• Diario Digital | sábado, 31 de octubre de 2020
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Negocios - Ernesto Marín

Vendedor de lotería con 40 años de experiencia recomienda subir los premios para que haya más venta

En 2009 uno de sus clientes ganó $20,000, el comerciante es de la opinión que para hacer que hayan más personas comprando billetes la institución tienen que dar más premios. 
Ernesto Marín ha dedicado su vida a la venta de billetes en la capital. Foto El Salvador Times Mauricio Pineda.
Ernesto Marín ha dedicado su vida a la venta de billetes en la capital. Foto El Salvador Times Mauricio Pineda.
Vendedor de lotería con 40 años de experiencia recomienda subir los premios para que haya más venta

Ernesto Marín es un vendedor de billetes de lotería que ha dedicado 40 de sus 77 años de vida a este negocio y aún sigue recorriendo las calles del centro de San Salvador.  

Entre sus muchas experiencias que ha tenido como billetero es que en más de una ocasión le ha cambiado la vida a otras personas, como cuando en 1982 uno de sus clientes salió favorecido con el premio mayor, que fue de 400,000 colones.

Don Ernesto conversó con El Salvador Times y relató que los tiempos han cambiado porque el interés que actualmente tienen los salvadoreños por comprar billetes de lotería ha bajado, para este año mucho tiene que ver con la pandemia del Covid-19. 

El hombre recuerda cómo hace unos años los billetes se vendían "como pan caliente".

“Ni alcanzaban. Antes se realizaba un sorteo de La Chica, así se llamaba, eran 100 mil billetes y no alcanzaban. De La Grande (sorteo) eran 50 mil billetes”, recuerda.

El comerciante cree que el bajón en la venta de billetes inició en 2009 cuando hubo problemas en la administración que generaron desconfianza a los ciudadanos.

El anciano cuenta que por muchos intentos que ha hecho nunca se ha ganado nada; sin embargo, dice que la suerte que no ha tenido para ganar ha estado del lado de sus clientes.

“Nunca he ganado nada, pero he visto a la gente ganar”, comentó.

“Yo he vendido 20 veces el premios grande; hace 38 años vendí el premio mayor que fue de 400,000 colones. Pero también he vendido el segundo y cuarto premio –a lo largo de su trayectoria como billetero– todos los billeteros me conocen a nivel nacional”, dice a mucho orgullo.

El último premio que se dio cuenta que vendió fue de $20,000 en 2009.

Golpeado y asaltado en el centro

Cuenta que a lo largo de su vida la suerte que favoreció a sus clientes le dio la espalda. Más de 40 veces fue asaltado cuando recorría las calles de la capital; durante la entrevista con este medio mostró cicatrices en su brazo de esos ataques; no obstante, ni las circunstancias adversas lo han limitado a que siga vendiendo billetes.

Asegura que la experiencia que ha tenido en estos menesteres lo ha llevado a concluir que la única forma en que la gente vuelva a interesarse en jugar lotería es haciéndola ganar, aunque sea con premios pequeños.

“Si yo fuera el presidente de la Lotería lo que hiciera es que la terminación que vale $1.25 la diera en $2.50, la idea es motivar a las personas ahí está el triunfo de la Lotería”, dijo.

Según el billetero, lo que pasa por la mente de los compradores es que si ganan aunque sea lo que invirtieron o un poco más vuelven a participar y el dinero sigue ingresando a la Lotería y genera entusiasmo a los ciudadanos. En otras palabras, las personas son felices con que le den a ganar aunque sea un poquito.

En ese sentido, y muy a su criterio, dijo que los premios deberían de ser: quien sacó terminación por una cifra debería ganar $2.25; por dos cifras $3; por tres cifras $4 y por cuatro cifras $8. “Con eso motivamos a la gente”, reiteró.

Explicó que actualmente el esquema de premios por terminación son de la siguiente manera: por una cifra $1.25, dos cifras $1.75, tres cifras $2.25 y por cuatro el premio es de $5.

También cree conveniente que se deben entregar más premios de $1,000 y darle más posibilidades a las personas para que ganen.

Sin oportunidades de trabajo y sin ir a la escuela

Este comerciante cuenta que la falta de oportunidades laborales y las condiciones de vida no le permitieron ir a la escuela; si embargo, dice que tiene "buen tino" para los negocios.

Insiste en que una las claves para volver a los tiempos de antes que es “incentivar a que la gente gane, se puede imaginar que alguien gane $8 con $1.25 ahí mismo piden más billetes, pero si el cliente invierte $1.25 y gana esa misma cantidad qué ganas le van a dar de seguir comprando”, dijo.

Durante la emergencia de la pandemia por Covid-19 el hombre logró sobrevivir con la ayuda de su hijo y gracias a que no tiene gastos de vicios, concluyó.

Así que si lo mira en la calle ofreciéndole un vigésimo colabórele, es probable que sea usted el siguiente ciudadano en ganar un buen premio económico.

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