• Diario Digital | martes, 10 de diciembre de 2019
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La nota roja - UTILIZÓ LA MISMA PISTOLA

En un aparente arranque de celos, un vigilante mató a su expareja y luego intentó suicidarse en Quezaltepeque

"El sujeto llegó a la casa de su excompañera de vida, le dijo al hijo de ambos fuera a llamar a su mamá. Después llegó a la mujer y se originó una pelea en la que hubo gritos, insultos y reclamos", detalló una fuente policial.

Feminicidio fue reportado en una vivienda en Quezaltepeque. Foto cortesía PNC
Feminicidio fue reportado en una vivienda en Quezaltepeque. Foto cortesía PNC
En un aparente arranque de celos, un vigilante mató a su expareja y luego intentó suicidarse en Quezaltepeque

En un aparente arranque de celos, un vigilante le quitó la vida a su expareja y luego intentó suicidarse con la misma arma de fuego en el cantón Platanillo, Quezaltepeque, La Libertad.

La víctima mortal fue identificada por la Policía como Keny Guadalupe Larios, de 37 años; mientras que el atacante es Juan Maravilla, de 35, quien trabajaba como vigilante privado en un agroservicio en Quezaltepeque.

El hecho fue reportado por las autoridades en la tarde del lunes.

Según la información oficial, Larios murió después de recibir un disparo en la cabeza, mientras que el vigilante al ver lo que había hecho intentó suicidarse disparándose en la sien con su arma de equipo, por lo que fue llevado en una ambulancia hacia el Hospital Nacional Zacamil, en Mejicanos. 

Según la PNC, la pareja hace tiempo se habían separado y en la casa donde ocurrieron los hechos sólo residía la mujer con el hijo que ambos habían procreado.

"El sujeto llegó a la casa de su ex compañera de vida, encontró al hijo de ambos y le dijo que fuera a llamar a su mamá. Después llegó la mujer y se originó una pelea en la que hubo gritos, insultos y reclamos", detalló una fuente consultada.

Después de la acalorada discusión, Maravilla, enardecido por la ira tomó un revólver y le disparó en la cabeza a la mujer, después quiso matarse .

Los gritos se escucharon como a 20 metros de la vivienda de un familiar de la víctima, quien acudió al lugar,  pero a su llegada la mujer había muerto entre tanto que vigilante aún estaba con vida en el suelo.

Pobladores del sector dijeron a la Policía, que el hombre era “bien llevadero” con la gente cuando vivió en el sector; sin embargo, en los últimos días le notaron comportamientos alterados en su personalidad como de trastornos.

La condición de salud del atacante actualmente es crítica; además, se encuentra bajo custodia policial y de recuperarse sería llevado a los tribunales donde podría enfrentar un juicio por feminicidio agravado el cual es penado hasta con 35 años de prisión, detallaron fuentes policiales.

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