• Diario Digital | domingo, 22 de septiembre de 2019
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Sucesos - ILOBASCO, CABAÑAS

Karla, la joven cachiporrista que anhelaba ser azafata, pero cuyos sus sueños se truncaron al morir en incendio

Su simpatía, dedicación y belleza juvenil la llevaron a la joven a formar parte del equipo de cachiporristas de la banda de paz "Ilobasco Latin Band" con quien recorrió todo El Salvador y conoció Costa Rica y Guatemala.
Karla, la joven cachiporrista que anhelaba ser azafata, pero cuyos sus sueños se truncaron al morir en incendio

Consternación y tristeza ha causado la muerte de una joven durante un incendio ocurrido el jueves por la mañana en una vivienda de dos plantas situada en el barrio San Miguel, municipio de Ilobasco, Cabañas.

Karla Elizabeth Miranda López, de 19 años, perdió la vida al inhalar una gran cantidad de humo producto de un incendio que se originó por cortocircuito en el segundo nivel de la casa en donde la joven rentaba un cuarto.

Su simpatía, dedicación y belleza juvenil, llevaron a la joven a formar parte del equipo de cachiporristas de la banda de paz "Ilobasco Latin Band", formada hace dos años.

F. Monterrosa, el fundador,  asegura haber colaborado con la joven en su formación como cachiporrista de la referida banda; conversó con El Salvador Times sobre algunos aspectos de la vida de Karla.

"Era callada, apartada, buena amiga...Una muchacha que cuando estaban hablando en mal de otra persona mejor se alejaba", recordó.

Dijo que ella era cachiporrista desde octubre de 2018 hasta el día en que falleció; ella se graduó de bachiller el año pasado.

"Me contó hace 15 o 22 días, cuando hicimos un viaje hacia Guatemala, que ya había conseguido un empleo y que deseaba ser azafata", expresó.

Según el instructor de la banda, la joven tenía una madre de crianza quien reside actualmente en Estados Unidos.

Karla encontró logró encontrar empleo e independizarse

La joven, a pesar de tener tan sólo 19 años, se había independizado de su familia; muestra de ello es que vivía sola en un cuarto que alquilaba y que lo pagaba con el salario que recibía en su nuevo empleo como parte del equipo de trabajo en el Super Selectos de Ilobasco.

La joven le contó entusiasmada a Monterrosa que ya estaba trabajando y que entre sus aspiraciones y metas estaba el seguir estudiando en la universidad para llegar a ser azafata... Lo que más deseaba en su corazón.

Al principio, cuando iba a los ensayos de cachiporrista se le dificultaba mucho agarrar el ritmo, pero a medida que pasó el tiempo y gracias a su esfuerzo pudo aprender a moverse con la batuta.

"Ella hacía sacrificios, cuando tenía día libre en su trabajo se iba a ensayar. Era muy responsable", manifestó Monterrosa.

A raíz de su incursión como cachiporrista con la banda de paz, la joven visitó Costa Rica, Guatemala y todo El Salvador, incluso estuvieron recientemente en las fiestas agostinas en la capital.

"Nunca la había visto tan arreglada"

"Ayer (miércoles) estuvo ensayando —nunca la había visto tan arreglada para un evento especial— con una gorra negra, blusa, sus jeans y estaba bien maquillada...Se arregló para una ocasión especial y estaba alegre", detalló Monterrosa.

Para el fundador de "Ilobasco Latín Band", Karla se arregló de manera especial como presentimiento que era su último día de vida y que se estaba despidiendo de todos.

"Duele más el hecho de haber estado compartiendo ayer con ella y hoy saber que está muerta. Se siente feo, pero tengo fe en Dios de que está en mejor vida".

Pese al dolor de haber perdido a una de sus mejores cachiporristas, de las más ejemplares, se consuela en saber que al menos ella no murió calcinada.

Karla Mendoza

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