• Diario Digital | jueves, 01 de diciembre de 2022
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Judiciales - En Tribunal de Santa Tecla

Colaboradora judicial acusa a exjuez de acoso sexual, pero es absuelto en tribunales por falta de prueba fiscal

El Salvador Times tuvo acceso al expediente del caso, conformado por seis piezas, la quinta de ellas contiene una diversidad de incapacidades extendidas en el ISSS, 200 folios en ese fragmento, pero en el expediente en general se reflejan 380 folios de su expediente clínico.

Sala de audiencias
Imagen referencia.
Colaboradora judicial acusa a exjuez de acoso sexual, pero es absuelto en tribunales por falta de prueba fiscal

Luego de haber sido trasladada de dos instancias judiciales, Gabriela (nombre cambiado por protección) fue instalada en un juzgado de Santa Ana en septiembre de 2010, en donde se desempeñaría como colaboradora.

En ese momento, esa institución estaba a cargo de César A., un abogado y notario que a sus 35 años de edad había sido nombrado como juez por la Corte Suprema de Justicia (CSJ).

De acuerdo a lo expresado por Gabriela, una mujer de 46 años de edad, la relación laboral entre su jefe, compañeros y el resto del personal de la oficina siempre fue buena, hasta que el año de 2011 César empezó a comportarse de manera diferente.

El juez, según ella, la empezó a acosar tanto de manera laboral como sexual. Ella aseguró que su jefe le decía que le parecía bonita y que le gustaba. Tanto que en una ocasión –relató- él la mandó a llamar bajo la excusa de que debían revisar un expediente judicial y cuando ella entró al despacho este le colocó llave a la cerradura eléctrica de la puerta principal.

Según la mujer, al finalizar de ver el documento, la mujer aseguró que César la tomó de ambas manos y le repitió que le atraía y luego de ello supuestamente empezó a masturbarse frente a ella, por lo que le exigió que la respetara y que abriera la puerta. Logró salir, contó.

Laboralmente ella asegura que se sentía intranquila, debido a que el juez llegaba a observarla y para eso se colocaba detrás de ella para estar pendiente de su trabajo.

La mujer explicó ante los juzgados –tras interponer una denuncia- que el acoso por parte de César se originaba al menos dos veces por mes y como ella no le hacía caso a sus insinuaciones este se enojaba y la maltrataba: le gritaba frente a todos y la humillaba, dijo.

Otros sucesos de acoso sexual

Según la víctima, esta no era la primera vez que César la acosaba sexualmente. El juez desempeñó su cargo como tal en un juzgado de un municipio de Sonsonate, por lo que cuando le quedaba tiempo se dirigía a otra instancia judicial de ese mismo departamento para ir a visitarla a ella.

En esas llegadas, la mujer aseguró que el hombre siempre buscó tocarla, al grado que en una ocasión con una de sus manos le tocó la cadera y sus glúteos, según denunció la mujer.

Gabriela afirmó que el acoso sexual continuó en 2013, pero en ese año todo subió de nivel cuando el juez le empezó a decir frases de contenido sexual y soeces, mismas que daban a entender que quería sostener relaciones extramaritales con ella, dijo la afectada.

Tres años después, ratificó la mujer, el juez aún siguió con las insinuaciones y le pidió que fuera su amante.

Una colaboradora judicial con amplio expediente de incapacidades médicas

Gabriela, la colaboradora del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria, había sido trasladada de dos oficinas judiciales nacionales (una de lo laboral y de otra de lo civil).

A ella se le extendió expedientes sancionatorios por su conducta en la Comisión de Servicio Civil de Santa Ana, instancia en donde tiene varios procesos sancionatorios abiertos en su contra, uno de ellos se trata por una denuncia interpuesta por una abogada particular. Además, posee diversas incapacidades médicas.

De hecho, ella denunció el supuesto acoso sexual por lo que existe un ámplio expediente judicial, mismo que consta de seis piezas.

El Salvador Times tuvo acceso al documento, por lo que constató que la pieza número cinco solo contiene las diversas incapacidades extendidas en el Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS); 200 folios en ese fragmento, para ser exactos, pero en el expediente en general se reflejan 380 folios del expediente clínico certificados por la unidad médica del ISSS de Santa Ana.

Entre las consultas que la supuesta víctima del juez obtuvo fue en el área de dermatología, de odontología, clínica metabólica, de medicina interna, ginecología, neurología (padece de epilepsia parcial compleja) y hasta del área quirúrgica.

La denuncia en contra del juez

El ahora exjuez César A. extendió a Gabriela expedientes sancionatorios por conducta en la Comisión  de Servicio Social santaneco, según consta el expediente judicial. Años después, ella lo acusó de acoso sexual y del delito de expresiones de violencia contra la mujer.

Por ello, el hombre fue detenido el 14 de agosto de 2017, a las 4:00 de la tarde, justo a 50 metros del juzgado en donde laboraba. Mientras se realizaban las respectivas investigaciones, el exempleado de la CSJ permaneció detenido en las bartolinas de la Policía Nacional Civil (PNC) de Santa Ana durante 72 horas, como dicta la ley.

Pero fue el Juzgado 3° de Paz de Santa Ana el que le otorgó medidas sustitutivas a la detención, pero el caso pasó a manos del Juzgado 3° de Instrucción para continuar con el desarrollo del mismo.

Mientras tanto, Gabriela transitó por su tercera remoción laboral: del juzgado de Santa Ana pasó el 11 de julio de 2017 a una Cámara bajo la justificación a que se hacía por la salud de ella.

CSJ remueve a juez por supuesta ineptitud

Fuera del caso en el que se le señaló de acosador sexual, César fue removido de su cargo como juez 19 años después de que se le fuera asignado por la CSJ. El motivo de ello fue por una supuesta ineptitud o ineficiencia en su cargo.

El error de César fue por haber violado al derecho humano a la libertad personal de un imputado que se encontraba detenido en el Centro Penal La Esperanza, conocido como Mariona.

El reo había cumplido los dos años de prisión, la sentencia impuesta el  24 de marzo de 2000 por el Tribunal de Sentencia de Ahuachapán, luego de haber sido procesado por el delito de amenazas con agravación especial, por lo que dos años después debió haber retornado a su vivienda, situada en una comunidad del municipio de Atiquizaya, del departamento de Ahuachapán.

Tres años después de haber finalizado su pena -cumplida en diciembre de 2002-, el procesado que padecía de esquizofrenia paranoide recuperó su libertad. El Tribunal le había decretado un tratamiento psicológico y psiquiátrico.

César ya había sido notificado del cumplimiento de la condena, según una remisión de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH) en la que se basó la CSJ.

De acuerdo con un comunicado emitido por la CSJ, el juez “no practicó las diligencias judiciales a las que estaba obligado”.

“Analizadas las pruebas incorporadas en el informativo, se concluye que las decisiones del referido juez contravinieron el régimen disciplinario que como miembro de la carrera judicial le es exigible y que legalmente tiene como sanción su separación como miembro de la carrera judicial”, comunicó la Corte.

El fallo absolutorio porque FGR no logró acreditar los delitos

Luego de un proceso complejo, el Tribunal 1º de Sentencia de Santa Tecla, en La Libertad, absolvió a César de los delitos de acoso sexual, tipificado y sancionado en el artículo 165 del Código Penal; y del de expresiones de violencia contra las mujeres, estipulado en el artículo 55 de la Ley Especial Integral para una Vida Libre de Violencia contra las Mujeres (LEIV).

El fallo lo emitió de tal manera, debido a que el juez consideró que la Fiscalía General de la República (FGR) no logró acreditar los delitos imputados al exjuez supuestamente cometidos en contra su subalterna entre los años 2011 y 2013.

El juicio fue realizado en Santa Tecla, luego de que la Cámara de lo Penal de la Primera Sección de Occidente de Santa Ana remitiera el expediente hacia el tribunal antes mencionado.

La víctima no quiso firmar ningún acta en donde se consignó la audiencia de vista pública relacionada al proceso penal por el desacuerdo con el fallo. Gabriela se mostró inconforme con ciertos aspectos que constaban en el acta. Además, consideró que un testigo de descargo dijo aseveraciones falsas, contrarias a lo que plasma el expediente sobre el caso.

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