Educación frena restricciones que emitió a los centros educativos y los desfiles cívicos volverán a su formato tradicional
El Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología (Mineducyt) de El Salvador dio un giro radical al oficializar el memorándum número 10-2026, el cual anula por completo todas las restricciones y lineamientos que se habían impuesto días atrás para la organización de los desfiles cívicos del próximo 15 de septiembre.
La orden, firmada por la ministra de Educación, Karla Edith Trigueros, establece que las festividades regresarán a su formato convencional y tradicional tanto en centros educativos públicos como privados a nivel nacional.
La marcha atrás institucional ocurre luego de una ola de preocupación e incertidumbre expresada por directores, docentes y sindicatos magisteriales. El principal reclamo del sector radicaba en el factor tiempo: los lineamientos prohibitivos llegaron cuando la mayoría de centros escolares ya acumulaba meses de planificación, ensayos activos, contratación de instructores musicales y la confección pagada de los trajes típicos y de gala.
Las prohibiciones anuladas
El documento previo, titulado "Disposiciones para la organización del desfile cívico estudiantil 2026", pretendía instaurar un riguroso control sobre la estética y los contenidos del evento a través de limitantes que ahora quedan sin efecto.
Censura y aprobación del repertorio musical: Se prohibía terminantemente a las Bandas de Paz la ejecución de géneros urbanos, canciones de contenido vulgar, ofensivo o con inclinaciones políticas y religiosas. El ministerio exigía evaluar previamente cada canción, limitando el catálogo exclusivamente a marchas cívicas, folclor o música tradicional.
Restricciones estrictas a las cachiporristas: El reglamento vetaba el uso de prendas consideradas cortas, escotes pronunciados, transparencias o piezas inapropiadas. El maquillaje, los accesorios y los peinados debían ser estrictamente "moderados" para evitar la hipersexualización.
Veto a coreografías y movimientos artísticos: Quedaban prohibidas todas las rutinas de baile o acrobacias que incluyeran movimientos catalogados como "provocativos, vulgares o irrespetuosos", exigiendo un enfoque puramente artístico-institucional.
Prohibición de fotografías y grabaciones sin aval: Se restringía a los asistentes y medios la captura de imágenes o videos de los menores de edad participantes en el desfile si no portaban una autorización expresa por escrito firmada por los padres de familia o tutores legales.
Burocracia organizativa y filtros de cupo: Se obligaba a las escuelas a presentar un proyecto formal previo para ganarse el derecho a participar, limitando los cupos y la cantidad de estudiantes permitidos por institución.
Retorno a la tradición
Con la vigencia de esta nueva directriz emitida por el despacho ministerial, los comités organizadores de cada escuela han recuperado su autonomía para coordinar las bandas, trajes y bailes. El Mineducyt reiteró que el desfile del 205o. aniversario de la independencia patria se vivirá con el brillo, la música y la libertad que históricamente han caracterizado los festejos salvadoreños.