• Diario Digital | Miércoles, 20 de Marzo de 2019
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Política - INTERNAS

¿Será Óscar Ortiz el rostro de la renovación del FMLN?

Ortiz siempre ha sido uno de los personajes del partido con mayor peso, ha sido considerado para conducirlo desde hace más de 15 años, mismo tiempo que tiene el actual secretario general al frente.

¿Será Óscar Ortiz el rostro de la renovación del FMLN?

Tras un segundo revés histórico del partido, quizás el más doloroso de su historia, el FMLN busca entrar en un proceso de renovación que acabe con los 15 años al frente de los excomandantes liderados por Medardo González. ¿Será Óscar Ortiz, otro de los excomandantes, el rostro de la renovación?.

Tras los resultados del 3F y una considerable presión mediática, la Comisión Política (CP) del partido anunció que las elecciones internas, que estaban para 2020, se adelantaban para el primer semestre de este año. González leyó un comunicado donde pedía que ninguno de los excomandantes buscara la secretaría general, un par de días después la medida no parece tan firme.

En un evento del gobierno, el vicepresidente de la República fue consultado por la prensa por temas de su partido y dijo que no se sentía vetado para buscar un cargo, pero que iba a evaluar la situación. 

Luego Nidia Díaz, una de las mujeres fuertes del partido y actual miembro de la CP, aseguró que lo dicho por González no era un veto y ejemplificó que si ella quisiera buscar un cargo podía hacerlo.

Ortiz siempre ha sido uno de los personajes del partido con mayor peso, ha sido considerado para conducirlo desde hace más de 15 años, mismo tiempo que tiene el actual secretario general al frente, pero por diversas situaciones no ha podido liderar a los efemelenistas.

Con la mirada puesta en Ortiz desde hace 15 años

A finales del 2003 y con las presidenciales del 2004 a la vuelta de la esquina, en el partido había varias corrientes de pensamiento, producto de que el partido se fundó con varias organizaciones de la guerra. Unos de ellos querían asumir el control de los rojos, mientras que los conservadores querían eliminar la disidencia.

Algunos señalan que esa elección interna y selección para candidatos presidenciales marcó la historia del partido. El líder histórico efemelenista Schafik Handal se impuso a Ortiz y se alzó como la carta del partido para competir en las presidenciales contra Elías Antonio Saca. El análisis sugiere que ese día no solo Ortiz perdió, sino también el grupo de los Renovadores, una de las corrientes que se había formado en aquel entonces.

Luego de esa derrota, los años transcurrieron con González al frente y para las presidenciales del 2009 se decidió apostar por alguien que no era del partido, el que hasta ese entonces se desempeñaba como periodista Mauricio Funes. El nombre de Ortiz siempre sonó, no tan fuerte como en el 2004, pero sonó.

El partido llevó a Funes y como candidato a la vicepresidencia eligieron a uno de los “hueso colorado” del partido, Salvador Sánchez Cerén, que ha sido relacionado con la línea de la actual cúpula efemelenista o de la corriente “revolucionaria socialista”, nombre que le dio José Luis Merino hace tiempo.

Desde ese momento, Ortiz permaneció en un segundo plano durante gran parte del quinquenio de Funes, pero cuando los preparativos de las elecciones de 2014 iniciaron, el nombre del exedil de Santa Tecla volvió a la escena. El partido eligió como candidato a Sánchez Cerén y  le otorgó la vicepresidencia a Ortiz, esto a pesar de que algunos de sus simpatizantes esbozaran un “si la fórmula fuera al revés”.

En aquella ocasión, el escenario era favorable: Sánchez Cerén como único candidato de la izquierda versus Norman Quijano y ARENA tratando de no perder votos contra Tony Saca y UNIDAD. Al Frente no le alcanzó en primera y fueron forzados a llegar hasta la segunda vuelta. El partido fue testigo en primera fila de cómo ARENA casi obraba un milagro y les ganaba la Presidencia, pero 6,000 votos fueron la diferencia.

En gran parte del quinquenio de Sánchez Cerén las críticas de ser un “presidente ausente” estuvieron ahí, todo mientras Ortiz era la cara visible del gobierno. La situación se mantuvo así durante algunos años hasta que la primera debacle sacudió a los efemelenistas y los dejó reducidos a 24 diputados y la pérdida de varios bastiones municipales a lo largo del país.

Las elecciones legislativas y municipales marcaron la historia roja, como la primera vez en que el partido perdió casi la mitad de sus votos con respecto a una elección municipal y muy por debajo del 1,500,000 que había conseguido en la última presidencial. Sánchez Cerén trató de dar un giro al gobierno y algunos días después anunció algunas rotaciones de funcionarios con Ortiz a la cabeza.

El 20 de marzo de 2018, 17 días luego de la primera debacle, el presidente anunciaba la creación del Plan 10 y juramentaba a Ortiz como secretario técnico y de planificación de la Presidencia. Desde ese día y hasta la fecha, los papeles en el Ejecutivo parecieron haber cambiado, con un protagonismo mucho mayor para Ortiz.

¿De la mano de Ortiz y Hugo Martínez?

Desde ese marzo, la dirigencia oficialista fue duramente criticada. Algunos llegaron al punto de pedir la renuncia de buena parte de la cúpula, pero los dirigentes lograron aguantar la presión y anunciaron al “caballo ganador”, Gerson Martínez, de cara a las presidenciales 2019.

Ortiz no figuraba como la carta de la dirigencia, pero cuando Martínez parecía tener el camino libre, apareció en la fotografía el canciller de ese entonces, Hugo Martínez, acuerpado por el vicepresidente. En ese momento anunció sus aspiraciones presidenciales. El hecho que Martínez diera el anuncio con Ortiz a las espaldas parecía una declaración de intenciones.

Desde que la militancia le dio el revés a la dirigencia y eligió como el candidato presidencial a Hugo. El trabajo de Ortiz fue el mismo, de un lado a otro, con eventos, inauguraciones, supervisión de obras y otros más.

En la campaña de Martínez no se habló de líneas, diferencias u otros señalamientos que podrían dividir al partido con las elecciones cerca. El excanciller apeló a la justicia social como estandarte y finalmente fue acuerpado por la cúpula efemelenista. El partido llegó a las elecciones como un bloque, al contrario de ARENA que sus diferencias internas eran evidentes, pero no le sirvió de mucho.

Luego de la peor derrota en su historia con números que rozan la primera participación electoral, Martínez perdió. La dirigencia apeló a la calma y luego de los primeros análisis anunciaron que no iban a buscar reelección y trataron de sugerir que algunos, entre ellos Ortiz, no buscaran el cargo.

No sintiéndose vetado, el vicepresidente se reunió el 14 de febrero con el que fuera el candidato presidencial de su partido y explicó las intenciones de la plática: “Contribuir a la reingeniería y renovación que necesita el FMLN. La condición fundamental en este desafío es que el cambio sea real y no a medias”, adjuntado una foto donde está dándole la mano a Martínez. La impresión es la misma de los que comentaron la publicación: ¿es un anuncio de que buscará la dirigencia del partido?

Lo cierto es que la burla del alcalde de San Miguel, Miguel Pereira, uno de los pocos bastiones importantes que conservó el partido luego de marzo pasado, fue evidente. El emoji de una cara tirándose una carcajada acompañado de otra con la cara de una persona mayor, se presta para algunas interpretaciones, entre ellas que despertó el descontento de algunos a la interna.

Desde hace 15 años, Ortiz ha sido uno de los personajes que siempre se ha volteado a ver cuando se habla del FMLN, lo cierto es el vicepresidente no ha estado al frente del partido por diversas razones y apunta como el único hasta el momento. En estos meses seguirá trabajando en la comisión de transición del Ejecutivo de cara al cambio de gobierno.    

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