• Diario Digital | martes, 17 de mayo de 2022
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Sucesos - Fallo se dará a conocer este miércoles

“Yo apuñalé a mi papá”, confiesa un niño de 11 años en el juicio contra su madre, acusada por ese hecho

La madre del menor ha sido acusada formalmente por la Fiscalía de haber asesinado a su compañero de vida. Sin embargo, en el juicio en su contra, el niño –quien no podría ser enviado a prisión- confiesa haber sido él quien lo mató.

“Yo apuñalé a mi papá”, confiesa un niño de 11 años en el juicio contra su madre, acusada por ese hecho

Pocos minutos faltaban para que se acabara el último día de 2016, cuando en la casa número siete del mesón los Velásquez, en Ciudad Delgado, Alejando G. –un niño de 11 años- reventaba pólvora frente a su casa, mientras su madre Karla G. cocinaba. De pronto, el padrastro llegó a la casa, entró y comenzó a discutir con ella.

Era Rutilio Antonio González, de 40 años, quien horas antes había estado junto a su pareja bebiendo en la casa. Sin embargo, ya al borde de la media noche comenzaron los gritos, reclamos y la situación llegó a los golpes.

En aquel barullo, el menor entró asustado a querer defender a su mamá. Intentó interponerse entre ambos, pero Antonio estaba enfurecido, por lo que terminó apartándolo de un solo golpe.

En ese momento, mientras en los demás hogares del país despedían el año entre abrazos, a esta familia estaba a punto de cambiarle la vida.

En medio de la discusión, de aquella trifulca, Antonio resultó herido en la espalda. Una acuchillada certera le perforó la piel, los nervios, los músculos y alcanzó a explotarle el pulmón izquierdo.

Una sola acuchillada que lo hizo caer, herido de muerte.

Karla decidió sacar al hombre del cuarto del mesón a rastras y fue entonces que los vecinos llegaron a colaborar. “¿Quién había apuñado a Antonio?”, fue la pregunta de todos. Hasta hoy, aún no hay respuesta certera.

Los dedos apuntaron a Karla. Sin embargo, en un giro inesperado en el juicio, el menor confesó haber sido él quien lo mató en defensa de su madre. 

“Yo apuñalé a mi papá”

Cuando la familia de Karla llegó a la escena del crimen, lo primero que hicieron fue buscar proteger al menor. Lo mandaron al carro con un tío, donde le dijo lo que jamás se imaginó: “Tío, apuñalé a mi papá, no quiero que se muera. Tengo miedo”, le decía entre sollozos.

Sin embargo, la Fiscalía nunca tomó en serio esa declaración y dirigió sus esfuerzos a comprobar que la madre era la culpable.

No obstante, el niño recibió atención sicológica durante la cual también confesó cómo habían sucedido las cosas. Contó que la discusión entre su padrastro y su madre comenzó a salirse de control, que entró en pánico y dejó la pólvora en la calle y entró corriendo al cuarto.

Fue entonces que intentó defenderla, pero su padrastro la golpeaba.

El hombre derribó a la mujer y estaba ahorcándola, fue entonces que el niño agarró el cuchillo de un chinero y se lo clavó en la espalda a Antonio

Murió camino al hospital. La autopsia estableció que había muerto por una puñalada profunda que le perforó los dos lóbulos del pulmón izquierdo. 

En el juicio contra de Karla, se reprodujo un video íntegro de la declaración del menor en cámara Gesell.

“Vi un cuchillo y lo apuñalé aquí en la espalda”, dijo el menor con voz suave e indicando el lugar donde fue la lesión.

“Mi mamá me dijo que no me preocupara”, fue lo segundo que dijo el menor.

La sicóloga que tomó la primera declaración del niño también fue entrevistada en el juicio y aseguró que, a su juicio, en todo lo que el menor manifestó, no había ninguna incoherencia y que a su criterio tenía credibilidad.

Según la especialista, el menor tiene sentimientos de culpa debido a la muerte de su padrastro y a que su madre guarde prisión por este hecho.

Además, dice que se encuentra afectado emocionalmente, pero eso no le impide recordar lo que ha sucedido, por lo que su declaración no parece que haya sido manipulado.

La acusación de la Fiscalía

En un primer momento, todos los dedos apuntaron a Karla. Varios vecinos habían llegado a ayudarle, cuando la Policía llegó a eso de las 11:45 p.m. de ese 31 de diciembre.

Los policías refieren que preguntaron a los vecinos qué había ocurrido y que ellos culpaban a Karla, que habían visto lo ocurrido, pero ninguno se presentó a declarar este martes en el Tribunal Cuarto de Sentencia de San Salvador.

Con base a esas declaraciones, decidieron detener a Karla bajo sospechas de haber cometido el asesinato.

La única vecina que dio su declaración como testigo fue una de sus vecinas a quien Karla había invitado a cenar esa noche.

Cuando llegó se encontró con que Antonio agonizaba en el pasillo frente al cuarto, mientras Karla intentaba detener la hemorragia que salía del lado izquierdo de la espalda de Antonio. Y solo gritaba: “Yo no lo hice, yo no lo hice”. A un costado, estaba Alejando llorando y gritando desconsolado.

Esta misma vecina fue la que al día siguiente del homicidio llevó la supuesta arma homicida a la Policía.

Esta testigo contó que un niño y la dueña del mesón habían encontrado un bolsa plástica que contenía una cobija blanca y gris, con una camisa rosada y un cuchillo de 27.5 centímetros, todos manchados con sangre. Sin embargo, eso aún no demuestra que fue Karla la que apuñaló a Antonio.

Este miércoles por la tarde, la jueza dará a conocer el fallo en el juicio. No obstante, de determinarse que el menor dice la verdad este caso no puede judicializarse, debido a que la ley salvadoreña no permite procesar a un menor de 12 años.

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