La FIFA da plazo de 53 días para que las 211 federaciones acepten $20 millones a cambio de crear la nueva empresa de Infantino
La UEFA ha estallado nuevamente en contra del plan de Gianni Infantino tildándolo de "soborno" y amenazó con un boicot, mientras que el resto de confederaciones guarda silencio, a excepción de Concacaf, que expresó su preocupación por la falta de transparencia.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, fijó un plazo límite de 53 días —con fecha de corte al 19 de septiembre de 2026— para que las 211 federaciones miembro decidan si aceptan una inyección excepcional e inmediata de $20 millones a cambio de otorgar sus votos para la creación de FIFA Forward Enterprise (FFE).
Esta nueva empresa comercial busca recaudar $4,200 millones mediante la venta de una participación minoritaria externa, con una valoración inicial de $20,000 millones para centralizar los eventos de la Copa del Mundo masculina y femenina y el Mundial de Clubes.
La carta enviada por Infantino advierte que los países que rechacen el acuerdo recibirán únicamente los fondos base tradicionales, una táctica calificada desde la UEFA (confederación de Europa) como un intento de coacción financiera.
A este 29 de julio de 2026, la reacción institucional ha sido dispar. La UEFA ha liderado una ofensiva frontal asegurando que el fútbol "no es propiedad de la FIFA para venderlo". Por su parte, la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe (Concacaf) expresó su profunda preocupación por la falta de transparencia y debido proceso al enterarse del proyecto a través de los medios.
Salvo contadas críticas de asociaciones de aficionados y sindicatos, el resto de confederaciones de Suramérica, Asia y África (Conmebol, AFC y CAF, respectivamente) guardan un prudente silencio a la espera de definir su postura ante la promesa de fondos masivos.
Las federaciones de la UEFA en contra del plan
La oposición en Europa es liderada por las principales federaciones nacionales que integran la UEFA, las cuales preparan reuniones de emergencia y un posible boicot coordinado a los torneos del máximo organismo. Entre las federaciones de la UEFA que han manifestado su rechazo tajante o se alinean con las medidas de presión institucional destacan la Asociación Inglesa de Fútbol (FA), que mostró su profunda alarma ante la mercantilización del torneo.
También la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) está impulsando bloques de resistencia en el continente. La Federación Alemana de Fútbol (DFB) se encuentra activa en la búsqueda de alternativas directas a la gestión de Infantino.
La Federación Noruega de Fútbol (NFF) critica severamente la pérdida de gobernanza transparente. La Federación Sueca de Fútbol (SvFF) se dijo opuesta al control de capital privado externo. La Federación Belga de Fútbol (KBVB/URBSFA) está impulsando la unidad europea ante los cambios de calendario. Mientras que la Federación Polaca de Fútbol (PZPN) respalda el bloque de contención en la estructura del fútbol europeo.