• Diario Digital | lunes, 21 de septiembre de 2020
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Triunfo de la justicia trascendental versus un sistema judicial escatológico

Triunfo de la justicia trascendental versus un sistema judicial escatológico

¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?
(Corintios)

No pude evitarlo: la noticia de la condena del coronel Inocente Montano por parte del sistema judicial español hace unos días, fruto de de la abnegación heroica de una mujer española, la doctora Almudena Bernabeu, produjo en mí una fuerte emoción y que yo liberara algunas lágrimas. El coronel Montano es uno de los implicados en el Martirio de los Mártires Jesuitas de la UCA, los Padres Segundo Montes, Martín Baró, Juan Ramón Moreno Pardo, Armando López Quintana, Joaquín López y López, y su Asistente, la Señora Julia Elba Ramos y su Hija, Celina Mariceth Ramos, el 16 de noviembre de 1989.

Luego, siguió la euforia. Tampoco pude evitarlo.

El martirio de los Padres Jesuitas siempre ha sido algo muy personal para mí en diferentes sentidos. Principalmente porque el Padre Segundo Montes fue mi Maestro y el Padre Ellacuría me escuchó y aconsejó de manera serena en un momento que yo lo necesitaba.

Desde sus orígenes independentistas, las diferentes constituciones y sistemas judiciales de El Salvador no han estado al servicio de la justicia, sino que han servido como objetos escatológicos de una oligarquía rapaz y semiculta, que ha utilizado de igual manera los otros órganos y recursos de la naturaleza, la sociedad y el Estado. Y sin embargo, esta oligarquía también ha sido sumamente sofisticada al promover sus intereses económicos y la movilización de su capital. La nuestra ha sido y es, pues, una república oligárquica y escatológica. Esta es una realidad aun hoy bajo el subrégimen neoliberal del capitalismo tardío. Es también una de las taras históricas de la mayoría de repúblicas americanas.

Aun no hay justicia ni verdad plenas para los Mártires Jesuitas. Sé que hay más involucrados intelectuales, y también existen fuertes indicios de que agentes de instituciones foráneas supieron de antemano del crimen, mas no advirtieron a las víctimas. A pesar de ello, la condena del Coronel Inocente Montano ha sido el evento más importante y determinante para desentrañar la verdad y acercarnos más a la justicia plena en torno a este caso que aun desangra el corazón y consciencia nacional del Pueblo salvadoreño.

La condena del coronel Inocente Montano por un tribunal español es una gran lección para El Salvador y el resto del mumdo: es el triunfo de la justicia trascendental versus un sistema judicial escatológico.

Gracias, doctora Bernabeu.

Inocente Montando