• Diario Digital | miércoles, 26 de febrero de 2020
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Perspectivas del primer gobierno del partido GANA

Perspectivas del primer gobierno del partido GANA

Se ha cumplido el primer semestre de gestión del primer gobierno de GANA, y para quienes pronosticaron que este gobierno joven fracasaría se equivocaron. Al presidente Nayib Bukele, según las últimas encuestas, no solo le aprueban su gestión, con más del 90%,  al frente del Ejecutivo, sino también podría convertirse en el mandatario mejor evaluado desde la firma de los Acuerdos de Paz.     

Justamente, cuando el actual mandatario tomó posesión hubo coincidencia que los problemas heredados no solo serían muchos y nada fáciles de resolver, sino también demandarían una atención urgente, concertada, inteligente y eficaz, dado que de entrada tendría que enfrentar diversas demandas en el orden social, laboral, ambiental e institucional, una correlación política desfavorable en la Asamblea Legislativa, una coyuntura de crisis económica y la situación fiscal complicada, en tiempos donde la deuda pública externa es creciente y el gasto social demanda de más recursos.

No existe ningún gobierno en el mundo que termine con las dificultades de un país en el período que le corresponde  gobernar, siempre habrá unos que harán más o menos cosas, siempre habrá cosas que se harán mal, las que habrá que mejorar, las que se hacen bien, y las que nunca se hacen, aun cuando son necesarias. Sin embargo, en este contexto ha habido señales en este nuevo gobierno que vislumbra la posibilidad que se puede transitar por la vía correcta, entre las que están; la disposición genuina que ha mostrado el Ejecutivo de trabajar de manera conjunta con todas las fuerzas intersectoriales del país, en una fase de relaciones y entendimientos con la empresa privada que permita dar solución al eterno problema del bajo crecimiento económico, a razón de un modelo de gestión de la economía ya caduco y fracasado, basado en las inversiones golondrinas, los privilegios fiscales sectoriales y el consumo masivo de productos chatarra, por otro que promueva el desarrollo sostenible de sectores productivos locales y la atracción de inversión privada, que busque la innovación, la ciencia, la tecnología y la tecnificación del recurso humano.

En el área de las relaciones internacionales atinada resulta la apertura de las reuniones  bilaterales y la firma de convenios de cooperación con países del primer mundo como; China, Japón y Qatar, toda vez éstos se traduzcan en beneficios para la población y coloque a El Salvador en la vitrina geopolítica.

En este mismo período, también habría que acotar que el presidente Bukele ha acrecentado su capital político que le ha permitido negociar y concertar la aprobación de iniciativas del Ejecutivo en la Asamblea Legislativa, potenciar al nuevo instituto político “Nuevas Ideas”, de cara al 2021, y para seguir lacerando la imagen del partido ARENA y FMLN, el primero, un partido desorganizado y ausente como oposición real; y el segundo, un partido deslucido, limitado y sin capacidad de propuesta.

Es difícil, ante la reiterada exposición mediática del jefe de Estado, que cualquier otro funcionario del gabinete pueda sobresalir, no obstante se rescata la labor de la ministra de salud, Ana del Carmen Orellana Bendek, ya que no es fácil dirigir una institución con tanta dificultad presupuestaria, y en medio de un montón de intereses  externos e internos a los que les conviene que la situación en este ministerio no cambie.

En esa misma línea, la canciller Alexandra Hill Tinoco muestra un buen desempeño en el manejo de los protocolos en las relaciones internacionales. No menos importantes son las políticas adoptadas por el Ministerio de Agricultura y Ganadería en relación a la Soberanía y Seguridad Alimentaria, en el marco de recuperar la vocación agrícola del país, el nombramiento de Rolando Castro al frente de la Cartera de Trabajo, en sí mismo puede considerarse un avance por ser un líder sindical, que se entendería habría un equilibrio entre los intereses del sector laboral y patronal.

El mensaje de querer transparentar su gestión en la autónoma y en las subsidiarias por parte del presidente de CEL, Daniel Álvarez, es una señal importante que toma distancia del lastre acumulado de la administración anterior, igualmente positivo podría resultar los cimientos que se edifiquen en la naciente Comisionaría  Presidencial de Proyectos Estratégicos dirigida por Luis Rodríguez.

Asimismo, hay otros funcionarios que están desempeñando un buen papel en algunas instituciones poco conocidas, pero debido a que no prestan ningún servicio al ciudadano no se perciben como logros, sino como un gasto innecesario para el Estado. Como tampoco se percibe la incidencia de ministerios claves como Economía, Obras Públicas, Medio Ambiente, Cultura, Gobernación y Desarrollo Local, ni de la Defensoría del Consumidor, una entidad clave en la protección de la economía familiar, que persigue al que acapara una gallina, pero se mantiene al margen ante los abusos, cobros indebidos y cargos de tarifas leoninas en los servicios básicos, que se le siguen cobrando a la población, quiénes representan el fin para quien se debería gobernar.