• Diario Digital | martes, 25 de enero de 2022
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Sucesos - Madre e hijo son los agresores, según denuncia

Pastor evangélico manda a Cuidados Intensivos a su padrastro tras golpiza

El hombre golpeó a su padrastro —ayudado por su madre—, hasta desfigurarle el rostro. Ahora se encuentra prófugo y enfrenta juicio como reo ausente.

Pastor evangélico manda a Cuidados Intensivos a su padrastro tras golpiza

Un hombre estuvo a punto de morir luego de una brutal golpiza que recibió de parte de su hijastro y esposa, ambos pastores evangélicos, por lo que estuvo ingresado al área de Cuidados Intensivos del ISSS durante dos meses.

Mario Alfredo Gómez, encontró un día a su padrastro, de 68 años, discutiendo con su madre Norma Iris Platero de Orellana, por lo que montó en ira atacando descontroladamente al hombre a quien desfiguró el rostro y rompió el cráneo a puñetazos.

Madre e hijo son pastores evangélicos de la iglesia profética Estrella de David de la Morada de Sión.

Durante la gresca hubo gritos y mucho ruido dentro de la casa ubicada sobre la Tercera Calle Poniente de la Colonia Escalón, por lo que acudió el vigilante de la residencial a verificar qué sucedía pero nadie respondió.

Luego de un rato vio salir a la mujer conduciendo un auto y adentro llevaba a su esposo inconsciente. Al preguntar qué había sucedido, la mujer, que es de la tercera edad, respondió que el hombre se había caído y que lo llevaba al hospital para que lo atendieran. Un momento después salió el principal atacante en otro auto, cargado de maletas y ropa y ya no regresó.

El hombre fue trasladado donde un médico particular. Al llegar, la mujer sostuvo la misma versión que su esposo se había caído y que por ello se había desmayado; sin embargo, el especialista no creyó pues los golpes evidenciaban un ataque frontal.

Una vez hecho el reporte, la mujer se retiró y no volvió más a preguntar por la salud de su esposo.

La víctima recuperó la conciencia poco a poco hasta que pudo narrar lo sucedido, por lo que el doctor que lo atendía lo trasladó él mismo al ISSS, donde estuvo internado por cerca de dos meses en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).

Los hijos del primer matrimonio de Orellana fueron avisados de lo sucedido y decidieron poner la denuncia ante la policía que procedió a capturar a la mujer, pero no encontraron al hijo pues ya había escapado. Ambos fueron acusados de homicidio tentado.

Debido a la edad y a problemas de salud de la pastora, esta fue dejada en libertad mientras que se giró orden de captura para su hijo que hasta hoy sigue prófugo.

Durante el descargo de pruebas la mujer no supo explicar los golpes de su esposo aunque sigue manteniendo que se cayó, por lo que se decidió enviar el caso a juicio a la espera que se fije una fecha; su hijo será juzgado como reo ausente.

Tanto madre como hijo podrían ser condenados a 25 años de prisión, según el Código Penal.

La violencia intrafamiliar es un fenómeno social común en El Salvador. Foto ilustración.

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