• Diario Digital | Viernes, 19 de Abril de 2019
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Sucesos -

Así inició el conflicto interno de la Mara Salvatrucha que hoy se traduce en más homicidios

De acuerdo a las autoridades de seguridad se debe a que los cabecillas de esa estructura se han enriquecido a costas de las bases.

Así inició el conflicto interno de la Mara Salvatrucha que hoy se traduce en más homicidios

La Mara Salvatrucha se encuentra librando la mayor de sus batallas y no precisamente contra las autoridades de seguridad, sino contra sus propios integrantes quienes se han dividido en dos facciones que desde meses atrás se enfrentan a diario en la disputa por el control territorial lo cual se ha traducido en el aumento de homicidios.

Las autoridades de seguridad aseguran que ese conflicto inició luego de que las bases de la estructura identificaran que los cabecillas se han enriquecido a su costa; que se han lucrado de las actividades criminales sin trasladarles los mismos beneficios a los de niveles más bajos. 

Según el ministro de Seguridad, Mauricio Ramírez Landaverde, las primeras acciones que evidenciaron este combate se registraron en enero del 2016 cuando algunos cabecillas cuestionaron las condiciones económicas de la ranfla que son la primera línea de mando de la estructura a nivel nacional.

El primer disidente fue Walter Antonio Castillo Alfaro quien encontró la muerte en el penal de Izalco el 6 de enero de ese año, luego de que cuestionó directamente a los principales cabecillas sobre las operaciones que realizaban.

Los máximos dirigentes no iban a permitir ese cuestionamiento y para mandar un mensaje contundente también asesinaron a otros dos pandilleros de ese mismo penal que estaban de acuerdo con los expresado por Castillo. 

Otro hecho relevante ocurrió el 28 de enero de 2016 cuando fue asesinado otro cabecilla en el centro penal de Ciudad Barrios, identificado como Marvin Osmín Roble Cano, quien también mostró alguna disconformidad en las operaciones de la pandilla.

Ambos hechos sembraron alguna duda entre los integrantes de la pandilla, pero no se había traducido en nuevas acciones de rebeldía.

Sin embargo, un hecho que vino a descubrir más ese conflicto fue la Operación Jaque que realizó la Fiscalía General de la República (FGR) y la Policía Nacional Civil (PNC) en junio del 2016 cuando desbarataron la red contable de la Mara que financiaba a los cabecillas de la estructura, la cual desconocía el resto de integrantes.

En esa ocasión, les decomisaron dinero en efectivo, decenas de autos, viviendas y negocios que eran operados por testaferros para aumentar las ganancias de los cabecillas, según Ramírez Landaverde en ese momento quedó al descubierto que "efectivamente la máxima dirigencia se había enriquecido sin dar cuenta, sin responder ante el resto de miembros por esa cantidad de recursos que habían acumulado y concentrado para la adquisición de vehículos, viviendas y para establecer negocios”.

El último evento ocurrido en los penales que evidenció el distanciamiento de la pandilla ocurrió el 24 de marzo de este año cuando detonó una granada en el sector de la cocina del centro penal de Ciudad Barrios, que según las autoridades obedeció a este conflicto.

Desde entonces, la Mara se ha dividido en la MS-13 y una nueva facción de disidentes denominada MS-503 o revolucionarios que son los separados de la célula madre, estos últimos se concentran en algunas zonas de Chalatenango, Ahuachapán, Sonsonate y San Miguel. 

El distanciamiento no solo se ha expresado dentro de las cárceles, en el último mes se ha registrado un aumento de homicidios y las autoridades se lo atribuyen a esta batalla. "Se ha reportado la muerte violenta de cabecillas, como el caso del pandillero Cesar Neftalí Guzmán quien fue asesinado en el cantón Los Naranjos, del municipio de Cojutepeque", explicó Ramírez Landaverde.

Otro de los cabecillas asesinados es José Samuel Hernández, alias "Joker", quien era un cabecilla reconocido en el cantón Arenales del municipio de Ciudad Delgado, quien también puso en tela de juicio las acciones de los principales cabecillas.

Pero las víctimas de este conflicto no solo han sido pandilleros también los familiares de estos han sido alcanzados por el conflicto así como el asesinato de tres mujeres que son identificadas como las compañeras de vida de cabecillas con tendencias contrarias que ocurrieron en diferentes puntos del país, como el barrio Concepción en San Miguel, el cantón Sitio del Niño del departamento de La Paz y una tercera que fue asesinada en una zona rural de Cojutepeque.

Las autoridades de seguridad aseguran que estas acciones han sido ordenadas por pandilleros que han sido puestos en libertad en los últimos meses por finalizar su condena y transmitido las órdenes desde los penales hacia los pandilleros que están en libertad.

Lo más reciente que se conoce de este conflicto es que en las últimas semanas se ha agudizado este conflicto interno y que ha marcado un aumento en la cifra de asesinatos por esta causa. 

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