• Diario Digital | Viernes, 24 de Mayo de 2019
  • Actualizado 17:23

Ideas para resolver el tráfico y el tránsito

Ideas para resolver el tráfico y el tránsito

Resolver el problema del tráfico y tránsito en el país, es un reto que tiene muchas aristas y por tanto muchas alternativas de solución, sin embargo el problemas más acuciante y fundamental es el humano. La actitud de irrespeto constante, permanente y continuo a las normas de los conductores y la inoperancia o limitación de funcionarios y agentes, raya en el abuso y la inconsciencia. 

Por un lado el aspecto cultural de supremacía del que va al volante sobre peatones o conductores, está ligado a la pérdida de valores para la convivencia: Un clima de violencia e irrespeto que vivimos en una sociedad donde se confunde la libertad con el libertinaje y la nobleza con la bobería.

El irrespeto a las señales de tránsito o a las normas de conducción, convierten en un pandemónium permanente el tráfico de todos los días. 

El mal estado de los vehículos que saturan con sus emisiones la atmosfera que respiramos y la cantidad de vehículos. Vamos a sobrepasar el millón circulando en  calles angostas y mal diseñadas, sin  visión de futuro.

 La creciente cantidad de motos que irrespetan todas las normas, ya que no hay un reglamento específico para ellas, especialmente los Moto taxis. 

Una cultura peatonal que linda con el auto suicidio. En las colonias y barrios ya no se usan las aceras para caminar, sino las calles, exponiendo a niños y ancianos, prueba de ello son las estadísticas sobre accidentes, lesionados y muertos que va creciendo constantemente. A esto sumemos el desorden de bicicletas, carretones para la venta y toda clase de animales y vehículos de diversa índole que se mueven en las zonas comerciales.

Esta es una parte importante del problema, la otra son las personas que dirigen y trabajan en las instituciones públicas y privadas vinculadas al tráfico y al tránsito.

El viceministerio de transporte y sus dependencias, están tratando de aminorar el problema por medio de un plan de menos tolerancia dirigido a los conductores: básicamente portación de documentos de tránsito y estado de los vehículos.

Pero aunque los montos de las esquelas crezcan, es poco probable que los índices de accidentes y problemas del tráfico disminuyan, sugiero respetuosamente al Vice ministerio que ponga énfasis en la supervisión de escuelas de manejo,  ya que  allí surge y crece esa masa de infractores que son un riesgo a la seguridad de la población. Si no se les exige educar en el respeto a las señales y formas de conducir, el problema será eterno.

Con el transporte público es harto conocido; motoristas que creen que las calles son autopistas de carrera y que ellos determinan las reglas de conducción con su prepotencia y generación de desorden. Deberían coordinar con las empresas de buses para que periódicamente reciban instrucción sobre leyes, normas de atención al cliente y daños al medio ambiente. Otorgándoles una tarjeta que los identifique y acredite como aptos para conducir transporte público.

Con los peatones y con apoyo de otras organizaciones ciudadanas y alcaldía municipales, un plan de educación vial y de estricto de cumplimiento  con sanciones y multas.

Y quizá lo más complicado, el compromiso y actitud de toda la corporación policial y no solo de tránsito, para que todo esto funcione. No se trata de supervisar solamente el tráfico en las horas pico, sino que se cumplan en toda hora y lugar con las normas de conducción que se violan constantemente. Con la participación articulada de instituciones y organizaciones, el plan puede funcionar. Creo que si las patrullas y agentes llamen  la atención al infractor sería un buen paso. ¡Solo el  plan de cero tolerancia, no llega más lejos!