• Diario Digital | martes, 28 de junio de 2022
  • Actualizado 00:00

Sucesos - Lo condenaron a 45 años de prisión

Haber agarrado a patadas a su mujer en el rostro en el pasado le costó ser condenado por feminicidio

El hombre mató a su compañera de vida luego de enterarse que quería irse del país, y para no dejar testigos también mató a su  suegra.

IMG_8978 (1)
Ricardo Enrique Sánchez Hernández, de 35 años de edad, fue condenado a 45 años de prisión. Foto: Centro Judicial
Haber agarrado a patadas a su mujer en el rostro en el pasado le costó ser condenado por feminicidio

El Tribunal Quinto de Sentencia de San Salvador condenó a 45 años a un hombre que mató a su compañera de vida y a su suegra la mañana del 29 de marzo de 2015 en la lotificación Manigua II del cantón Plan del Pino, de Ciudad Delgado.

Según el expediente fiscal, Ricardo Enrique Sánchez Hernández, de 35 años de edad, llegó a la casa de su ex compañera de vida Jésica Carolina García Pineda de quien recientemente se había separado.

El juez decidió mantener la tipificación de feminicidio en el caso del asesinato de su ex compañera de vida, ya que en el pasado había antecedentes de violencia. Según consta en un Juzgado de Paz de Ciudad Delgado la víctima lo acusó de haberla golpeado a patadas en la cara unos ocho años del ataque que le provocó la muerte.

Asimismo, en el juicio, una de las testigos contó que en enero de ese mismo año, habían tenido un nuevo problema. Pues el sujeto amenazó de muerte a su ex pareja.

La Fiscalía asegura que el hombre hace pocos días se había enterado que Jésica había decidido irse del país. Por esa razón, Ricardo estaba molesto con ella.

Esa mañana que llegó a casa de su suegra, las víctimas estaban preparándose para salir a un balneario. Jésica estaba cocinando y su mamá María Santos Pineda estaba bañándose.

El sujeto ingresó a la casa sin mayor violencia y al estar en la cocina con Jésica le hizo un disparo en la cabeza. Posteriormente, se dirigió hacia la salida del baño que está al fondo de la casa y golpeó a su suegra en la cabeza. Posteriormente, le asestó un disparo en la cabeza.

El hombre salió de la casa y a pocos metros estaba un motorista, que había llegado a traer a Jésica para llevarla al balneario, y quien, desde donde estaba, observó como Ricardo salía de la casa con un arma en las manos, tras oírse los dos disparos.

Posteriormente, lo vio a unos kilómetros del lugar en un vehículo con los dos hijos que procreó con la víctima. Desde entonces, nadie ha vuelto a saber de los menores.

El juez lo encontró culpable de feminicidio en contra de su excompañera de vida, ya que por haberla pateado años atrás, le impuso 25 años de prisión.

Comentarios