• Diario Digital | sábado, 25 de junio de 2022
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Estados Unidos acusa a la MS de escalada de violencia en Nueva York y les declara la guerra

El año pasado, en un periodo de seis semanas se reportaron los crímenes de seis jóvenes, todos con señales de brutalidad.

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Símbolos de la MS en Long Island.
Estados Unidos acusa a la MS de escalada de violencia en Nueva York y les declara la guerra

La Policía de Long Island, Nueva York, tiene en la mira a los criminales de la Mara Salvatrucha (MS) como presuntos responsables de una escalada de violencia en esa ciudad, por eso, les ha declarado la guerra y ha anunciado que va tras sus miembros.

Los salvadoreños en esa ciudad representan el segundo grupo latino con mayor presencia, lo que ha facilitado la expansión de esta estructura terrorista, que según datos oficiales se ha convertido en la segunda estructura más numerosa, superada solo por The Blood, una pandilla de afroamericanos.

A diario en El Salvador se reportan por lo menos ocho asesinatos, algunos tienen las mismas características de los ocurridos en Nueva York, pero en la ciudad norteamericana estos crímenes causaron alerta y mucha conmoción. Los vecinos del barrio de Brentwood y policía dijeron que los hechos eran parte de "una escalada de violencia" poco común causada por las pandillas.

El año pasado, entre septiembre y octubre la Policía encontró los cuerpos de seis estudiantes asesinados. Dos fueron encontrados enterrados en un terreno baldío, los otros fueron asesinados con bates y machetes cuando regresaban de la escuela a sus casas.

La semana pasada y después de cuatro meses de investigaciones en las que participaron el FBI, la Policía de Nueva York y el Departamento de Justicia del estado confirmaron el arresto de 13 centroamericanos, todos miembros de la MS 13, la mayoría de estos migrantes indocumentados originarios de El Salvador.

El resultado de las investigaciones y los arrestos salen a luz pública en medio de la tensión que hay en Estados Unidos por la postura del gobierno de Donald Trump hacia los inmigrantes. Durante la campaña electoral, Trump dijo en varios de sus discurso que su gobierno deportará a todo los indocumentados que hayan cometido crímenes en el país.

Ese temor es latente entre los salvadoreños. "Todos los que vivimos en Estados Unidos nos consternamos con este tipo de noticias, porque estos muchachos que vienen a hacer daño a otros en este país también nos afectan a todos los que nos dedicamos a trabajar. Es una pena ver este tipo de noticias que involucran a compatriotas, nos preocupa por el tiempo en el que estamos, por lo que pueda hacer el gobierno con nosotros los inmigrantes", dijo Oscar Miranda, salvadoreño residente en Nueva York.

Los asesinatos que les imputan

El informe de la Policía de Nueva York y los documentos a los que El Salvador Times ha tenido acceso indican que de los 13 detenidos la semana pasada, acusados de unos seis asesinatos y vinculados a otra docena de casos de homicidios y desapariciones ocurridos en Long Island son en su mayoría salvadoreños. 

Johnny Contreras, alias "Reaper", y Reynaldo López Alvarado, "Mente", junto a otros pandilleros aún no identificados están acusados de matar a dos hombres afroamericanos. El reporte del Departamento de Justicia dice que los pandilleros conducían una minivan robada y mientras circulaban por Central Islip dispararon contra un hombre que llevaba una camisa roja porque pensaron que era miembro de la pandilla afroamericana The Bloods.

Al siguiente día, Contreras y López Alvarado regresaron a la zona junto con otro pandillero para asesinar a otro afroamericano, que según ellos, también era miembro de la pandilla rival. La víctima estaba en una fiesta departiendo cuando Contreras llegó a la casa y disparó en la entrada principal.

Pocos días después de estos asesinatos, los pandilleros que participaron en los crímenes se enteraron que la minivan que habían utilizado había sido identificada por la policía; entonces, limpiaron todas sus huellas y las evidencias y le prendieron fuego al vehículo para deshacerse de este en una zona boscosa.

Mientras tanto, Edwing Amaya Sánchez, alias "Strong", es acusado de asesinar a otro salvadoreño porque creía estar seguro que en El Salvador, este era un palabrero rival y había matado a varios de sus compañeros. Amaya Sánchez había sido deportado a El Salvador pero volvió a ingresar de forma indocumentada.

Otro de los mareros detenidos es William Castellanos, alias "Dizzy" o "Satánico", a quien la policía acusa de asesinar a balazos a un joven de 16 años al que antes privaron de libertad. Otra vez, el hecho de usar una camisa roja habría hecho que lo confundieran con un pandillero rival.

Además, todos estos pandilleros están vinculados a los asesinatos de dos adolescentes que fueron atacadas con bates y machetes y otros crímenes de jóvenes latinos a quienes atacaron en los alrededores de sus escuelas porque se negaron a entrar a las filas de la MS de Long Island o solo porque utilizaban camisas azul, el color de las camisas utilizadas por los salvadoreños como distintivo patrio.

Un crimen no aclarado

Otro de los crímenes que causó conmoción fue el del joven salvadoreño Josúe "Joshua" Guzmán. En una conferencia, el padre de la víctima aseguró que unos días antes de la muerte de su hijo vio una camioneta con varios hombres estacionada frente a su casa.

El hombre sospecha que se trataba de mareros de la MS que estaban presionando a su hijo para que formara parte de la estructura, aunque la madre de la víctima también dijo que el crimen podría deberse a que era gay. 

"Joshua" fue llevado a una zona desolada donde fue asesinado y luego su cuerpo fue lanzado frente a la escuela donde estudiaba. Este caso aún continúa bajo investigación.

La MS "exportó" su marca con violencia

"Históricamente la MS ha demostrado que los pandilleros de este grupo no tienen ningún respeto o consideración por la vida humana. Estos hombres deliberadamente asesinaron a varias personas sin ninguna razón y también han estado identificando a otras posibles víctimas", dijo Diego Rodríguez, asistente del director a cargo de la investigación.

"La MS ha exportado su marca en estos crímenes y es responsable de la escalada de violencia sin sentido que tiene amenazada a nuestra comunidad en Long Island y que afectada directamente a los ciudadanos por la brutal violencia de estos crímenes", dijo Robert L. Carpers, fiscal general de Nueva York.

Como ha pasado en El Salvador, después de los asesinatos de dos estudiantes han circulado correos electrónicos -en inglés y español- en los que se advierte a los padres de familia y profesores que eviten que los estudiantes vistan con camisas azules que los identifiquen como salvadoreños.

Algunos padres de familia han denunciado a las autoridades que sus hijos son acusados por miembros de la MS a la salida de las escuelas para presionarlos y obligarlos a ser parte de la agrupación. En algunos casos de jóvenes desaparecidos los padres creen que sus hijos fueron asesinados por negarse a ser parte de la MS.

Según la Policía, en los próximos días podrían haber más detenciones relacionadas con estos crímenes luego que declararan una guerra contra estos grupos.

"Esta investigación y las detenciones son el resultado del trabajo en equipo que han desarrollado las fuerzas de seguridad del estado de Nueva York. Vamos a seguir con las investigaciones para lograr la detención de todos los implicados en estos casos", dijo el fiscal Carpers.

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