• Diario Digital | domingo, 25 de agosto de 2019
  • Actualizado 21:34

La “uberización” del Periodismo

La “uberización” del Periodismo

Se trata de una manera de comparar el trabajo de los periodistas con el servicio que prestan los taxis, que abarataron el servicio e hicieron del transporte de taxis una competencia con los tradicionales amarillos, al inicio hubo resistencia pero se ha terminado asimilando su existencia  y hay un buen sector que prefiere ese servicio por la calidad y seguridad que los usuarios aseguran que les genera en comparación de los amarillos que nunca se autorregularon.

En el periodismo latinoamericano, se habla de una servicio similar, algunas instituciones públicas y privadas, contratan a periodistas por “destajo” y les pagan por el cumplimiento de las tareas que les encargan se trata de coberturas, monitoreo, fotografías y videos que deben de subir a las redes, elaborar comunicados de prensa y orbitar la información por las redes sociales y las plataformas digitales.

Las empresas se ahorran pagar prestaciones sociales, transporte permanente e incluso no pagar si no se sienten satisfechos con el trabajo que finalmente los comunicadores y periodistas les entregan, además tienen la discrecionalidad de poder elegir con quien trabajar y de sentirse satisfechos entregarles una promesa de contratación para los próximos eventos con un modesto bono adicional, algunas de estas coberturas rondan los 50 a 80 dólares por evento, lo cual vuelve rentable para ellos la inversión.

Algunos periodistas desempleados y estudiantes han visto esta práctica como un beneficio, pero otros critican esta forma de trabajo como una manera de degradar el trabajo de los periodistas, pero se trata de una especie de temores infundados que se han generado falsamente de manera mítica, según algunos comunicadores se trata de periodistas que siempre se han afincado en los medios de comunicación y hacen de su trabajo hasta un defensa hasta institucional a capa y espada de las empresa de comunicación para las cuales laboran.

Solo en los últimos dos años en El Salvador, se han generado 180 despidos entre ellos periodistas, técnicos, personal administrativo e incluso presentadores de TV con trayectoria,  de hasta 25 años de trayectoria, primero de los grandes periódicos de la prensa escrita y los últimos despidos en la Telecorporación Salvadoreña, la mayoría de ellos justificados con el argumento que hay un “déficit financiero” en la empresas de comunicación, nuestro centro de Monitoreo 2018-2019, tiene esa estadísticas registradas y las  agresiones de periodistas se han disparado y las inseguridades laborales son evidentes y concretas para los periodistas y sus familias.

Es probable que las redes sociales y sobre todo la labor de los medios de comunicación digitales hayan provocado una desatención de los medios de comunicación tradicionales, un colega periodista que se encuentra haciendo un estudio sobre periodismo de datos me compartió que muchas personas hoy en día prefieren comprar saldo de datos para estar comunicados o prefieren invertir los $0.50 centavos que cuenta un periódico, en las tortillas del almuerzo en saldo de datos para informarse, sobre todo porque las noticias van a apareceré ampliamente detalladas hasta el día siguiente. Yo soy de la idea que hay múltiples causas y coincido que el comportamiento de los usuarios de los medios de comunicación debe profundizarse y que no debe “uberizarse” el periodismo.