUE ENVIADO A PRISIÓN POR EL CASO

Policía vivió la peor pesadilla luego de perderse y terminar por error en colonia Prados de Venecia

La víctima fue privada de libertad, despojada de sus pertenencias y torturado por 20 minutos hasta que le vino “una ayuda del cielo”.

Casa en Prados de Venecia, una de las colonias más populosas y con mayor incidencia de pandilleros. Foto de archivo Diario El Salvador Times.
Casa en Prados de Venecia, una de las colonias más populosas y con mayor incidencia de pandilleros. Foto de archivo Diario El Salvador Times.
Policía vivió la peor pesadilla luego de perderse y terminar por error en colonia Prados de Venecia

Un agente policial que se perdió y terminó por error en la colonia Prados de Venecia 4 de Soyapango, vivió uno de los peores momentos de su vida al ser privado de libertad, golpeado y despojado de su motocicleta por varios pandilleros.

Uno de sus captores, identificado como Salvador Alberto Martínez Lovato, fue capturado y condenado a 10 años de prisión por el juzgado segundo de sentencia de San Salvador.

A tempranas horas del 20 de diciembre de 2015, la víctima llevó a un amigo a su vivienda y de regreso se perdió terminando en una de las zonas más peligrosas de Soyapango.

Ante su desorientación, decidió detener su motocicleta y pedir ayuda por teléfono, sin conocer que se encontraba en Prados de Venecia 4.

La víctima vivió los peores minutos de su vida al ser bajado de su motocicleta, despojado de su ropa y trasladado a un pasaje donde fue golpeado y amenazado de muerte por al menos 6 pandilleros, quienes jamás se percataron que se trataba de un agente policial debido a que se encontraba de licencia y no portaba la placa.

"Me torturaron durante 20 minutos"

Al ser capturado por el grupo de pandilleros, Martínez Lovato revisó la billetera del agente policial y al descubrir la dirección del DUI, lo acusó de ser un "chavala" -pandillero contrario-. Fue entonces cuando otro de los delincuentes se comunicó por teléfono con un cabecilla para pedir indicaciones sobre qué hacer con él, mientras lo golpearon reiteradamente por 20 minutos.

En un momento de descuido la víctima logró zafarse y correr hasta un pasaje donde -para su fortuna-, miembros de una iglesia caminaban en grupo lo que le sirvió de distractor para que los sujetos no lo persiguieran más.

El agente continuó corriendo hasta llegar al parqueo de la colonia donde una patrulla policial que transitaba por la zona lo auxilió.

Al salir del lugar en la patrulla, observó cuando agentes registraban a Martínez Lovato y les informó que era uno de los mareros que lo habían golpeado y robado, por lo que el sujeto fue capturado y acusado por los delitos de privación de libertad, robo agravado y homicidio agravado en grado de tentativa.

Esa misma tarde le fue devuelta su motocicleta marca Honda año 2012, pero destruida. Otros de los implicados que viajaban a bordo de esta la chocaron contra un poste cuando huían de la policía.

La víctima señaló que la tuvo que vender como chatarra debido a que quedó inservible.

Por su parte, Martínez Lovato dijo que ese 20 de diciembre un pandillero le dio la orden de "vigilar" que nadie llegara y le entregó un celular, pero jamás se enteró sobre lo que sucedía. "Yo no soy pandillero", dijo durante la audiencia.  

Martínez Lovato fue encontrado culpable como coautor del delito de homicidio agravado en grado de tentativa, además de ser condenado por responsabilidad civil.

El monto económico que deberá entregar a la víctima será fijado en un juzgado de lo civil. Sin embargo, fue absuelto por los delitos de robo agravado y privación de libertad. El sujeto pasará los próximos 10 años en el penal de Chalatenango donde fue enviado tras su captura.

"Psicológicamente ya no ando bien en la calle, siento que ellos andan detrás de mí todavía", relató el policía en la vista pública, pese a la condena que dieron a uno de sus captores.

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Fotografía: Centro Judicial Isidro Menéndez

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