• Diario Digital | jueves, 20 de enero de 2022
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Sucesos - Por abandono de defensa y falta de testigos

Reprograman juicio contra militares acusados de matar a cadete en práctica conocida como "minuto loco"

El caso pasa para noviembre del presente año luego de un acuerdo entre acusadores y defensores.

Cadetes
Reprograman juicio contra militares acusados de matar a cadete en práctica conocida como "minuto loco"

Este martes se reprogramo para Noviembre el juicio contra seis elementos de la Fuerza Armada acusados de haber provocado la muerte de un alumno de primer año de la Escuela Militar Capitán General Gerardo Barrios. Según información de la institución castrense, el joven cadete fue obligado a realizar pruebas de supervivencia en un acto conocido como "minuto loco". 

El juez a cargo del caso decidió fijar para noviembre la fecha para celebrarse el juicio debido a que solo se presentaron ocho de los 16 abogados defensores de los militares, además fiscales manifestaron que falta entrevistar a 12 testigos.

Los señalados por la muerte de  Juan Carlos Zelaya Díaz, de 18 años, son cuatro alumnos de cuarto año y dos oficiales de la institución militar, quienes habrían abusado de éste cuando realizaban entrenamientos acuáticos en una de las piscinas de la Escuela.

La defensa de los procesados sostiene que la víctima sufrió una indigestión mientras realizaba la práctica.

Según fuente militares, el hecho ocurrió el 3 de octubre de 2014, día en el que los ahora excadetes German Antonio Nieto Escobar, Enmanuel Navas Contreras, Jaime Isaac Lemus Martínez y Giovani Ernesto Rosales Grijalva, tomaron de manos y pies a Zelaya Díaz, -supuestamente- para evitar que saliera del agua.

Los cadetes habrían hecho lo mismo con otros alumnos durante la misma sesión, con el consentimiento y supervisión del capitán Rafael Cañas Abarca y el teniente Jairo Orlando Baires Salinas, quienes además han sido procesados en un tribunal militar.

Testigos del hecho relataron que Zelaya manifestó a sus compañeros y superiores no estar capacitado para una prueba de este tipo, la cual -según el reglamento militar- es prohibida.

Luego de varios minutos y al notar que Zelaya Díaz no reaccionaba, sus compañeros decidieron sacarlo del agua para darle respiración cardiopulmonar, pero al notar que no tenía signos vitales optaron por trasladarlo a un centro médico donde murió. 

El juicio militar indica que el traslado de Zelaya Díaz se complicó por el lugar en el que se encontraba, además que los oficiales omitieron varios puntos del protocolo de seguridad establecidos para un entrenamiento acuático en las instalaciones de la Fuerza Armada.

Los registros militares señalan que en menos de cinco años, dos cadetes han muerto ahogados en las prácticas acuáticas de la Escuela Militar. 

Se tiene previsto que el juicio por la muerte de Zelaya culmine el próximo 9 de septiembre del presente año.

Otro caso ocurrido en 2010

El 27 de septiembre de 2010 el cadete de primer año, Jonathan Rivera Salinas, murió durante un entrenamiento acuático de flotación tras ser obligado a permanecer en la piscina, pese a que dijo varias veces que no sabía nadar.

En este caso se determinó que Rivera era acosado por compañeros y superiores para que abandonara la institución, por lo que a diario realizaban acciones para hostigarlo.

Rivera era señalado de tener privilegios por ser sobrino del jefe del Estado Mayor Conjunto de ese entonces, Francisco Ramón Salinas Rivera.

El cadete no sabía nadar; sin embargo accedió a realizar la práctica, para la cual pidió ayuda en al menos dos ocasiones pero nadie le escuchó.

Los tres militares señalados por las autoridades de haber cometido el crimen lograron conciliar con los familiares de Rivera.

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