• Diario Digital | viernes, 18 de octubre de 2019
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Portada - A PARTIR DE ESTE LUNES

El golpe que lo cambió todo

¿Qué estaban haciendo y cómo reaccionaron cinco de los hombres "clave" de la coyuntura política que enmarcó el golpe de Estado del 15 de octubre de 1979? Esa es la pregunta que responderemos en detalle en el reportaje especial "Cinco hombres y un golpe".

Primera Junta Revolucionaria de Gobierno de El Salvador, 1979.
Primera Junta Revolucionaria de Gobierno de El Salvador, 1979.
El golpe que lo cambió todo

Hay aspectos poco conocidos o insuficientemente difundidos respecto al golpe de Estado del 15 de octubre de 1979. En realidad, ese golpe partió en dos la historia nacional, sobre todo por dos hechos específicos. En primer lugar puso fin al régimen militar impuesto en el país desde 1932; en segundo lugar, rompió la sólida alianza tripartita que frenaba el desarrollo del país: oligarquía, iglesia y ejército.

Aquél golpe fue fraguado por un grupo de oficiales jóvenes, entre los cuales estaban algunos que habían mantenido una relación secreta con el Ejército Revolucionario del Pueblo, organización con la que ya habían avanzado un plan insurrecional conjunto que se debía haberse concretado en 1975. De hecho, el primer instructor militar del ERP fue un oficial de la Fuerza Armada, el mayor Pedro Antonio Guardado.

Sin embargo, el ERP entró justo en ese momento en una violenta pugna interna que, entre otras cosas, provocó el asesinato sumario de Roque Dalton y la escisión del sector guerrillero conocido después como Resistencia Nacional. Ese problema quebró la relación entre los jóvenes militares y la guerrilla.

Pero los militares siguieron conspirando en los cuarteles para impulsar, por su propia cuenta, básicamente el mismo programa de profundas reformas políticas, económicas y sociales, en el sentido progresista y democrático, que habían pactado con la guerrilla. 

Los revolucionarios no entendieron que el golpe de 1979 abría una oportunidad enorme para el avance democrático en el país, y boicoteó con sus armas, y con las protestas callejeras del poderoso movimiento social que controlaba, cualquier posibilidad de consolidación de la Junta Revolucionaria de Gobierno, conformada por dos militares y tres civiles. 

A su vez, tomando como pretexto el auge de la violencia subversiva, los altos mandos militares más conservadores desplazaron, gradualmente, a los jóvenes oficiales progresistas, tomaron el control y le dieron continuidad a la represión política, generándose así una dinámica que implicaba que a más represión más lucha revolucionaria. Y fue esa dinámica la que nos llevó, en enero de 1981, al inicio de la guerra civil.

El golpe lo cambió todo, incluyendo el destino de cinco hombres claves en esa coyuntura: Roberto d’Aubuisson, Joaquín Villalobos, Cayetano Carpio, Schafik Handal y Ernesto Jovel, siendo este último el extrañamente olvidado fundador y primer comandante de la Resistencia Nacional.

¿Qué estaban haciendo y cómo reaccionó cada uno de ellos ante el golpe? Esa es la pregunta que intentaré responder en detalle en el reportaje "Cinco hombres y un golpe", que comenzaremos a publicar por entregas a partir de este lunes en El Salvador TIMES. Dicho reportaje es un avance de mi próximo libro: "Héroes bajo sospecha" (Segunda parte). 

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