• Diario Digital | jueves, 08 de diciembre de 2022
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Sucesos - Sin avances

Se cumplen 50 días de la desaparición de la agente Carla Ayala sin que haya avances en la investigación

La agente Carla Mayary Ayala desapareció el 29 de diciembre tras participar en una fiesta en la sede del desarticulado GRP. No hay pistas de su paradero ni de su atacante, un policía de élite.

Agente Carla Mayary Ayala
Se cumplen 50 días de la desaparición de la agente Carla Ayala sin que haya avances en la investigación

Hoy se cumplen 50 días de la desaparición de la agente policial Carla Mayary Ayala. Sobre el caso, no hay nada más que un saco lleno de preguntas sin respuesta. La última información que recibieron sus familiares fue el 29 de diciembre de 2017 a las 10:18 de la noche, cuando a través de un mensaje de texto les dijo que sus compañeros la irían a dejar a su casa.

“Como a las 11:20 le escribí preguntando qué pasó y ya no contestó, solo vio el mensaje, o alguien más tenía el celular y lo vio. Porque hay más gente involucrada”, dijo Lucio Guevara, compañero de vida de Carla, a periodistas de La Prensa Gráfica.

Carla Ayala es una agente en servicio desde hace 19 años destacada en la Unidad Disciplinaria de Apopa, es madre de dos hijos (uno de 18 y 15 años) y mantiene una relación amorosa con Lucio Guevara. Carla tiene el pelo rizado y crespo, de tez morena y ojos negro.

Lucio también es agente policial, con 20 años en la institución no cree que la PNC no dé respuesta sobre su desaparición. Su frustración es evidente “No la han encontrado porque no hay una buena investigación policial… Aquí hay algo más grande que se está encubriendo”, dijo con desconfianza.

Ese espacio que dejó es llenado con esperanzas de quienes ansían su regreso. Su mamá, sus hijos y su compañero de vida dicen que su vida ha cambiado súbitamente. El vacío es evidente.

Mientas, sus compañeros que dicen poner "todo el empeño" en encontrarla, no dan pistas de su paradero. El director de la Corporación, Howard Cotto, dijo la mañana del viernes en una entrevista que se ha creado un equipo integrado solo para atender este caso, "tenemos gente de asuntos internos, de la División Central de Investigaciones y de inteligencia".

El 3 de enero pasado, la mamá de Carla dijo a La Prensa Gráfica que no tiene esperanzas de encontrarla con vida. Tiene la certeza de que en El Salvador las personas desaparecidas no vuelven. "No es posible que la encontremos viva, eso si es que la encontramos. De eso sí estoy segura: ella ya no está viva, ya pasaron muchos días, no es posible. Ya no contestó su celular, ya no se sabe nada de ella", dijo en aquel momento.

Días más tarde, algo en el corazón de la mamá de Carla la mueve y decide escribirle  una carta al Presidente de la República, Salvador Sánchez Cerén con la esperanza de que la influencia del mandatario puedan dar con alguna señal de Carla.

La mujer solo necesita que le devuelva a su hija. Ella pide y suplica se incrementen los esfuerzos para encontrarla. En la carta crítica al decir “no es posible que personas de la misma institución… haya hecho desaparecer sin hasta la fecha haberla encontrado; soy una madre desesperada por encontrar a mi hija”

En la misma menciona que ha escuchado, a través de los medios de comunicación, que las “autoridades más altas” han dicho que hacen esfuerzos por encontrarla y se queja diciendo “no creo que sea así, porque de otra forma mi hija ya hubiera sido encontrada… póngase en mi situación y valore el dolor que estoy sintiendo.”

La carta no fue recibida por el presidente sino por personal de recepción.

La noche del 29 de diciembre

En la residencial San Francisco se desarrolla una fiesta. Dentro de la base del Grupo de Reacción Policial (GRP), varios policías celebran un año que está por terminar. Carla es invitada sin saber lo que sucederá horas más tarde. Ella no era una agente GRP, sino que estaba destacada en la Unidad Disciplinaria.

Su compañero de vida Luis Guevara, le envió un mensaje para saber sobre a la hora de su llegada y ella le contestó informando que sus compañeros la irían a dejar hasta su casa pero una de las agentes que la acompañaba, Yeny Salguero se percata de que Juan Josué Castillo Arévalo (un agente del GRP), está ebrio y se sube a la patrulla. En la fiesta estaba prohibido ingerir bebidas alcohólicas.

A las 11:30 de la noche suenan descargas de bala sobre el bulevar Constitución. Según se conoció posteriormente Juan Josué Castillo hirió a Carla luego de una discusión. Los agentes regresan rápidamente a la base para informar el hecho. Son las 12:05 de la madrugada, Castillo, para no ser detenido, toma el timón del vehículo y huye con Carla a bordo.

El hombre logró llegar sin ser detenido hasta San Francisco Javier, Usulután a unos 77 kilómetros de San Salvador.

Horas pasan y alrededor de las 4:30 de la madrugada, Castillo regresa desde Usulután para devolver el vehículo pero sin Carla a bordo. Cinco minutos más tarde huye en un vehículo particular, comienza un tiroteo para detener el vehículo en las inmediaciones del Árbol de la Paz. Misteriosamente, el atacante ha desaparecido casi frente a las narices de sus compañeros, los mismos que conformaban la unidad élite que fue desmantelada días después en medio de una serie de señalamientos por abusos de autoridad.

La Fiscalía General de la República (FGR) no ha ocultado su preocupación sobre el hecho. Luego de la desaparición de Carla, la jefa de Unidad de Delitos de Homicidios de la Fiscalía, Guadalupe de Echeverría señaló que “estamos preocupados que policías están investigando a sus mismos compañeros. Hubo fuga de información incluso a los procesados. Esto debería de abrir el debate de crear un ente investigador a cargo de Fiscalía”.

Hasta el Movimiento de los Trabajadore de la PNC considera que la desaparición y agresión en contra de la agente, muestra las acciones de discriminación hacia las mujeres dentro de la PNC. Mientras que dice que Howard Cotto no solo ha brindado datos vagos y poco claros sobre el caso.

Hoy que se cumplen 50 días del hecho, todavía no hay pistas de Carla ni de su agresor.

Capturas y recompensa

La FGR pidió la detención y cárcel para cuatro agentes de la PNC que ayudaron a huir al agresor de Carla Ayala. Así también, la captura de dos familiares de Juan Josué Castillo.

La Policía Nacional Civil ofrece pagar hasta 5 mil dólares a quien brinde alguna información de utilidad  sobre el paradero del agente Castillo, quien además ha sido incluido en la lista de los 100 más buscados.

50 días después del hecho, hay más preguntas que respuestas. Carla Mayary Ayala sigue sin aparecer.

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