• Diario Digital | jueves, 01 de diciembre de 2022
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Sucesos - difícil caso para la justicia

Mujeres extorsionistas que viven en pareja fueron enviadas a la cárcel aún cuando su víctima violó a una de ellas

La defensa sostuvo que una de las jóvenes había sido violada anteriormente por la víctima desde que era una niña, y que el sujeto habría mentido a la justicia jurando que no la conocía.

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Mujeres extorsionistas que viven en pareja fueron enviadas a la cárcel aún cuando su víctima violó a una de ellas

Una pareja de mujeres que llevan una relación sentimental fue condenada por el Juzgado 5º de Sentencia, a 6 años y 8 meses de prisión cada una por haber extorsionado a un comerciante de San Salvador, quien habría violado a una de ellas desde que era una niña.

Manuela R. y Flor R. fueron capturadas en flagrancia en el Centro Comercial Metrópolis, de Mejicanos, en 2015, cuando acudieron a cobrar una extorsión al comerciante a quien habían amenazado de muerte si no les entregaba $800.

De acuerdo a la acusación fiscal, a las 10:30 de la mañana del 6 de noviembre de 2015, la víctima acudió a la Policía Nacional Civil (PNC) y denunció estar siendo extorsionado por dos mujeres que se identificaron como miembros de una pandilla.

La PNC organizó en pocas horas un equipo para capturar a las denunciadas, lo cual efectivamente logró a la una de la tarde del mismo día.

Según la fiscalía, la víctima llevaba 6 meses siendo extorsionada y entregaba cantidades que rondaban los $500 quincenales a las acusadas. En total se considera que pudo haberles entregado $4,000.

Durante la vista pública la defensa expuso que una de las jóvenes fue violada por el sujeto en repetidas ocasiones, por lo que la misma defensa rechazó los argumentos de la Fiscalía, y dijo que el hombre más bien estaba manipulando la justicia para evitar que lo acusaran de violación.

La mujer, ahora de 22 años, quedó huérfana desde los cuatro años y el sujeto se hizo cargo de cuidarla por un tiempo, que fue precisamente cuando la habría empezado a violar, según consta en el expediente aunque esto no fue comprobado. Ella lo llamaba “tío” y cuando fue adolescente, el hombre le empezó a dar dinero a cambio de sexo, aunque ya no vivían bajo el mismo techo, según las acusadas.

"Hay algo oscuro en esto", apuntó uno de los abogados defensores, quien señaló que era sospechoso que el día de la entrega del dinero la víctima había llegado “fresco” a la cita, sin mostrar temor a las mujeres, pues ya las conocía.

Sin embargo, ante el juez, el sujeto juró que no las había visto antes, pero dijo que una de ellas tenía un tatuaje. Este tatuaje la mujer lo tiene en una parte no visible por lo que solo lo puede atestiguar alguien que la ha visto desnuda, sostuvo la defensa. “La misma víctima se quemó", señaló el defensor.

Dicho tatuaje, es la fecha del inicio de su relación sentimental con su compañera, quien también lo posee.

"Muy posiblemente la fiscalía ha sido víctima de manipulación del que tiene calidad de testigo", señaló uno de los abogados.

El juez del caso apuntó que la teoría que estaba más sustentada con pruebas era la presentada por la víctima con régimen de protección, así que no dio crédito a la versión de la mujer a quien encontró culpable, al igual que a su compañera.

El juez cambió la tipificación del delito de extorsión agravada (con una condena de hasta 20 años) a extorsión agravada tentada para minimizar la pena. Además, las imputadas deberán pagar una determina cantidad de dinero a la víctima en concepto de responsabilidad civil, la cual será establecida en un juzgado de lo civil.

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