• Diario Digital | miércoles, 21 de agosto de 2019
  • Actualizado 10:53

Servicios - HISTORIAS HUMANAS

Amílcar Ramírez, el matemático que a través del Náhuat evita que jóvenes de Panchimalco ingresen a la delincuencia

Asegura que la participación de los jóvenes en esta y otras actividades culturales, que promueven como grupo indígena o desde la municipalidad, es del 70 %.

 

Amílcar Ramírez encarna a Quetzalcóatl –serpiente emplumada- durante las actividades del Día Internacional de los Pueblos Indígenas. Fotos: Mauricio Pineda.
Amílcar Ramírez encarna a Quetzalcóatl –serpiente emplumada- durante las actividades del Día Internacional de los Pueblos Indígenas. Fotos: Mauricio Pineda.
Amílcar Ramírez, el matemático que a través del Náhuat evita que jóvenes de Panchimalco ingresen a la delincuencia

Orgullos de sus raíces, Amílcar Ramírez es profesor de Matemática y Filosofía que promueve entre los jóvenes valores culturales característicos de los pueblos indígenas; el aporte de este docente en la sociedad es de prevenir que las nuevas generaciones sean seducidos por la delincuencia.

Originario de Panchimalco, situado al sur de San Salvador, uno de los municipios más asediado por las pandillas, este maestro participó de las actividades relacionadas con el Día Internacional de los Pueblos Indígenas que se realizaron el nueve de agosto en el monumento al Divino Salvador del Mundo.

Vestido de guerrero indígena, y cubierto del rostro con una máscara que representa a Quetzalcóatl —serpiente emplumada— danzó durante varios minutos junto a otros de sus colegas que también se involucraron de esta iniciativa.

“En el caso de Panchimalco, la municipalidad abierto algunos espacios, por ejemplo, para el arte, la música, la pintura, talleres vocacionales, piñatas”, comenta respecto a las actividades que realizan en su querido municipio.

Dice que algunas actividades también son replicadas en el centro de estudios donde trabaja, donde asegura han abiertos espacios para que los jóvenes se involucren en talleres vocacionales, bandas musicales y equipos de fútbol.

Eso sí, dice que no pierde oportunidad para enseñar los jóvenes su lengua nativa, el náhuat. De ahí que su aprendizaje, visto desde esa óptica, puede llegar a ser una influencia positiva en el desarrollo de los jóvenes, no solo de Panchimalco, sino de otras localidades.

“Nuestro lenguaje no puede ir apartado de la cosmovisión indígena, o sea, la relación que hay entre nuestro espíritu y nuestra madre naturaleza. Tenemos un gran respeto a nuestros abuelos, los árboles, la tierra, algo que en la sociedad actual se llaman valores morales, eso en nuestros pueblos indígenas estuvo siempre presente”, explica.

Ramírez considera que la participación de los jóvenes en esta y otras actividades, que promueven como grupo indígena o desde la municipalidad, ha generado que un 70 % se involucre.

“Están trabajando bastante con la municipalidad, las escuelas, la Policía y la Casa Tonatiuh que se ha dedicado a rescatar las cuestiones indígenas”, afirma.

Los esfuerzos de las instituciones, y el suyo propio, es evitar que la juventud sea seducida por grupos de pandillas u otro tipo de delincuencia.

“Hay una mesa de trabajo donde se está focalizando la ayuda hacia los diversos sectores más vulnerables como es la niñez”, comenta.

Resultados están a la vista

Explica que hay logros significativos en la sociedad gracias a los esfuerzos para promover las raíces indígenas.

“Definitivamente, hace un año nos graduamos 90 maestros a nivel nacional que enseñamos náhuat, el cual se ha difundido en Sonsonate, Santa Ana, San Salvador, Izalco y Santo Domingo de Guzmán. Lo mismo en la Universidad de El Salvador y en Casas de la Cultura. Hay lugares donde se enseña náhuat y danza indígena”, expresa.

Por eso dice que están abiertos a que todo el joven interesado, incluso adultos, que quieran involucrarse en estas actividades lleguen a los ensayos que realizan todos los domingos en el parque de la colonia Centroamérica, en la capital.

"Son esfuerzos que requieren de paciencia y mucha constancia pero que con el tiempo podemos tener buenos resultados para evitar que nuestros jóvenes no caigan en manos de la delincuencia que tanto daño le hace a nuestro país", destacó un compañero de Ramírez. 

El profesor, por su parte, envió un mensaje a la juventud salvadoreña.

“Un consejo para los jóvenes es que la juventud pasa bien rápido y tienen que aprovecharla, cuando sientan ya tienen 25 o 30 años y el tiempo pasa más rápido, deben aprovechar los momentos; nuestros abuelos nos dicen que hay que buscar lo mejor en lo eterno”, fue su reflexión.

Profesor indígena 4

Comentarios