• Diario Digital | domingo, 15 de septiembre de 2019
  • Actualizado 10:30

¿Se envió a Luis Martínez al Pabellón de la Muerte?

¿Se envió a Luis Martínez al Pabellón de la Muerte?

La búsqueda de la justicia es un derecho que todos los salvadoreños que nos consideramos hombres y mujeres de bien debemos aplaudir; la investigación contra el Ex Fiscal Luis Martínez no es la excepción de esa búsqueda; en el juicio, la prueba de cargo y descargo será valorada en la etapa de instrucción y luego desfilará en la Vista Pública.

El punto de la búsqueda  de la tan anhelada justicia está clara, la decisión que ayer tomó la cámara respectiva,  que ordenó la recaptura de Luis Martínez  y otros procesados,  tendrá que ser asimilada y mientras los procesados no sean juzgados, los conocedores de la Ley deberíamos tenerles a los procesados como inocentes.

En El Salvador tristemente tienen mucho poder sobre las resoluciones judiciales las presiones externas al proceso mismo,  ya que las masas o “el pueblo” y otros poderes menos visibles,pero que ahí están, claman ¡sangre! a viva voz; sí, la sangre de aquellos procesados a quienes  aún les reviste el Principio de Inocencia, dejando de lado la visión jurídica estrictamente, y eso es muy grave.

Este proceso es muy delicado porque se corre el grave peligro que cambie la historia jurisprudencial y no para crecimientos técnicos.

Luis Martínez ha sido detenido, será enviado a  un centro penal y sin importar cuál sea el centro penitenciario, ninguno cumple con las condiciones de aislamiento que le sea  garantía para mantenerlo con vida, su soplo de aliento; ahora  corre objetivo peligro por una sola razón: el justiciable ha sido Fiscal General de la República y su anterior cargo le heredó además de desprestigio y procesos judiciales, la calidad de “Persona de Alto Riesgo”,pues no sólo Luis Martínez, sino cualquier otro  en su cargo, es el encargado de la investigación del delito y miles de personas fueron procesadas y condenadas por el impulso procesal de Luis Martínez.

Entonces la pregunta es: si un promedio de 25,000 condenados en El Salvador en el período del exFiscal General detenido ¿deben agradecer su condena por la imputación que le hizo el mismísimo Luis Martínez?

¿Existe un penal que le sea seguro y que le garantice su vida? La respuesta  es obvia: ¡No!  No existe ningún penal que le garantice su vida, pero quien lo envíe y además mantenga en un centro penal deberá tener la presión moral y cristiana de haber enviado  a un exfiscal a un centro Penal, sin las garantías de aislamiento de los demás internos.

¿Se envió a Luis Martínez al pabellón de la  muerte?

Será enviado al Centro Penal de Metapán. El Director de dicho centro penitenciario deberá considerar condiciones de protección totalmente diferentes de sus demás internos, pues la condición de un exfiscal general es suficiente para ser esperado con ansias al interior del mismo recinto por internos que deseen cobrar venganza.

El Salvador requiere de la construcción de un penal a donde sean enviadas aquellas personas de alto riego sin que eso represente la violación al trato igualitario.

Todos tenemos derecho a la vida, incluso un procesado. Todos tenemos derecho a la vida, incluso Luis Martínez, exfiscal general de la República.