• Diario Digital | martes, 20 de agosto de 2019
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Deportes - HISTORIA DEPORTIVA

Jorge Canizález, el “Huracán” de Arena Gladiadores, uno de los grandes referentes de la lucha libre salvadoreña

Si bien tiene un trabajo formal del que espera pensionarse, el "Huracán", quien debutó en 1982 y sigue dando batalla arriba del ring, lejos de retirarse espera fundar un gimnasio y una escuela de lucha libre. A sus 55 años es un ídolo en la Arena Gladiadores El Salvador, ubicada en la Juan Pablo II.

Foto: Jorge Carbajal
Foto: Jorge Carbajal
Jorge Canizález, el “Huracán” de Arena Gladiadores, uno de los grandes referentes de la lucha libre salvadoreña

A sus 55 años, Jorge Canizález, mejor conocido en la lucha libre salvadoreña como "Huracán", sigue activo y no piensa retirarse. Más bien entre sus planes está la fundación de un gimnasio, y a la vez escuela de lucha libre, para que el deporte de sus amores no desaparezca de El Salvador.

Ni el fútbol, ni el baloncesto, natación u otros deportes que se practican en El Salvador pudieron cambiar su objetivo: ser luchador profesional. Pero sus comienzos no fueron fáciles. Si bien su papá, don Jorge Canizález, mejor conocido como el “Vikingo II” sí estuvo de acuerdo en enseñarle los primeros secretos del pancracio, como se conoce a este deporte, su mamá no quería, ya que lo consideraba un deporte de rudos.

Pero al final, entre el “Vikingo II” y el “Huracán” convencieron a la madre y fue así como comenzó a dar sus primeros pininos en la Arena El Salvador, ubicada en esos momentos en el sector de la Terminal de Oriente, al oriente de San Salvador.

“Después del primer entreno pasé como una semana con un gran dolor de pecho, y mi mamá le decía a mi papá, ¿por qué le estás pegando al cipote?”, recordó el luchador, quien también trabaja en un taller de fabricación de maletines.

Fue en 1982 que hizo su debut, y sin hacer ninguna pausa ha venido año tras año dando vida a esta disciplina que en un momento fue un espectáculo en El Salvador en en cientos de países del mundo. 

Canizález quería ser como su papá y siguió insistiendo hasta lograrlo. Además del trabajo en la Arena El Salvador, se ponía otra agenda extra. “Un día sí, y un día no, corría desde el Reloj de Flores hasta Cárcel de Mujeres, que son siete kilómetros de ida y siete de regreso, hacía 14”, comentó. Al poco tiempo, como el tigre que le enseña a cazar a su cachorro o el águila hace lo mismo con su aguilucho, “Vikingo II”, lo comenzó a dejar para que siguiera por sí solo. 

“Desapareció la Arena El Salvador y la mayor parte de luchadores se fueron a la Arena Metropolitana, pero luego también se fundó la Capital Sport Promotions, que la manejaba “El Vikingo”. Ahí me llevó mi papá, y me dijo, vaya, aquí te dejo, ya podés algo”, explicó el veterano deportista cuscatleco.

El Huracán no se preocupó y continuó trabajando como tigre que realiza sus primeros patrullajes nocturnos en busca de una presa. Pero con el paso de los días se encontró en el camino al luchador colombiano Tin Martínez, apodado “El Tigre Colombiano”, con quien continuó su preparación y aprendió mucho.

“Él me terminó de pulir y tiempo después debuté como “Black Marvel”, que fue mi primer nombre de luchador. Me fue bien, tan bien que luego me salió mi primer contrato fuera del país y me fui a luchar a Guatemala, donde estuve un año, pero allá luché como “Flash”, y también me fue muy bien”, recordó el también padre de dos hijos, pero a quienes no les gustó la lucha libre.

De esos combates en el ring ubicado en el gimnasio Teodoro Palacios Flores, de la ciudad de Guatemala, Huracán recuerda muchos combates, algunos de ellos especiales, así como rivales de la talla de “Madame Chandú” con quien se enfrentó en varias ocasiones. Pero más allá de las peleas, quien lo fascinó fue del luchador que hacía el personaje de “El Hombre Araña” en el vecino país.

“Ese luchador era bueno, lo hacía todo bien, solo le faltaba lanzar la tela araña, de ahí era idéntico. Me gustó su personaje y cuando se me terminó el contrato, regresé a El Salvador con la idea de seguir luchando y hacer el personaje suyo, pero no lo pude hacer ya que ya me tenían otro personaje”, agregó.

Su papá había hablado con la gente de la Arena Metropolitana, donde regresó para continuar luchando, y a la vez les habló de su hijo, quien estaba luchando como profesional en Guatemala. Le dijeron que al regresar lo llevara, que lo querían ver y conocerlo, y así sucedió.

En la Arena Metropolitana le tenían el personaje de Huracán Ramírez Jr. “Fui a la oficina con la idea que traía de “El Hombre Araña”, pero Antonio López me dijo, vas a ser el “Huracán Ramírez Jr.”, así fue, y pegó, ya que como tenía máscara, todos creían que era luchador mexicano, lo creyeron por un tiempo”, explicó. 

En 1985 llegó a El Salvador el luchador mexicano conocido como “El Exterminador”, quien le apostó la máscara y “Huracán Ramírez Jr.” la perdió. Desde entonces ha luchado sin ese atuendo en El Salvador. “Lo de perder la máscara no es así por así, se pierde, se pierde, ya que el chiste de la máscara es que se guarda la identidad, como en el caso de el Santos, en México. A él quizá solo lo conocía la secretaria, pero al perder la máscara, he peleado así”, agregó.

Pero Guatemala no fue su único destino en el extranjero, ya que durante cuatro años también peleó en Puerto Rico. “Allá peleé como “El Ciclón Salvadoreño”, no era en arenas, sino que en canchas, en parques, así se montaba el ring y se organizaban las peleas”, explicó. Su pelea máxima fue haciendo pareja con el luchador de República Dominicana “El Bronco de Santo Domingo”, con quien obtuvo el campeonato mundial de parejas.

Entre las carreras de 14 kilómetros en el bulevar del Ejército y entrenos desde las 5:00 de la tarde hasta las 7:30 de la tarde continuó su carrera. Canizález ha ganado en 37 años de carrera, un total de ocho cinturones, entre nacionales, centroamericanos, latinoamericanos y mundiales. En estos momentos es el dueño del Cinturón de Chiapas, crucero semi completo, que le ganó al “Olímpico” hace cuatro años, quien venía de obtenerlo en una pelea con una rival mexicano. 

Algunos de los luchadores que recuerda de sus primeros años son, “El Vikingo”, “El Bucanero”, “El Leñador”, “El Diablo Rojo”, “El Apache”, “The Temples”, “La Sombra”, “Acuamán” y “The Rayman”. Entre algunos de sus mejores rivales en estos momentos valora a “Misfist”, “Olímpico Jr.” y “Bato Loco”. 

Contra ellos y otra docena de luchadores ha peleado en las modalidades de ring con fuego, con alambre de púas, sin cuerdas y en ring normal, sin dejar a un lado las peleas callejeras, donde bajan del cuadrilátero y atacan con lo que sea.

De haber escogido la lucha libre como deporte no se arrepiente. Si bien los médicos no le han prohibido dejarla, es consciente de que las rodillas son las que más han sufrido, de tanta caída sobre el entarimado de madera.

Hoy sigue luchando. Es uno de los primeros en llegar a la Arena Gladiadores El Salvador, ubicada en las instalaciones del ex Instituto El Salvador, sobre la alameda Juan Pablo II. Un centenar de personas llegan cada domingo a deleitarse con su trabajo y el de sus compañeros. Varios de ellos han muerto en los últimos días, algunos por vejez, otros por enfermedades o vicios.

Pero para “Huracán” la vida continúa, si bien sabe que el oficio de luchador no es para siempre. Está al tanto de las noticias y supo de la muerte del luchador mexicano durante un show en Londres. Hablamos de César González, mejor conocido como “Silver King”, quien murió tras sufrir un paro cardíaco durante un show la noche del sábado en la arena Roundhouse London.

“Esto es así, uno sube al cuadrilátero y no sabe, pero me gusta y quiero seguir”, explicó el luchador capitalino de largo recorrido. Si bien la lucha libre creció como la espuma en los 60, en la Arena Coliseo ubicada en el Barrio Lourdes, con luchadores como “El Águila Migueleña”, “Rayo Hondureño”, “El Sordomudo Cruz”, “Ray Manzur” y “El Vampiro” y luego en los 70 y 80, Arena Gladiadores El Salvador es en estos momento la única sede en El Salvador.

Unos 25 luchadores siguen dando la lucha, aunque a veces llegan desde México y Guatemala otros colegas para animar las carteleras y permitir a las nuevas generaciones conocer de primera mano el arte del pancracio.

Huracán 5

El lugar donde lucha "Huracán" no es de lujo, pero no le importa.

Huracán 2

"Huracán" es uno de los ídolos de la Arena Gladiadores El Salvador.

Huracán 3

"Huracán", también ha luchado en Guatemala y en Puerto Rico.

Huracán 7

La trayectoria de "Huracán" viene desde su debut en 1982.

Huracán 6

El luchador no piensa retirarse aún, sino que fundar una escuela.

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