• Diario Digital | domingo, 22 de mayo de 2022
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Sucesos - También iniciarán litigio en los EE.UU.

Secretaria es acusada de enamorar a empresario para quedarse con $600,000 de herencia

Los hijos de un empresario que murió de cáncer señalan que la nueva esposa manipuló a su conveniencia un acta de matrimonio y un testamento para quedarse con la fortuna del salvadoreño que residía en Estados Unidos.

Matrimonio
Secretaria es acusada de enamorar a empresario para quedarse con $600,000 de herencia

La secretaria de un empresario salvadoreño radicado en Estados Unidos ha sido demandada por los hijos de este, ya que meses antes de su muerte se casó con él y fue declarada como la heredera universal de inmuebles que superan los $600 mil. La acusada señala que su esposo decidió casarse por cuenta propia y heredarla sin engaños ni presiones.

Los hijos de José C. aseguran que Liliana P., la demandada, ideó un plan para quedarse con toda la fortuna que su padre amasó, esto al enterarse que padecía de cáncer en el cerebro lo cual estaba acabando con la vida de su jefe, a quien -según los ofendidos- enamoró con oscuras intenciones.

La acusada señala que los hijos de su esposo no quieren aceptar que la decisión de su padre fue dejarle todos sus bienes a ella, quien lo acompañó hasta el día de su muerte en septiembre de 2009.

Tras una relación de varios años en Estados Unidos, tanto José como Liliana decidieron visitar en 2009 a la familia de la mujer en Usulután. Estando en el país, en julio de ese mismo año, el empresario pidió a su hermana, Esmeralda C. que le arreglara todo para la boda con su secretaria.

Fue así como Liliana pasó a ser la esposa de José, quien se encontraba en una etapa terminal de cáncer en el cerebro que le había paralizado parte de su cuerpo. 

La pareja contrajo nupcias el 15 de julio de 2009 en una casa de José en la colonia Médica de San Salvador, donde se celebró una ceremonia íntima en la que estuvieron presentes familiares de ambos. 

Pero la felicidad de la pareja duró poco tiempo, ya que el 27 de septiembre de 2009 el hombre falleció a consecuencia del cáncer que lo aquejó por más de seis años, dejando como heredera de todos sus bienes a Liliana.

La decisión tomó por sorpresa a los hijos de José -Kelly y Ernesto-, quienes iniciaron una investigación para verificar los hechos ocurridos mientras su padre se encontraba en El Salvador.

Las investigaciones realizadas se coordinaron desde Estados Unidos, país de residencia de los ofendidos, quienes constataron que de acuerdo a la documentación su padre se casó el mismo día que según el registro médico recibió quimioterapia en un hospital privado.

De acuerdo a la investigación fiscal el acta de matrimonio habría sido firmada en el hospital donde José se encontraba internado y fue firmado sin tener conocimiento de lo que hacía.

Otro de los hallazgos relevantes que arrojó el peritaje es el testamento en el que se declara a Liliana como dueña de toda la fortuna de José, que no fue firmado por este sino que se le dio validez a través de una huella dactilar.

Según lo establecido por el perito, la marca del dedo en el testamento no coincide con la del hombre; además, el documento  fue elaborado en Usulután en una fecha en la que el testador se encontraba hospitalizado en la capital.

La viuda alega que los hijos de su fallecido esposo están molestos porque no les heredó nada, decisión que fue tomada con plenas facultades de este durante los últimos días de vida.

Al mismo tiempo defiende la relación sentimental que sostuvieron por varios años y de la que la hermana del su esposo da fe en un testimonio presentado ante el tribunal Séptimo de Instrucción, a quien se le ha solicitado que el caso pase a la etapa de vista pública.

Liliana y otras nueve personas que también están siendo procesadas por los delitos de fraude documental y material, alegan que el periodo para solicitar que el caso pase a juicio ya prescribió, ya que en mayo de 2015 el juez decidió decretar sobreseimiento provisional debido a que los fiscales a cargo del caso no presentaron pruebas cruciales para la decisión del juez.

De acuerdo a lo establecido por el Código Penal, la parte acusadora tiene un año para solicitar la reapertura del caso; sin embargo el abogado defensor alega que este periodo ya pasó pues el caso puede reabrirse solamente a partir de la fecha en la que se dictaminó el sobreseimiento y no en la fecha en que fue ratificado por la Cámara que lo estudió.

La decisión sobre este proceso se dará a conocer el martes 11 de octubre.

La parte acusadora ha adelantado que también se tiene previsto iniciar un litigio legal contra la viuda y sus apoderados legales en Estados Unidos, ya que en ese país también hay propiedades que le fueron otorgadas de manera dudosa.

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