• Diario Digital | sábado, 04 de febrero de 2023
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Política - Entrevista presidente del Coena

Jorge Velado: Cuando agarré ARENA, los cimientos del partido eran como hierros corroídos

Velado está a un mes de entregar el timón de su partido a un nuevo dirigente que asumirá el reto de lograr lo que él intentó pero no pudo: darle a ARENA el quinto presidente de la República.

Jorge velado
Jorge Velado dejará el Coena luego de siete años dentro de la cúpula tricolor.
Jorge Velado: Cuando agarré ARENA, los cimientos del partido eran como hierros corroídos

Jorge Ernesto Velado Contreras, de 55 años, por ahora el máximo dirigente tricolor está a un mes de entregar su cargo, luego de más de siete años dentro del Coena, de los cuales tres y medio ha sido el presidente, y en los que el partido sufrió algunas derrotas electorales.

Dice que se “le hace un nudo en la garganta” cuando recuerda que tiene que dejar el cargo, y le preocupa cómo será recordado por las bases.

Velado es un administrador de empresas que pasó de ser gerente general de DIDEA, de la familia Poma, a vicepresidente de ideología del partido en 2009, uno año difícil para ARENA, pues luego de 20 años perdió la presidencia en manos de Mauricio Funes, del FMLN.

Creció políticamente de la mano del expresidente de la República Alfredo Cristiani, quien llegó a salvar los pedazos del partido, después de duros golpes en las urnas, y cuando incluso más de una docena de diputados abandonaron los colores azul, rojo y blanco de la bandera.

Respaldado por Cristiani llegó a la presidencia del Coena en febrero de 2013 y desde entonces ha tenido que bregar con un partido aún dividido y que intenta recuperar el Ejecutivo.

En entrevista concedida a Diario El Salvador Times, Velado habla de lo que le dejará en ARENA, de sus logros y los retos que ha tenido que enfrentar en estos años.

¿Qué va a dejar después de que entregue su cargo?

Yo no le puedo negar que durante el proceso de inscripción de planillas he tenido un nudo en la garganta al ver este sueño hecho realidad, pensar que mi partido en los últimos siete años ha entrado en un proceso que ningún otro partido lo ha hecho. Nosotros hemos logrado democratizar el partido desde todo punto de vista, dividimos el republicanismo, es decir, la división de poder. Aquí no hay reyes, ni monarcas y no estoy criticando el pasado, nacimos de una manera pero eso ha cambiado. Entonces esto es lo que El Salvador necesita. El otro día en una reunión en las Naciones Unidas, porque como se ha hablado de que va a haber un diálogo, me preguntaban quiénes deberían ir y yo en un momento paré y le dije: ‘usted se va a dar cuenta que todos los que vamos a ir de ARENA somos nuevos’, nuevos me refiero a hace 25 años y todos los que van a venir del Frente son los mismos de hace 25 años.

¿Eso da un parámetro de cambio?

Claro, es una renovación continua.

¿Si hacemos un ejercicio de memoria, recuerda usted cómo recibió el partido?

Mire, yo tuve la dicha que por tres años trabajé con un equipo que realmente es muy valioso, en 2009. Cuando llegamos al Coena, en mayo de ese año, el partido estaba en uno de sus peores momentos, habíamos perdido la elección presidencial, había muchos reclamos, perder el Ejecutivo, mucha gente salió corriendo del partido porque tal vez eran empleados públicos y pensaban que los iban a echar del trabajo y de hecho echaron como a 10,000.

Estas canitas, estas manchas y estas arrugas son por el partido, pero no me arrepiento

En ese momento tuvimos un líder fuerte que era don Fredy (Cristiani), fuerte en el buen sentido de la palabra, pero también un líder que nos dejó trabajar porque él mismo lo decía: “Yo no he venido a quedarme, yo he venido en un momento difícil, voy a aportar pero yo me quiero regresar a ser abuelo. Yo estaba tranquilo en mi casa, pero hoy el partido me necesita y aquí estoy”. En esos tres años también hubo traición en octubre cuando se nos fueron los diputados. Entonces nos dimos cuenta del partido que nosotros queríamos construir y además teníamos una elección en 2012, pero los cimientos del partido no estaban bien. Es como que si usted agarrara y abre los cimientos y se encuentra los hierros totalmente corroídos.

¿Cuál fue el aprendizaje de todo esto?

En ese momento nos tocó hacer un trabajo territorial bien grande y nos dividimos el país. A mí me tocó Chalatenango, a Dios gracias, porque es el departamento más grande y tuve la oportunidad de convivir con un montón de gente. Entonces hubo mucho trabajo de equipo, mucho echarse el hombro. Tuvimos problemas económicos serios, pero salimos adelante. Yo reconozco por ejemplo la labor de personas como Coralia Guerra que agarró las finanzas del partido y el día que llegamos dijo: “dentro de tres días tenemos que pagar la planilla y solo tenemos 25 dólares en la cuenta”. Y todos los sobregiros topados. Todo eso pues nos ha dado grandes retos. Y luego don Fredy fue muy benevolente en dejarme participar directamente en muchas cosas, en las negociaciones. Yo participé directamente en las negociaciones para la elección de la Sala de lo Constitucional ese año cuando se eligieron los magistrados actuales y yo sentí que él siempre estaba como diciendo miren yo me voy a ir…

Pero de alguna manera respaldándolo…

Ah, por supuesto, por eso dije un líder benefactor. Yo por eso en lo personal lo respeto muchísimo y creo que él hizo un excelente trabajo en esos tres años. Hasta que un momento dijo “yo hasta aquí llego” y salió la oportunidad de que yo retomara por ser el vicepresidente de ideología. Después pasé por dos elecciones en las que me volvieron a elegir.

¿Qué es lo que siente que le ha dejado al partido?

Tal vez lo que he dejado al partido es trabajo. Es decir, aquí hemos trabajado. Yo creo que estas canitas, estas manchas y estas arrugas no han sido por gusto, pero no me arrepiento. Yo creo que El Salvador lo necesita. En la historia de este país no ha habido un partido político que habiendo perdido una lección presidencial se haya vuelto a levantar y nosotros somos el único partido político que perdimos el 2009 y en el 2012 nos volvimos a convertir en la primera fuerza política, aunque después nos robaron 5 diputados. Luego pasó lo que pasó en el 2014 y en el 2015 nos volvimos a convertir en la primera fuerza política.

¿Cómo ha sido su relación con la actual fracción de ARENA, es distinto a esas dos legislaturas en las que tuvieron tránsfugas?

Me da mucho orgullo que este Coena ha trabajado en conjunto con la fracción y la fracción sigue unida. Hemos tenido más de un año ya, en mayo cumplimos un año y los dos periodos anteriores no llegamos al año. Ahora las cosas han sido diferentes y para eso lo que ha sucedido es que hemos tenido la apertura de escucharnos los unos a los otros.

Velado

Se ha observado que hay bastante disidencia dentro de la fracción y ustedes lo han calificado como una virtud, ¿no ha habido división?

No hay. Es que lo que pasa es que una cosa es que en el partido se viva la democracia, se respeten las diferentes ideas y otra muy diferente es que lo sometan a uno a una decisión. Yo creo que la fracción ha tenido a veces diferencias serias, digamos, y hasta como pequeños grupos: un grupo apoya esto, un grupo apoya lo otro. Pero después conforme se va acercando el momento unos van convenciendo a los otros y al final vemos los resultados y votamos todos juntos. Han sido súper enriquecedoras las discusiones que ha habido de todo tipo. En lo personal, yo trato de participar, de estar presente, pero hablar poco en la reunión porque creo que son ellos los que deben de hablar.

¿Usted es más bien como un mediador?

Más bien como testigo de honor. El tema de mediador lo hace el jefe de la fracción. Yo he sido más como testigo de honor y en algún momento opino, si es necesario, pero me ha encantado ver que nadie llega ahí: “a mí me dijeron que tenía que hacer esto o que me dieron línea”. Nunca hemos dado línea.

¿Cree también que es un legado suyo que pese a las diferencias la fracción legislativa siga unida?

Yo creo que todos hemos puesto de una parte, obviamente el trabajo del Coena no es un trabajo que uno lo hace solo, tiene un equipo. Hay gente en los Coena que me ha tocado dirigir que en realidad han hecho una labor espectacular y con sacrificios personales y familiares enormes y entonces el trabajo de equipo tiene sus retribuciones.

A usted le ha tocado ser el dirigente de un partido que está en oposición y obviamente eso genera ciertas complicaciones no es lo mismo tener el Ejecutivo. ¿Cuáles ha sido los principales retos como oposición en su gestión?

Retos ha habido un montón, porque nosotros como ARENA siempre hemos dicho que no es un simple eslogan cuando nosotros decimos: “primero El Salvador, segundo El Salvador, tercero El Salvador”. No es simple y sencillamente del diente el labio, realmente lo aprendimos de nuestros fundadores cuando ellos en un momento de guerra decidieron armar un partido político. Entonces ha habido un reto enorme porque nosotros como un partido que busca el bienestar de los salvadoreños, lo que menos quisiéramos es que este país se siga hundiendo. Entonces hemos  hecho un aporte enorme al Ejecutivo.

¿Fue duro en su gestión la relación con el gobierno, incluso se les ha tildado de bloquear al gobierno?

Francamente en los primeros cinco años ni se diga, pero esperábamos más del gobierno de Salvador Sánchez Cerén, un poco más de diálogo sincero y abierto, pero lastimosamente no se ha podido. Ha habido momentos difíciles en los cuales nosotros hemos querido acompañar con nuestros votos porque consideramos que hay una necesidad que llenar. Pero cuando vemos que el gobierno agarra ese dinero y lo ocupa en otras cosas, porque usted un préstamo lo aprueba con 56 votos, pero la transferencia de fondos, mover fondos de una institución a otra lo hace con 43. Cuántas veces lo hemos visto, tal vez el ejemplo más crítico fue cuando el FMLN junto con los otros partidos le pasan al Ejecutivo una cantidad de millones que eran del impuesto a la telefonía. Entonces uno dice ‘hombre esto no puede ser’. Entonces sí ha habido una situación difícil en poder negociar por el país.

¿Y qué es lo que ustedes quisieran?

Nosotros hemos insistido que aquí debe haber una mesa que vea el futuro, por ejemplo cómo queremos que sea la educación en los próximos 20 años, qué es lo que necesitamos, cuál debe ser la estrategia en salud, cómo se puede hacer para que estos muchachos no se conviertan en pandilleros, delincuentes. Nosotros vemos que es necesario ver algo más para adelante, pero al FMLN solo le gusta ver lo de ahora, lo coyuntural. Tenemos una visión bastante diferente de lo que debemos hacer por El Salvador. Ellos se han quedado clavados en el pasado y yo siento que no ven a futuro, solo quieren ver lo del momento, entonces uno dice ¡qué tristeza!

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