El "Spider-Man ruso" es detenido por escalar edificio en Colombia
Pavel Gogulan escaló este lunes un edificio de Medellín, donde fue detenido tras realizar su hazaña sin ningún tipo de protección y ante la mirada de decenas de personas.
A este Spider-Man no lo venció ni Veneno ni el Duende Verde. La policía de Medellín detuvo este lunes a Pavel Gogulan, conocido como el Hombre Araña ruso, cuando escalaba sin permiso un emblemático edificio de la ciudad colombiana.
Gogulan, que en su andaraje como escalador ha visitado 48 países y trepado más de 200 estructuras, llamó la atención de cientos de transeúntes y provocó la indignación de los guardias de seguridad del edificio de uno de los principales bancos del país.
El hombre blanco y atlético de 25 años trepó sin protección en unos veinte minutos los doce pisos del inmueble, ubicado en el centro-sur de la segunda ciudad de Colombia, pero no contaba con que en el techo lo esperaban las autoridades para detenerlo.
Los uniformados lo detuvieron por el delito de violación en habitación ajena, que se penaliza en ocasiones con una multa, dijo a la AFP una fuente policial.
"La policía no me dijo nada, solo que el banco es un poco diferente de un edificio (cualquiera), porque (es) más importante", explicó Gogulan a la AFP en su incipiente español.
Aunque en un principio le advirtieron que lo deportarían a Rusia, finalmente lo dejaron ir sin ninguna sanción, afirmó. "Es normal (ese tipo de) cosas para un escalador", agregó el deportista. En México fue capturado por las mismas razones y expulsado a Guatemala.
Gogulan, que llegó a Colombia hace cerca de dos semanas desde Ecuador como parte de una gira por Latinoamérica, había reconocido minutos antes de empezar el nuevo desafío, cerca a las once de la mañana, que temía que los guardias del banco lo detuvieran por pensar que los estaba robando.
"No siento nervios, (pero) no se qué (hará la) seguridad conmigo", apuntó.
A diferencia del superhéroe creado por Stan Lee, Gogulan subió las paredes sin uniforme, solo con una pantaloneta roja y unos zapatos. Fue su segunda odisea en Colombia, pues la semana pasada también fue detenido cuando escalaba otro inmueble en Medellín.
Este historiador tatuado nacido en San Petersburgo abocó hace cinco años sus energías a ascender cuanta construcción de alta envergadura se cruza por su camino, incluidas grúas.