Fútbol

Marruecos le juega de igual a igual a un Brasil que tuvo que recurrir a un soberbio gol de Vinicius para empatar 1-1

Foto EST/Cortesía
El encuentro, que se vislumbraba como un fuerte choque, no decepcionó. Los marroquíes hicieron valer su condición de campeón del continente africano ante una selección verdeamarela lejana de su época dorada.

Las selecciones de Brasil y Marruecos empataron 1-1 este sábado 13 de junio en un sensacional partido disputado en el Estadio de Nueva Jersey. El encuentro, que se vislumbraba como un fuerte choque, no decepcionó. Los marroquíes hicieron valer su condición de campeón del continente africano ante una selección verdeamarela lejana de su época dorada.

Durante el primer tiempo, los Leones del Atlas de Marruecos fueron ampliamente superiores y apabullaron al cuadro de Brasil, que no lograba encontrarse en la cancha. Pero fue la jerarquía individual de Brasil la que equilibró el desarrollo.

La selección que dirige Mohamed Ouahbi salió a jugar sin complejos y desde el comienzo impuso condiciones. La presión alta, la intensidad para recuperar la pelota y la velocidad para atacar descolocaron al equipo de Carlo Ancelotti, que pasó buena parte de la primera media hora sin encontrar alternativas.

El premio para Marruecos llegó a los 21 minutos. Brahim Díaz filtró un pase entre los centrales brasileños e Ismael Saibari definió con una vaselina sobre Alisson para establecer el 1-0.

Sin embargo, cuando peor la pasaba Brasil, apareció el talento de sus figuras. A los 32 minutos, Vinícius Junior armó una jugada individual de las que ya son su sello, encaró desde la izquierda hacia el centro y definió con precisión para marcar el empate en el primer remate al arco de su equipo.

El complemento mostró un desarrollo diferente. La Canarinha adelantó sus líneas, monopolizó la posesión y logró instalarse cerca del área defendida por Bono, que respondió con seguridad cada vez que fue exigido.

Marruecos ya no pudo sostener el mismo ritmo físico del primer tiempo y perdió parte de la fluidez ofensiva, especialmente después de las salidas de Brahim Díaz y Azzedine Ounahi. Aun así, nunca dejó de ser peligroso cada vez que encontró espacios para el contraataque.