• Diario Digital | domingo, 03 de julio de 2022
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Cuidado con las ratas

La idea central de este artículo, es sobre la importancia y la necesidad de ocuparse en la prevención de enfermedades originadas en hábitos insanos, ligados estos al entorno familiar y a las condiciones   en que estos privan

Cuidado con las ratas

En historia de Medicina en El Salvador, (Carlos Infante Meyer, Ancalmo Internacional, 2000), se registra que  en 1806 Fernando Antonio Escobar con el apoyo de José Abascal, dono sus bienes personales  para la fundación de la casa de la caridad  y capilla del patrocinio,  que se convirtió en el hospital general de San Salvador.

El hospital San Juan de Dios de  San Miguel, (1832) se construyó por  iniciativa de Juan Pérez. En  1883  el Dr. Ramón García González,  y Teodoro Kreitz recolectaron fondos para la construcción del nuevo hospital; José Rosales proporciono la mayor parte  de su fortuna para tal fin, ( más de un millón de pesos), el cual todavía lleva su nombre. 

El hospital de dementes del barrio San Jacinto, fue gracias a la venta de las joyas de la esposa del entonces presidente Rafael Antonio Gutiérrez; Carlota de Gutiérrez con lo cual se compró el terreno. Mucho antes en 1550 el español Antonio Ocampo dono el terreno y dinero para la construcción del hospital de Santa Bárbara en San Salvador. Así sucedió en varias ciudades importantes del país. Era una práctica y manifestación de prestigio y virtud cristiana y por supuesto una política de gobierno.

De tal manera que los cuidados estaban bajo el enfoque de caridad pública. A lo mejor de allí surge y permanecen todavía estos atavismos con que algunos servidores públicos prestan a los pacientes. Es una  actitud que  prevalece en casi  todas las instituciones públicas. ¡Con cuanto descaro ignoran o maltratan a las personas que van en busca de orientación o a solicitar los servicios! Priva satisfacer sus necesidades y caprichos personales. Aunque haya un manual de funciones y tiempos que define las tareas que les corresponde.

He allí la diferencia entre la atención de una empresa privada  y el estado, además del despilfarro de recursos que se sub utiliza, se desperdicia, desaparece, se pierde o inutiliza en las bodegas o archivos. De estas acciones se contabilizan por millares en todas las oficinas públicas, es una red de personas que ejercen el control sobre el resto, que tienen que plegarse a esa cultura de corrupción, porque de lo contrario es marginado del grupo  o sufre la presión social hasta que cae o se retira.

Pero la idea central de este artículo, es sobre la importancia y la necesidad de ocuparse en la prevención de enfermedades originadas en hábitos insanos, ligados estos al entorno familiar y a las condiciones   en que estos privan. La pobreza no es un condicionante de la falta de higiene, son los hábitos muchas veces inculcados en la vida familiar. Y esto no es cuestión de la raza como antes se decía, recordemos que las plagas y pestes en su mayoría vinieron de Europa con la conquista. 

La presencia de roedores en nuestra casa o lugares de trabajo, se debe a que nosotros atraemos a estos y otros bichos con nuestra costumbre de dejar desperdicios por doquier. Propiciamos alojamiento y comida, decenas de huecos en la pared o acumulación  de cosas en las esquinas, convivimos con ellos. De allí que la prevención viene a través del orden y la limpieza. 

Los zancudos y todas sus mutaciones producen raras enfermedades, la leptospirosis por la orina de las ratas  llega por las filtraciones del agua. Por  cierto el agua del chorro no es apta para beber, especialmente en el AMSS,  hay que purificarla por los diferentes métodos. 

Concluimos que debemos de practicar mejores y efectivas medidas higiénicas para evitar la proliferación de enfermedades que tantos daños causa.