• Diario Digital | martes, 29 de noviembre de 2022
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Judiciales - Acusado por lesiones

Cocinero de un restaurante de pollos rostizados intentó ahorcar a su pareja porque no cerró su perfil en Facebook

En una ocasión, el sujeto le exigió a su pareja que cerrara su cuenta de Facebook, y como ella se negó la agredió físicamente e intentó ahorcarla. Además, la mujer era golpeada por no salir puntualmente luego de su jornada laboral.

Maltrato agresión golpes
Cocinero de un restaurante de pollos rostizados intentó ahorcar a su pareja porque no cerró su perfil en Facebook

A Griselda (nombre cambiado por protección a la víctima) el noviazgo no le sirvió para conocer suficiente a su pareja, Aarón Hernández; durante esa etapa de la relación, no encontró -o ignoró- algunos síntomas de violencia, machismo y sentido de posesión de quien escogería como pareja sentimental.

Él, de 26 años, trabajaba como cocinero en un reconocido restaurante de pollos rostizados. Ella, de 36, era empleada en una distribuidora de productos de consumo ubicada en Santa Tecla, La Libertad.

Creyendo que podrían hacer una vida juntos, la mujer de 37 años le propuso a Hernández ir a vivir juntos a una colonia de San Jacinto, justo cerca de la casa de los padres de ella.

El primer mes fue una verdadera luna de miel, pero con los días, la actitud celosa de Hernández comenzó a salir a luz.

Cuando el reloj marcaba la 5:00 de la tarde, Hernández ya estaba esperando por ella en su sitio de trabajo, pero si ella no cruzaba la puerta puntualmente, comenzaban los reclamos por medio de llamadas y mensajes al teléfono celular. Por si no fuera poco y la espera se alargaba, él la golpeaba con sus puños.

Además, al ver que ella estaba activa en sus redes sociales le exigía que se desconectara de las líneas de chat. También le pidió que cerrara su cuenta de Facebook, pero Griselda no le hizo caso, por lo que el sujeto la volvió a agredir.

La mujer recibió varios golpes por parte del cocinero, quien le tapó la boca para que no pidiera ayuda y luego la encerró en una habitación que aseguró con un pasador para que no saliera, exponen los expedientes judiciales.

Debido a los ataques de enojo y violencia que sufría su pareja, Griselda decidió darle una copia de las llaves de la casa a su madre, por cualquier emergencia. Esa iniciativa le resguardó la vida el 27 de julio 2017.

Los golpes derivados por negarse a tener relaciones sexuales

Una mañana, como de costumbre, Griselda se levantó cuando la alarma de su despertador sonó a eso de las 5:00 a.m.

“Ya no querés tener relaciones sexuales conmigo”, fueron las palabras que la mujer escuchó por parte de Hernández antes de que ella ingresara a la ducha. La acusó de tener un amante.

Una noche antes, el 26 de julio, ella se había negado a mantener contacto sexual con su pareja debido -según reza el expediente judicial- a que se encontraba cansada, por lo que se durmió.

Esa negativa le costó varios golpes. El agresor se levantó de la cama, tiró a Griselda al suelo y empezó a descargar varios puños en su contra. Intentó –como en otras ocasiones- ahorcarla, le dobló los brazos y por el dolor fue incapaz de defenderse.

Sin bastarle, Hernández agarró de la cabeza a la mujer y la estrelló contra el suelo varias veces. Luego, la levantó y le propinó una patada en el estómago, por lo que la víctima quedó con dificultad para respirar.

Cuando ella logró agarrar aire gritó pidiendo auxilio y fueron sus padres los que llegaron a rescatarla en el momento justo.

El padre de Griselda le reclamó al hombre al ver a su hija maltratada, por lo que lo sacó de la vivienda. Minutos después, la familia de la afectada llamó a la Unidad de Emergencias del 911 de la Policía Nacional Civil (PNC).

Pendiente de juicio

Luego de ser capturado, Griselda interpuso la denuncia ante la Fiscalía General de la República (FGR), en donde fue acusado por violencia intrafamiliar. El caso inició como tal en el Juzgado 13° de Paz, luego fue remitido al Juzgado 14° de Paz de San Salvador.

La víctima solicitó medidas de protección a favor de su integridad, pues tras pasar consulta en una unidad del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) y realizarse unas radiografías le diagnosticaron lesiones en su cráneo.

El Juzgado 9° de Instrucción fue el encargado de continuar el proceso y al pasar al Tribunal 5° de Sentencia el delito pasó a ser de lesiones, mismo que es sancionado en el artículo 142 del Código Penal. Por ello, el hecho deberá ser resuelto por miembros de un jurado, compuestos por ciudadanos salvadoreños que son elegidos al azar.

Mientras tanto, Hernández se encuentra recluido en el centro Penal La Esperanza, conocido como Mariona, sitio en donde estará hasta el 11 de mayo, día en el que está pautada la audiencia pública en su contra.

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