• Diario Digital | lunes, 22 de julio de 2019
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Política - ACERCAMIENTO EE.UU.

La política exterior de Nayib Bukele: Un giro de timón a los últimos 10 años de los gobiernos del FMLN

Heritage, una fundación que ha sido asociada con el lado conservador de la política de los Estados Unidos fue el lugar que escogió Bukele para sus contundentes palabras sobre dos de los gobernantes latinoamericanos de izquierda “En el caso de Maduro y Ortega, pueden irse despidiendo de sus aliados de El Salvador”, un balde de agua fría al gobierno y al FMLN.

La política exterior de Nayib Bukele: Un giro de timón a los últimos 10 años de los gobiernos del FMLN

Como parte de su primera gira internacional en su calidad de presidente electo, Nayib Bukele, brindó una conferencia en la fundación Heritage y dio las primeras pinceladas sobre el lienzo que será su política exterior: Un giro de timón a lo realizado por el FMLN a lo largo de sus 10 años en el gobierno.

Heritage, una fundación que ha sido asociada con el lado conservador de la política de los Estados Unidos fue el lugar que escogió Bukele para sus contundentes palabras sobre dos de los gobernantes latinoamericanos de izquierda “En el caso de Maduro y Ortega, pueden irse despidiendo de sus aliados de El Salvador”, un balde de agua fría al gobierno y al Frente.

Dos de los expresidentes estadounidenses y figuras de peso en el Partido Republicano estuvieron ligadas a la fundación. Incluso, se le ligó a movimientos anticomunistas de la década de los ochenta o a la llamada doctrina Reagan, con la que se impulsó combatir los efectos de la Unión Soviética en los movimientos de izquierda en la región. Bukele estuvo en el lugar exacto para la crítica contra Venezuela.  

El acercamiento a los Estados Unidos promovido por Bukele, luego de que dirigentes del partido que ha estado en el gobierno por dos períodos se han atrevido a quemar banderas y decir aquella icónica frase de “Yankees go home”, parece trazado cuidadosamente, como si de un juego de ajedrez se tratara, paso a paso.

Un plan estratégico, que aparentemente terminó de cuajar con un tuit hecho la tarde de este jueves al salir de una reunión con el asesor del Seguridad Nacional del gobierno de Estados Unidos, John Bolton, en Washington D.C. 

"Una de nuestras más recurrentes promesas de campaña (la dijimos claramente en cada oportunidad que tuvimos) fue que íbamos a restablecer, mejorar e incrementar nuestras relaciones con los Estados Unidos. En estos días, estamos haciendo eso. ¡Primera promesa cumplida!", publicó el mandatario en su cuenta de Twitter.  

Los primeros pasos

Cuando Bukele se reunió con personas del gobierno de México y con el propio presidente Andrés Manuel López Obrador, entre los temas tratados está el fenómeno migratorio, uno de los estandartes del mandatario estadounidense Donal Trump, quien se quejó varias veces, por las decenas de caravanas migrantes de latinoamericanos hacia Estados Unidos.

El segundo movimiento fue el que realizó en Heritage, donde dejó clara su postura sobre el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, y el mandatario venezolano, Nicolás Maduro. A la vez que dijo que El Salvador quiere ser socio con Estados Unidos. “Estoy seguro que es más fácil solicitar algo desde la posición de un amigo y no desde la posición de un enemigo”, añadió.

El tercer movimiento para completar la pintura fue la publicación que hizo horas después de hablar en Heritage en su cuenta de Twitter con la carta que le envió Trump, con fecha del 21 de febrero, para felicitarlo por la victoria en las pasadas presidenciales. Acto que le valió la crítica del expresidente Mauricio Funes.

“Mendigar oportunidades de negocios a la derecha rancia de Estados Unidos, defensora del capitalismo voraz y del intervencionismo golpista, no es propio de un estadista. Y menos de un presidente que prometió acabar con el neoliberalismo”, fue la respuesta de Funes a una publicación del secretario general de Nuevas Ideas, Federico Anliker.  

Una de las personas que no se ha quedado atrás en darle el espaldarazo a Bukele ha sido la embajadora del país norteamericano, Jane Manes. De hecho, una fuente de El Salvador Times reveló que la sede diplomática incluso intervino en una reunión entre Bukele y ARENA para "limar asperezas". 

Los elogios de Manes a Bukele tras la exposición en Heritage son una noción clara del acercamiento: "Un líder marca la dirección de un país pero necesita la participación de todos para cumplirla. Como país aliado,  está con ustedes, pero más importante es ¿de qué manera cada salvadoreño puede hacer su parte en crear un cambio positivo?".

"He tenido muchos honores en mi vida, pero ninguno tan grande como que el presidente Bush me llame su amigo"

Los últimos grandes esfuerzos de El Salvador de tener acercamientos con Estados Unidos son los que se hicieron en los gobiernos de ARENA en las presidencias del fallecido expresidente Francisco Flores y el ahora condenado por corrupción, el expresidente Elías Antonio Saca. Flores incluso fue llamado “amigo” por el presidente norteamericano de ese entonces, George Bush hijo.

"He tenido muchos honores en mi vida, pero ninguno tan grande como que el presidente Bush me llame su amigo", fueron las palabras de Flores en una reunión con el mandatario. Algunos días más tarde, el mandatario salvadoreño salió ante la comunidad internacional como el primero en reconocer el golpe de Estado a Hugo Chávez en Venezuela y el gobierno de facto consiguiente. Sin olvidar que la dolarización se implementó en la presidencia de Flores.

Además de Funes, desde la izquierda salvadoreña han criticado las acciones de Bukele y han dibujado un mapa similar al que se tuvo en esa época, alimentado por los problemas del sucesor de Chávez en Venezuela, Nicolás Maduro con un pueblo venezolano en crisis y con un líder opositor que se autoproclamó presidente encargado.

Los programas de Estados Unidos para El Salvador siguieron con los años, incluso el país se plegó, en la presidencia de Saca, a los norteamericanos al mandar batallones de soldados a Irak, en medio de señalamientos de una intervención militar de Estados Unidos.

Bukele, que fue miembro del Frente durante la mayor parte de su vida política e incluso ganó dos alcaldías con esa bandera, es blanco de la crítica de los que antes fueron sus correligionarios ante las nuevas posturas. Sin embargo, el mandatario electo no deja cabos sueltos: "Es una promesa cumplida", sentenció, al evidenciar que ha sido siempre parte de su plan. 

“Enemigo” de dos países en la región

Las declaraciones de Bukele en Estados Unidos no serán del agrado del presidente de Nicaragua, a quien acusó de dictador, el mismo que ha sido apoyado por los gobiernos farabundistas en medio de las críticas internacionales por la crisis política que vivió el país desde al año pasado.

Nicaragua ha sido un país aliado a El Salvador y mucho más en los gobiernos de FMLN, que han sido en la defensa de Ortega en más de una ocasión. Sin embargo, Bukele no solo ha criticado a Ortega y Nicaragua, sino que Honduras y a Juan Orlando Hernández.

El presidente electo se refirió al mandatario hondureño como “Juan Robando”, luego de las criticadas elecciones en ese país en noviembre de 2017, donde Hernández se agenció el triunfo. Ambos países son aliados históricos de El Salvador y Bukele tendrá constantemente contacto con los presidentes que criticó en las muchas reuniones de centroamericanos a las que deberá asistir durante su mandato.

Desde Nuevas Ideas han dicho que es importante para El Salvador asegurarse de tener una relación con Estados Unidos por la cantidad de salvadoreños que hay en tierras norteamericanas, más de tres millones y el fin del Estatus de Protección temporal (TPS, por sus siglas en inglés), que se ha postergado pero de eliminarse afectaría a más de 200,000 compatriotas.

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