Estados Unidos

Un joven salvadoreño de 21 años permanece hospitalizado de gravedad y bajo custodia tras un operativo de ICE en Maryland

El joven Óscar José Araujo Mejía requirió cirugía de emergencia por fracturas cervicales tras ser arrestado. La familia denuncia brutalidad de los agentes y la policía atribuye las lesiones a un accidente en la fuga.
Fotos EST/Cortesía

El pasado viernes 21 de agosto, Óscar José Araujo Mejía, un joven salvadoreño de 21 años, terminó en el quirófano de un hospital de Baltimore, Maryland, tras ser interceptado en la vía pública por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). El joven se encuentra actualmente internado en estado grave, bajo custodia policial e incomunicado de sus familiares, con un diagnóstico que incluye fracturas en las vértebras cervicales C5 y C7, además de una herida craneal que requirió 29 puntos de sutura.

El operativo ocurrió a tempranas horas cuando el joven se dirigía hacia su trabajo en Stevensville. A partir del momento de la interceptación, los hechos que llevaron a Araujo Mejía a la cama del hospital se dividen de forma drástica entre la versión de los testigos y el reporte oficial de las agencias de seguridad.

El hermano de la víctima, quien presenció el procedimiento a corta distancia, relató que el vehículo del joven fue rodeado por al menos ocho unidades federales. Según su testimonio, una camioneta de ICE impactó el automóvil del salvadoreño. Posteriormente, los agentes lo extrajeron por la fuerza y lo sometieron contra el asfalto. El familiar enfatizó que un oficial colocó su rodilla sobre la nuca del joven mientras este pedía auxilio en el suelo, momento en el cual el detenido sintió la lesión ósea en el cuello.

Por su parte, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), ICE y la oficina del Alguacil local sostienen una postura restrictiva respecto al uso de la fuerza. Las autoridades informaron que el operativo se activó debido a que Araujo Mejía contaba con una detención fronteriza previa en 2023 y había reingresado a territorio estadounidense sin documentación. El informe policial afirma que el joven intentó huir a alta velocidad, omitió una señal de tránsito en rojo y colisionó contra el vehículo de un civil. La versión oficial adjudica las fracturas y las lesiones exclusivamente al impacto del choque.

Debido a la gravedad de los traumatismos, el paciente fue trasladado de urgencia desde un centro asistencial en Annapolis hacia el hospital especializado en Baltimore para recibir una intervención quirúrgica en la columna. Pese a la condición médica del joven, la administración hospitalaria y las agencias federales mantienen una restricción total de visitas y llamadas para los parientes cercanos, argumentando su estatus legal de detenido.

El panorama inmediato para el ciudadano salvadoreño se desarrollará en dos vías simultáneas. En el ámbito penal del estado de Maryland, la fiscalía mantendrá los cargos por conducción temeraria y evasión del arresto derivados del informe policial. En el ámbito federal, ICE mantiene vigente la orden de remoción debido a su estatus migratorio. Ante la gravedad médica y el riesgo de un traslado prematuro a un centro de detención migratoria, la familia busca la intervención del Consulado de El Salvador para mediar por razones humanitarias.