• Diario Digital | Sábado, 21 de Octubre de 2017
  • Actualizado 11:38

Examen psicológico para obtener licencia de conducir ¿en serio?

Examen psicológico para obtener licencia de conducir ¿en serio?

“Es uno de los principales proyectos para el año 2017, de la Dirección General de Tránsito del Viceministerio de Transporte, con el objetivo de contar con automovilistas emocional y mentalmente aptos para conducir un vehículo. Dicha medida ya es implementada en muchos países, como parte de los procesos rigurosos para la emisión de licencias de conducir…La finalidad principal de este proyecto también es atender los niveles de intolerancia en la carretera, la falta de cortesía y muchas veces la dificultad de algunos conductores de dominar el estrés.” Sitio web del VMT.

Partimos entonces que la población moderna tiene altos niveles de conducta anormal, una sociedad de “perturbados”; neuróticos,  o un poco más suave, inestables.

Si vemos en retrospectiva el desarrollo social nuestro, no podemos ocultar los estragos del conflicto social que llevo a los acuerdos de paz de 1992, esa generación que nos tocó vivir los achaques de una guerra en todas sus manifestaciones, especialmente psicológicas. Para los adultos de ahora que en esa época eran niños: el sonido de las balas, los bombardeos, los helicópteros y aviones sobre nuestros cielos y la confrontación ideológica; trastoco los valores especialmente aquellos más profundos como el amor, la verdad y la libertad, necesarios para la  convivencia armoniosa.

Ni entonces, ni ahora, se estableció un proceso de integración de estos valores renovados o redirigidos para sanar las heridas, los odios que todavía persisten, trasmitidos de generación a generación y con más fuerza en periodos pre electorales, En estos tiempos modernos,  el conflicto social se recrudece con otros actores sociales y la barbarie es el pan de cada día en la vida de una gran cantidad de la población que los sufre. En otras palabras, me atrevo a generalizar que la población salvadoreña tiene una profunda herida en su alma social que todavía persiste. El problema está allí, no se puede ocultar.

Ahora bien, un examen psicológico servido por las empresas examinadoras, ¿aseguran que el futuro conductor tendrá un comportamiento adecuado?, por supuesto que no, son empresas comerciales que su negocio es ofrecer sus servicios para obtener licencias. Entre más, mejor.

¿Y el resto que ya tenemos licencia de conducir, al renovarla vamos a cumplir el requisito y cambiamos de conducta? Por supuesto que no. No es tan fácil la cosa. Esto del problema del tráfico y el tránsito de vehículos es un problema más serio: de infraestructura vial, un cuerpo de agentes preparados, suficientes, y de un programa de reorientación conductual, sistemático y permanente.

Las calles no dan para más, agreguemos  la agresividad, la intolerancia, la prepotencia al conducir: Yo primero y vos después. Las incontables faltas al reglamento de conducir por desvalorización de la educación vial- las benditas examinadoras comerciales ineficientes-en fin. 

¿Cuál es entonces el camino?  ¿Lo que se pretende es conseguir un cambio en la manera de pensar y actuar de los conductores?

Dicen los expertos que la  empatía y la capacidad de entender al otro, son los cimientos sobre los que se asienta la capacidad de motivación.  El primer paso para poder motivar, es observar e intentar saber  todo lo posible sobre la manera de pensar y actuar. Una vez que hemos identificado la actitud o actitudes que queremos que el otro cambie, lo siguiente es formular la  actitud alternativa que le vamos a presentar. Si queremos que alguien cambie el plan que está usando, necesitamos ofrecerle un plan mejor, de lo contrario seguirá usando el que tiene y al que está acostumbrado. 

Lo mejor sería que un plan de reorientación conductual, deba partir de una investigación y propuesta técnica y científica confiable