Colombia

Escultural mujer comandaba red de explotación sexual que obligaba a menores de edad a tatuarse el nombre de clientes luego de ser violadas

La red estaba conformada por extranjeros y miembros del ejército colombiano que drogaban a sus víctimas para someterlas a las fiestas sexuales por las que sus clientes pagaban hasta $1,040.

Autoridades colombianas desarticularon una red de explotación sexual de menores de edad que estaba compuesta por una modelo, dos israelitas y un militar que violaba y tatuaba a sus víctimas.

Según los informes de las autoridades, la estructura operaba en varios puntos de la ciudad de Cartagena, en la que una bella mujer se encargaba de reclutar a niñas para llevarlas a las fiestas sexuales que organizaban.

De acuerdo a lo señalado por el portal Infobae, 250 menores fueron víctimas de la red compuesta por 18 personas. Las víctimas residían en zonas reconocidas por ser refugio de familias que se han visto obligadas a migrar a consecuencia de la guerra civil de Colombia.

Por un año las víctimas fueron obligadas a acceder a las peticiones de los clientes de la red, en su mayoría extranjeros, quienes acudían a las fiestas organizadas en fincas, lujosos yates, hoteles de Cartagena.

Incluso, la red tenía contactos en el extranjero para con engaños enviar a las mujeres a diferentes países que no han sido especificados.

El principal anzuelo de la estructura era Liliana del Carmen Campos Puello, una bella mujer que era la encargada de un día antes escoger a las niñas que serían ofrecidas para dar servicios sexuales a los clientes.

Campos Puello conocida como “Madame” se dedicaba a presumir en redes sociales las ganancias que le dejaba a la red la explotación sexual a la que obligaban a las víctimas.

Con el engaño de convertirse en modelos, Campos Puello contactaba a sus víctimas a quienes proporcionaba de dinero y la documentación necesaria para viajar. Estando en otros países las menores eran despojadas del pasaporte y pertenencias para que no pudieran regresar.

“Madame” tiene antecedentes penales por tráfico de heroína e ingreso irregular a Estados Unidos, afirmó la fiscalía colombiana en un comunicado de prensa emitido por el caso.

Las tarifas

Según el testimonio de las víctimas, la mujer las sometía a aberraciones sexuales sin paga hasta “graduarse” de la escuela de proxenetismo y poder ser prostitutas que cobraban de hasta $1,040 por noche.

La voluptuosa imputada publicó varios videos en redes sociales en los que mostraba las prácticas sexuales que sus “alumnas” debían de realizar para atender a los clientes en las fiestas sexuales y recibir $340 como pago.

En las orgías las menores consumían drogas, las cual era proporcionada por dos israelíes identificados como Liad y Samu, quienes son señalados por los delitos contra la libertad y honor sexual.

Además, en la red está involucrado Assi Moosh, otro israelí que fue expulsado de Colombia el año pasado luego de revelarse otro escándalo sexual, y quien es reclamado por la justicia de su país por tráfico de drogas.

Safari sexual

Según una de las víctimas, las mujeres eran drogadas con agua y tiradas en un campo abierto en el cual eran “cazadas” por varios hombres quienes posteriormente las violaban, como si se tratara de un safari.

En el operativo también se capturó a Raúl Danilo Romero Pabón, un capitán de infantería de la Armada Nacional quien ubicaba en redes sociales a niñas de 14 años para violarlas y luego tatuar su nombre en diferentes partes del cuerpo. El tatuador del militar también fue detenido.

Por este caso las autoridades han solicitado a la Interpol la difusión roja para dos estadounidenses, un argentino y un alemán quienes deberán de ser extraditados para enfrentar cargos por explotación sexual en menores.