• Diario Digital | miércoles, 23 de octubre de 2019
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Chavismo, extrema izquierda y terrorismo yihadista

Chavismo, extrema izquierda y terrorismo yihadista

El racismo nunca será una opinión, siempre será una ofensa, pero parece que un sector de la extrema izquierda desconoce la diferencia entre opinión e insultos racistas. Han encontrado una vertiente para destilar odio contra los judíos, en defensa de los grupos terroristas islamistas a través de las redes sociales y blogs.

No hay que perder mucho tiempo para exponer todos los crímenes de los fanáticos islamistas, como el ataque contra Malala Yousafzai por los talibanes;  atentados en Europa  ; los genocidios  realizados  por el ya debilitado  ISIS   y los últimos ataques en el Medio Oriente, Asia y Norte de África . Queda muy claro que el islamismo yihadista lleva a las acciones más deshumanizantes, a quienes caen bajo su doctrina de religión y odio.

Como en la derecha liberal existe un sector radical representado en el fascismo, la izquierda posee otro rostro en la ultraizquierda extremista. Este sector ha convertido las reivindicaciones sociales en simple populismo y añoranzas por las viejas dictaduras estalinistas, donde hasta el genocida de Pol Pot, ex líder de los Jemeres Rojos en Camboya, es visto con admiración casi religiosa y con el dictador Nicolás Maduro muestran su total ignorancia histórica al momento de defender al principal socio ideológico del terrorismo islamista patrocinado por teocracia  chiitas de Irán.

Desde Venezuela, se ponen en marcha todos los procesos de desestabilización y penetración ideológica del islamismo yihadista. Hay que dejar claro que para los grupos terroristas como Hamas, Al Qaeda y  Hezbolá existe una guerra total contra EEUU e Israel y contra todas aquellas naciones que estén en contra las posturas reaccionarias del islamismo. De esa forma, el régimen de Maduro es parte vital y estratégico para los objetivos terroristas iraníes y de sus ramas armadas.   

Luis Almagro, Secretario General de la OEA , fue claro al declarar que  "Irán y Hezbollah tienen sólida base de operaciones en Sudamérica en alianza con la narcodictadura de Nicolás Maduro" Almagro  advirtió que si fracasan los intentos de restablecer la democracia en Venezuela, "representa una victoria para el terrorismo, la delincuencia transnacional organizada y el antisemitismo".

Lo peor de este sector de la extrema izquierda es su percepción de  autoproclamarse como los poseedores de la verdad social y absoluta, quienes se sienten con el derecho de señalar con el dedo a otros grupos de izquierda. Llegando al punto de discriminar las posturas críticas que vayan contra sus actuales símbolos, un ejemplo es la dictadura disfrazada de democracia liderada por   Maduro y el régimen anacrónico de Cuba, otra que hace bien su trabajo  apoyando a grupos terroristas desde que Fidel Castro se apoderó del poder de la isla caribeña.

Las últimas posturas de la extrema izquierda muestran un discurso xenófobo y antisemita sin tapujos, ni inhibiciones. Se han alineado abiertamente con el sermón de ira que surge desde la tiranía iraní y han tomado las banderas de lucha del terrorismo internacional, y su “yihad” contra Occidente.

Constantemente, sus analistas de propaganda racista disfrutan de plataformas, entre ellas: el canal chavista de TeleSur; Russia Today, mejor conocida como RT e HispanTV, medio de propaganda iraní,  para brindar una cantidad de falacias idénticas a las de neonazis cuando negaron la existencia del Holocausto. Se sataniza al pueblo judío y se fomenta el antisemitismo en sus foros de discusión, permitiendo los comentarios más ofensivos contra dicha comunidad sin ningún control o censura.

Defienden las atrocidades de Hamás, Hezbollah, Al Qaeda y cualquier grupo terrorista  como actos revolucionarios, celebrando o callando sobre la muerte de civiles en atentados, dañando la imagen de la izquierda intelectual y progresista bajo su vago análisis anti-imperialista.

Así mismo, se dedican a defender a los yihadistas de Hamás como mártires y santos, sabiendo que en sus posturas reales del grupo terrorista la vida humana solo favorece al hombre. En este ámbito, las mujeres son casi una propiedad privada y objeto de la mayor violencia por parte de sus “amos”. Estos militantes de la extrema izquierda han perdido la brújula que delimita ser de izquierda pensante a un simple alienado por la propaganda racista y sexista del islamismo.

El fenómeno del islamismo radical ha entrado en las mentes de la extrema izquierda, gracias a la ira contra Estados Unidos. Esto ha llevado a crear un racismo y xenofobia hacia los ciudadanos de ese país y, en especial, hacia los judíos.

Solo necesitaban células para esparcir sus ideales medievales y los encontraron en la extrema izquierda, que cayó en la trampa. Según ellos, la postura de Irán y del islamismo extremista tiene una conexión con sus objetivos revolucionarios de destruir al “imperio” y, a la vez, a su aliado Israel.

Marx fue bien claro en definir la religión como el opio del pueblo, aunque pareciera que ahora a un “camarada” se le ocurrió reflexionar que existen excepciones con los fanáticos religiosos de los ejércitos del “yihad” islamista.