• Diario Digital | jueves, 08 de diciembre de 2022
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Internacionales - EE.UU.

"El Chapo" Guzmán sería enviado a una fortaleza de estricta seguridad para evitar su tercera fuga

Según el New York Times "El Chapo Guzmán" sería enviado al Metropolitan Correctional Center, una cárcel federal situada en el sur de Manhattan, ubicada contiguo al edificio de la Corte.

Metropolitan Correctional Center
"El Chapo" Guzmán sería enviado a una fortaleza de estricta seguridad para evitar su tercera fuga

La cárcel estadounidense a la cual podría ser enviado Joaquín "El Chapo" Guzmán, el célebre exjefe del cártel mexicano de Sinaloa, es considerada como "menos habitable" que la bahía de Guantánamo, según describió un exconvicto acusado de terrorismo que ha estado en ambas prisiones.

Así lo refiere el New York Times en una publicación de este martes, en la que -además- explica que el Centro Correccional Metropolitano, ubicada al sur de Manhattan alberga a cientos de prisioneros federales, varios de los cuales han intentado escaparse.

En esta prisión han estado recluidos personajes como Ramzi Ahmed Yousef, el autor intelectual del bombardeo de 1993 al World Trade Center de Nueva York, y Bernard Madoff, expresidente de una firma de inversión con la que hizo una estafa de 20 mil millones de dólares con un sistema Ponzi.

El intento de fuga más conocido ocurrió en 1981, cuando un reo estuvo a punto de subirse a un helicóptero que había sido secuestrado. Nueve años después, dos presos escaparon por una ventana del segundo piso utilizando el cordón eléctrico de una máquina utilizada para pulir pisos. Uno de ellos figura, hasta ahora, en la lista de los fugitivos más buscados de Estados Unidos.

En el 2009, Anthony Boyd, acusado de asaltar varios bancos, logró salir por la puerta principal ante un aparente error administrativo.

En la actualidad, el Centro Correccional Metropolitano alberga a 795 presos quienes, desde las ventanas de los pisos más altos, pueden ver a otros prisioneros jugando basquetbol en el área de recreación.

La administración del recinto considera muy poco probable que el narcotraficante mexicano pueda escapar por tercera vez, ya que los prisioneros calificados como de "alta peligrosidad" están ubicados en un ala conocida como 10 South, en la que permanecen en confinamiento solitario y sin comunicarse entre sí.

Las luces del lugar permanecen encendidas durante 23 horas día y, en ocasiones, hasta 24 horas, de acuerdo a registros judiciales, entrevistas con abogados y declaraciones de reos que han permanecido en dicho lugar.

Las ventanas son esmeriladas, por lo que no pueden ver el exterior, y la puerta por cuya ranura reciben los alimentos permanece cerrada todo el tiempo. En cambio, los custodios sí pueden ver qué ocurre en el interior de cada celda mediante cámaras de vigilancia ubicadas en la ducha y en el techo del servicio sanitarios.

Uzair Paracha, quien permaneció durante dos años en este lugar asegura que es común que los reos pidan lentes debido a los problemas de la vista que llegan a padecer. Asimismo recuerda que, fuera de algunas oraciones, las únicas voces que se escuchan en el 10 South son las de los guardias que se burlan de los presos. 

Paracha ha descrito su experiencia en esta prisión en un libro titulado "Hell is a very small place: voices from solitary confinement" (El infierno es un pequeño lugar: voces desde un confinamiento solitario), que fue publicado el año pasado.

Según Paracha, los presos no pueden leer, ver televisión ni escuchar música. Los periódicos son repartidos con dos meses de retraso y algunas noticias son recortadas de los mismos. Estas medidas son establecidas por la Fiscalía General de Estados Unidos y han sido criticadas por Amnistía Internacional.

El 10 South se encuentra al final de la escalera del noveno piso donde hay otra unidad de alta seguridad denominada Special Housing Unit, o SHU. Para ingresar a esta área, es necesario pasar antes por dos puertas de metal, una de las cuales está controlada de forma electrónica y la otra con una llave.

"El Chapo" Guzmán, de 59 años, es acusado de haber dirigido uno de los mayores imperios de droga de las Américas. 

Su cartel de Sinaloa habría distribuido varios miles de toneladas de droga colombiana a través de Estados Unidos durante unos 25 años, con un beneficio estimado de 14,000 millones de dólares. 

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