• Diario Digital | Lunes, 20 de Noviembre de 2017
  • Actualizado 01:36

Soprendentes cambios en política internacional, que muchos no aceptan o comprenden

Soprendentes cambios en política internacional, que muchos no aceptan o comprenden

Estamos viendo cómo la nación más poderosa del mundo, nuestro aliado natural, esta siendo gobernado al fin por un líder que está dando muestras de que los cambios que siempre las personas honradas hemos pedido, son posibles. Ya no esperamos ver hipócritas amparándose en sus encumbrados puestos diplomáticos para ocultar detrás de una mueca que dicen ser sonrisa las crueles intenciones de apuñalarnos descaradamente. Esas  personas que se dicen “diplomáticos de carrera”, han sido instruidos en las artes de Maquiavelo, sin ataduras morales ni éticas, con tal de guardar las apariencias son capaces de vender hasta a su madre. Por eso no me han simpatizado mucho quienes se dicen diplomáticos pues generalmente ocultan una personalidad enferma, que les hace capaces de decir las mentiras más canallas, sin inmutarse y conservando una suave voz. Eso los hace los más despreciables especímenes de nuestra especie.

Aquí sufrimos a un mentecato, sin preparación alguna y ninguna destreza, sólo en el arte de matar, secuestrar, asesinar, robar y mentir, etc. Que se vió obligado recientemente a presentar su ridiculum (pues no es curriculum). Ahora oficialmente sabemos de sus evidentes limitaciones, que normalmente le abrían descalificado para participar en elecciones a cargos públicos, pero por la enfermedad mental de muchas personas ha llegado hasta donde no era debido.

El Presidente Donald J. Trump, sorprendió al mundo cuando en la despedida de la canciller alemana, Sra. Merkel se negó a darle un apretón de manos para la fotografía, dando a entender que no había una relación adecuada después de haber conversado con quién ha abierto las puertas en europa a los asesinos terroristas de ISIS. Es la nueva política de ser claro sincero y justo delante de los demás; no ocultando su malestar o su alegría. Este es el cambio que la mayoría quiere, no más hipocresías de los políticos, no más mentiras para engañar y hacer creer otra cosa.

Porque… se supone que somos hipócritas cuando decimos algo que no sentimos, aparentamos que nos gusta algo delante de otro o incluso que nos cae bien una persona cuando es mentira, ¿Y la diplomacia? porque uno es diplomático cuando dice algo que no siente, aparenta que algo que no le gusta le apasiona o “demuestra” que alguien a quien no aguanta le cae bien, ya sea para no hacer daño a una persona o no crear conflictos, pero en definitiva ¿no es lo mismo?

Puede que sea muy radical, pero yo lo tengo muy claro, para mí son exactamente lo mismo, la única diferencia está en que si eres diplomático está bien visto y si eres hipócrita eres de lo peor.

El problema fundamental de estos dos conceptos es que la gente como norma general no acepta las críticas por eso se creó la “diplomacia”, para no tener que decir algo que sabes que no va a gustar quedando las dos partes a gusto y contentas consigo mismas. El segundo problema es que tendemos a interpretar de más cualquier cosa que se nos dice, si mi amiga me pregunta si me gustan sus zapatos y contesto que no a secas, ella tendrá de primeras una reacción negativa interpretando mi “no” por un “me parecen horribles”, etc etc…eeeggg!!! error! eso no ha salido de mi boca, simplemente he dicho que no me gustan, punto. las razones pueden ser muy diferentes y de hecho que no me gusten no quiere decir que esté deseando que se los quite, pero claro para eso necesitaríamos explicarnos para que ella no malinterprete mi escueta respuesta. Salvadoreños…lo siento, no estoy de acuerdo con esto y creo que no debería ser así, me gustaría levantarme un día y ver un mundo donde no existiese diplomacia, que mi amiga me preguntase “¿Me ves más delgada?” y yo la dijera “No” sin crear un ambiente malo entre nosotros. Si ese día llegase cambiarían muchas cosas y a muchos niveles…lamentablemente creo que el ser humano aún no está preparado para escuchar SIEMPRE la pura verdad. Esa es la razón por la que los demócratas en USA odian tanto a Donald Trump, por decir la verdad. Pero está creando cambios y maneras diferentes de hacer política mundial. Dios Salve América.