Remesas familiares que recibió El Salvador en 2025 rompen récord al llegar cerca de los $10,000 millones
Las remesas familiares que enviaron los salvadoreños en el exterior durante el año 2025 rompieron el récord histórico de los últimos 25 años al inyectar al país $9,987.91 millones, según los datos publicados por el Banco Central de Reserva (BCR), y se consolidaron una vez más en la principal fuente de divisas dentro de la economía nacional.
El crecimiento de las remesas ha sido escalado desde el año 2000, excepto por el año 2009, cuando cayeron en un 3.54%. Sin embargo, antes de 2025, mostraron su incremento más significativo en 2021, el año siguiente a la pandemia de Covid-19, cuando las economías se reactivaron.
En 2020, El Salvador recibió $5,929.93 millones en concepto de remesas familiares. Pero en 2021, el flujo creció hasta los $7,585.24 millones, un aumento del 16.55%. No obstante, los casi $10,000 millones que las familias salvadoreñas captaron en remesas durante 2025 equivale a un porcentaje de incremento del 12.38% respecto a las remesas de 2024. Aun así, la cantidad percibida en 2025 es la mayor en lo que va del siglo XXI.
La cantidad récord se registra en el último año en que las remesas desde Estados Unidos no pagaban impuestos, ya que a partir del 1 de enero de 2026, por aprobación del Senado estadounidense, las remesas que se envíen "en efectivo, giros postales o cheques de caja" del país norteamericano al exterior tienen la carga impositiva de un 1%.
El Senado de Estados Unidos aprobó una versión revisada del proyecto de ley denominado Una Gran y Hermosa Ley (One Big Beautiful Bill), propuesto por el presidente Donald Trump, que incluye un impuesto federal del 1% sobre las remesas enviadas al extranjero.
El gravamen, identificado en la legislación como “Impuesto especial sobre transferencias de remesas”, fue inicialmente propuesto con una tasa del 5%. Antes de su aprobación en la Cámara de Representantes en mayo de 2025, esa tasa fue reducida al 3.5%. Sin embargo, el texto aprobado por el Senado establece una nueva reducción al 1%.
El impuesto no aplica a las remesas que se realicen desde cuentas bancarias, así como aquellas financiadas con tarjetas de débito o crédito emitidas en Estados Unidos.