Detectan en El Salvador una nueva modalidad de estafas a través de falsos secuestros
Las autoridades integradas en el Gabinete de Seguridad anunciaron este fin de semana que en El Salvador se ha detectado una nueva forma de estafa a través de falsos secuestros que estaría cometiendo una red criminal transnacional para recibir dinero mediante amenazas.
El gabinete, integrado por el ministro de Justicia y Seguridad Pública, Gustavo Villatoro; el ministro de la Defensa Nacional, René Francis Merino Monroy; y el fiscal general de la República, Rodolfo Delgado, pidió a la población salvadoreña hacer caso omiso a llamadas telefónicas en que personas desconocidas exijan depositar dinero en cuentas bancarias o enviar dinero al exterior bajo amenazas de que tienen a sus familiares secuestrados
"Ayer se exponía en redes sociales una nueva modalidad de estafa telefónica: llaman a una persona para que brinde servicios varios; los citan en algún lugar despoblado y, cuando llegan, les hacen creer a otros familiares que los están secuestrando y piden cierta cantidad de dinero. Hemos detectado que esto proviene de una cárcel colombiana”, explicó el ministro Villatoro.
El titular de Seguridad recomendó no responder llamadas internacionales inesperadas de números desconocidos, en especial los que tengan prefijos +57, que es el código de país de Colombia; +52, código de país de México; y +502, código de país de Guatemala, "que han sido de los más de 375 números que hemos identificado que tiene esta organización criminal en la cárcel colombiana”.
Villatoro no identificó la cárcel de Colombia desde donde se están llevando a cabo las llamadas, pero aseguró que son más de 100 los teléfonos celulares activos y que han sido identificados como parte de la nueva modalidad de estafa, que además de El Salvador estaría afectando a víctimas en República Dominicana, Honduras, Guatemala, Argentina y Perú.
Por su parte, el fiscal general Delgado describió el modus operandi de la red criminal: "Contactan a víctimas que ofrecen productos o servicios en redes. Simulan interés laboral o comercial. Mediante videollamadas y amenazas, obtienen datos familiares para simular secuestros y exigir dinero. El dinero es movilizado a través de prestacuentas, casas de cambio y criptomonedas hacia el exterior".
Y añadió que "estas mismas personas están vinculadas en casos de estafas a través del supuesto envío de maletas, falsas inversiones y alquileres vacacionales. Estos criminales manipulan la percepción de la persona para hacerle creer que está en peligro, pero nunca existe un riesgo real. Es un montaje psicológico para obtener dinero".